Beakman visita CU

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                “…abrir las puertas y dar acceso a la ciencia de manera creativa, divertida”

Paul Zaloom, Beakman

El Instituto de Física de la UNAM celebra su 75 aniversario con la presencia de Beakman este viernes 21 y sábado 22 en la explanada de Universum.

Este ícono generacional de bata “verde moco, verde vómito”  nos hablará un poco sobre la presión del aire, los centros de gravedad, cómo el cerebro está acostumbrado a las ilusiones ópticas y de cómo los murciélagos ayudan al medio ambiente

Si no eres de las ocho mil personas que asistirán a la conferencia de éste científico loco, te invitamos a seguirlo por internet en su transmisión en vivo. Sólo presiona aquí. Así mismo, se hará una transmisión en vivo del show a través de TVUNAM.

No te pierdas el resto de las actividades que se harán en torno a las celebraciones.

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Sobrevivir, ahí está el coraje

“PA’ QUEJAS ESTAMOS BUENOS, PERO PARA ACCIONES NO TANTO”

Si nos adentramos a indagar acerca del pasado bélico de la humanidad a través de los años llegaremos al panorama árido y desolador de la Guerra de los 30 años acaecida en Europa de 1618 a 1648. El detonante sería le religión y du división de partidarios” a la reforma y la contrarreforma Romano Germánica, pero las potencias rivales llevaron el conflicto a un nivel tal que determinó gran parte de la división y situación actual de la unión Europea. Una cruenta batalla que cobró el 30% de la población tan solo en Alemania.

 Es necesario conocer la guerra para poder hablar fluidamente de ella. Bertolt Bretch, un dramaturgo Alemán cuyo impacto en el teatro de los siglos XX Y XXI es imprescindible, fue médico durante la Primera Guerra Mundial y perdió a su hijo en la Segunda. Partidario convencido de los ideales comunistas con Marx como guía primario, Bretch vivió el exilio Nacionalista, tomó su experiencia para analizar  los orígenes y las intervenciones al conflicto bélico que lo había separado de su primogénito y plasmó su crítica en uno de los textos político-históricos más importantes del teatro moderno: Madre Coraje y sus hijos.

 “CUANDO EL OFICIAL ES BUENO NO SE NECESITA DE VALIENTES”

 El autor presenta a una astuta vendedora ambulante que lleva su carreta junto a sus tres hijos a través de la guerra, sorteando las diferencias ideológicas y sacando partido de las necesidades que dejan los enfrentamientos pero el precio que debe pagar solo es equiparable a lo que para ella tiene valor ponderante a su viejo carromato, sus hijos. 

 Tras la intrépida y excelente dirección de Iona Weissberg y Aline De La Cruz, Teatro UNAM ofrece una visión diferente de la obra de Bretch en el Teatro Juan Ruiz De Alarcón. Convertida en un musical, Madre Coraje y sus hijos es adaptada a la época de la Revolución Mexicana. Allí, Ana María de los miedos arrastra su carreta atravesando el conflicto desde el golpe contra Porfirio Díaz al movimiento zapatista.

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 Una de  las características de la obra de Bretch es incendiar en el público el razonamiento con la información ofrecida, motivarlo a sacar sus propias conclusiones, denotando la posición de los hombres como simples elementos en uso sin fin o valor para quienes crean la guerra a través de esta pieza. Las directoras encuentran la oportunidad de relacionar  esta información bajo la pregunta clara: ¿Han servido para algo las guerras?, específicamente ¿La Revolución Mexicana?, ¿Algo cambió, se mejoraron las cosas? Y si la respuesta es sí ¿Por qué entonces seguimos en conflicto?

 No hay posturas políticas, Madre Coraje es la solución pobre pero eficaz a las necesidades de los revolucionarios, a quienes quieren respuestas. Demuestra condiciones de la actualidad y siempre que simplemente son escalofriantes, dónde el poder calla al intelecto y sobrevivir es una esperanza no implícita para ejercer un oficio como el periodismo. La fraternidad que Francia promovía con su respectivo acto revolucionario no es más que una utopía. El tiempo es inclemente y exige empeñar el alma, unirse a la corrupción, agachar la mirada, entonces un número musical se alza glorioso y declama “Cómo si al estar callado la verdad no nos dañara”.

“AQUELLOS QUE INICIAN LAS GUERRAS SON LOS QUE CONVIERTEN EN BESTIAS A LOS HOMBRES”

 Bajo una adaptación sublime no solo se ejecuta una traspolación correcta entre localidades, sino que hacen acto de presencia la picardía mexicana y los guiños a la actualidad para poder comunicar el discurso de la puesta de manera efectiva y convincente. Entre broma y broma las líneas duras penetran como puñales abriendo la tensión en el público y mostrando un espejo social palpable.

 La guerra es un negocio que no fallece, va a volver y la paz es una palabra más del diccionario. Los problemas reales de la sociedad como la pobreza, el analfabetismo, la venta del patrimonio se cocinan en un segundo plano despreciando a la falsa cultura al tiempo que se cosecha la desesperanza.

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 Pero lo plausible de esta obra va más allá del discurso político o de identidad social. Conocemos a una figura materna que podría ser cualquier madre mexicana, una mujer luchona que no le importa ser dura con sus decisiones para ver por el bienestar de su familia. Madre Coraje ha visto el funesto futuro de sus hijos, pero llegará entera hasta el final para afrontar la guerra y vivir de ella, aun cuando conservar a sus hijos ajenos al panorama resulte más que incongruente.

 Sin duda este es el musical del año para nuestro país. Corridos creados del texto original con uno que otro adorno musical moderno llevan el hilo conductor de la historia, bajo la batuta de Mario Santos las canciones entran con precisión y aprovechamiento, son pegajosas, nutren e invitan a unirse en unísono a la protesta expuesta. Tal como deben hacer las intervenciones musicales en el teatro musical estos pasajes aparecen cuando el discurso simplemente dicho no basta para externar los sentimientos, las reglas se cumplen y se siente en el público, de ahí la buena recepción.

 En los niveles de escenografía e iluminación, la obra se antoja exquisita y así se sirve a la mesa. Sergio Villegas diseña un aparato escenográfico entre un giratorio, la carreta multiusos, telares con bellísimas estampas mexicanas sujetas a transparencias que permitan una isóptica favorable y más elementos que con limpieza y simpleza llenan cada cuadro sin opacar a los actores o ponderar. Es un organismo de acompañamiento (como debe ser) orgánico que se funde en total complicidad a la iluminación de Xóchitl González, quien sabe que es lo que hay que ver en escena y lo señala, desarrollando transiciones y climas  bastante buenos.

 El vestuario de Emilio Rebollar no se queda atrás, mezcla identidad revolucionaria con toques actuales permitiendo aún más unificación entre trama y contexto.

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Fotografía: Daniel González

 Para presentar la puesta, el telón anuncia “La excelente obra de Madre Coraje y sus hijos de Bertolt Bretch, una revista de la supuesta revolución”, así un presentador con toques de stand up (algo raramente bien realizado en nuestro país) a cargo de un genial Artús Chávez nos conduce escena a escena. Alejandra Ley como Madre Coraje alcanza la plenitud y consagración en su carrera actoral, encarna con seguridad y empatía las necesidades cómicas y dramáticas en un timing y tonos perfectos. Es sensible, auténtica y franca con su admirable trabajo que ejecuta con fuerza y dinamismo sobresalientes.

 Acompañando a los actores hay correctas actuaciones de un gran elenco: Rodrigo Murray (si bien no posee una voz privilegiada al canto se defiende y complementa con su actuación), Alondra Hidalgo (quien sin decir una palabra es capaz de conquistar a la audiencia), Emmanuel Cortés, Alberto Carlos López, Eugenio Bartilotti, Lorena Martínez (con una genial interpretación de una socialité francesa que evoca y tiene bases indiscutibles en Betty BO5, famoso personaje de la también actriz Alejandra Bogue), Omar Saavedra, Joana Camacho y Larisa Urbina (A esta última destacaré por ser el miembro del ensamble con mayor aptitud vocal y por robar cuadro aliviando tensión en un homenaje al famoso grito telenovelero de ¡Maldita lisiada!).

 No cabe duda que cuando se tiene claro el panorama desde la dirección y se congrega a un equipo creativo que comprende las necesidades y se identifica se generan trabajos maravillosos como este. No hay una sola acción dramatúrgica de Juan Alberto AlejosOmar Mattar que no se adecúe al público y no se reciba con agrado. Una obra que merece seguir mucho tiempo en cartelera, cambiar de teatros si es necesario. Madre Coraje es contestataria, deber de todos es escucharla.

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Originally posted 2014-09-08 18:21:23. Republished by Blog Post Promoter

Autodisparo, una exposición para difundir la Sociedad Astronómica Mexicana

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De un curso básico de fotografía, impartido por el fotógrafo Everardo Baroja, surge Autodisparo, una exposición de autorretratos donde conceptos abstractos como la maldad, la inmensidad, la alegría o la sensualidad fueron materializados con un solo click.

La muestra fue inaugurada el pasado viernes en la Sociedad Astronómica Mexicana, ubicada frente al parque Xicoténcatl en Coyoacán, y montada por los alumnos mismos con la intención de difundir la sociedad que es una asociación civil no lucrativa.

Ocho autorretratos son expuestos en las dos primeras plantas del edificio. Uno del profesor y el resto de los alumnos que pertenecen a distintas instituciones como la UNAM, el IPN y la UAM. Un hombre apuntando con una pistola contra su cabeza, un sujeto degustando un frasco de Nutella, una mirada perdida en las estrellas y unos pies enterrados bajo la espuma del mar son motivos con que los fotógrafos se definen en su trabajo.

Autorretrato realizado para la exposición por Víctor Hugo Jiménez, estudiante de Lingüística en la UAM.
Autorretrato realizado para la exposición por Víctor Hugo Jiménez, estudiante de Lingüística en la UAM.

Aunque no hubo una charla explicativa, en las palabras que dio Everardo, la exposición busca “dar a conocer la sociedad”, pues de llegar a tener hasta 1000 miembros, entre los que figuraron el compositor y astrónomo Francisco Gabilondo Soler (Cri-cri), en la actualidad cuenta con menos de 100.

La Sociedad Astronómica Mexicana, como su lema lo dice, es un espacio hecho “por la divulgación de la astronomía”. Fue fundada en abril de 1902 por el profesor de física Luis G. León y varios profesores de la Escuela Nacional Preparatoria. Entre sus instalaciones destacan un planetario digital, un planetario optomecánico y dos observatorios. La sociedad está abierta a todo aquél interesado por el estudio de la astronomía.

Y si se preguntan ¿Por qué una serie de autorretratos si se trata de una sociedad astronómica? La respuesta es simple, nosotros también somos parte del universo.

Originally posted 2013-05-30 11:56:40. Republished by Blog Post Promoter

De cómo se vivió la Megaofrenda 2014

Fotografías por: Belen Kemchs.

Aunque los honores tomaron formas distintas en los inmuebles universitarios, dentro y fuera de la meca auriazul, la unificación de todo ello se concretó en la ceremonia de bienvenida a las almas que dio inicio en Ciudad Universidad con ensamblajes tempranos desde el día jueves por parte de las Facultades, Preparatorias y entidades institucionales que tuvieron presencia en la tradicional Megaofrenda.

 Esta decimosexta edición del Festival Universitario de Día de Muertos se anunció dedicada a la memoria, vida y obra de una de las más grandes figuras mexicanas, una de las más homenajeadas y por demás incorporadas en la cultura pop. Mujer que, si bien es genuinamente admirada como la artista, feminista y luchadora social que fue, es correcto también admitir la masificación de su imagen —en ocasiones tan obscenamente banalizada, vacua y falta de esencia real—, y su posicionamiento como ícono irrefutable de la industria cultural. Originaria justamente del sur de la ciudad, el 2014 es de Frida Kahlo.

En memoria de la artista mexicana, a 60 años de su muerte.

 Y es que fue diferente. Se trataba de la Megaofrenda y quedaba aquella idea de ver el conocido montaje en las dimensiones acostumbradas: área extensa, abierta, presta y a la orden de sus asistentes, como en años anteriores. El recinto dispuesto para este año fue el Espacio Escultórico de la UNAM que equivalía, por su naturaleza, a estéticas distintas y, aunque podía simbolizar el realce positivo de algunos elementos visuales, resultaba también un sitio menos adaptable y, sobre todo, sumamente reducido para la cantidad de visitantes que acudirían durante los cuatro días de duración.

 Pareciera que el fin de semana que duraría el montaje se dividiría en dos: las primeras tarde-noches se sentirían dedicadas a quienes habitan dicha casa, al estudiantado universitario que sabe hacer de ésta una digna festividad de tradición anual; y las últimas serían para los foráneos, para visitantes poco más lejanos de ese círculo que se dan cita al recinto en un ambiente familiar, muchas veces incluso acompañados con niños. El día domingo resultaba perfecto si ésta última era la intención de los asistentes.

 Aquella tarde los cientos de espectadores padecieron (padecimos) en grande la desorganización del evento. Con la ubicación del nuevo sitio que cobijaba el objeto de la visita, el acceso se dificultaba; ya no eran unos cuantos pasos desde la penúltima parada de la línea de metro más cercana, ahora la llegada se extendía casi a mitad de la ruta 3 del transporte interno de la Universidad.

 Las cuatro de la tarde y escasas unidades que pudieran darse abasto con el extenso aforo en espera de ser trasladado. Se advertía incluso desde ese punto que era “poco probable” que quienes recién llegaban, pudieran accesar al Espacio Escultórico —pese a que, aunque la previsión quedaba a consideración de los visitantes, no se especificó con antelación acerca de las filas ni tiempo de espera que tendría que cumplir el público antes de ingresar—. “El acceso será hasta las cinco de la tarde, pero tomando en cuenta a la gente que ya se encuentra formada, es muy poco probable que puedan entrar”, se dijo, cuando aún restaban cerca de dos horas para que concluyera el acceso al público, según la información oficial emitida inicialmente.

 Luego de la travesía pesarosamente concurrida, se conseguía ingresar, finalmente, a apreciar el montaje amurallado por aquellas imponentes piezas arquitectónicas que guardan en sí una soberbia conjunción ecológico-artística, cada una de ellas utilizada para evocar de distintas maneras los ejes temáticos del evento. La distribución de las ofrendas fue a lo largo del angosto corredor que se extiende por el perímetro del recinto aludido. Y sí, ya dentro se deja un poco de lo que pudiera haberse sentido desagradable hasta antes de ingresar. El ambiente es otro, la atmósfera cambia y se contagia el sentir común de compartir, allí, el tiempo y espacio.

 Colores por doquier. Los ojos de Frida en medio de la instalación, omnipresentes, y un “Viva la vida” dando la bienvenida y enmarcando el espacio. Rostros, papel, disfraces que aludían a la artista homenajeada, rehiletes, el color inconfundible de los pétalos del cempasúchil, calaveras y catrinas, réplicas de cuadros y toda clase de motivos en los más de cien altares que conformaron la Megaofrenda. Considerando lo que ha sucedido las últimas semanas en nuestro país, en algunos altares también se rindió tributo a los normalistas desaparecidos, un grito de vida dedicado a ellos, con espacios que incluían sillas en sus montajes, pupitres que parecían esperar ser ocupados, y frases como “Nos faltan 43”.

Viva la vida.

Al fondo del montaje, la ilustración de una Frida cegada y amordazada, en cuyas ataduras se distinguen leyendas como “Aquí en mi tierra, todos los días son de muertos”, “Tlatelolco”, “Atenco”, “Acteal”, “Wirikuta”, “Narcogobierno”, entre otras.

 

 La visita anual obligada a tierra universitaria concluye con el característico frío de la época, al caer la noche. En resumen, se vivió en un evento con poco menos del espíritu que se ha enaltecido en ediciones anteriores, con poco menos libertad y, valdría la pena rescatar, poco menos del libertinaje —al menos en las inmediaciones de lo que respecta en concreto a la Megaofrenda— por parte de los asistentes, propios y ajenos, que muchas veces desvían la intención original de este evento, aunque aún con el ambiente creado por los propios espectadores y el misticismo inherente de las festividades en cuestión.

 El ritual termina, las luces se apagan y las almas de los visitantes se despiden. Nos reencontraremos en noviembre próximo.

Originally posted 2014-11-04 09:00:47. Republished by Blog Post Promoter

Chulavista en la Megaofrenda UNAM 2013

Como cada año, la Universidad Nacional Autónoma de México presentará dentro de las Islas de Ciudad Universitaria su Megaofrenda 2013; este año será dedicada a los cincuenta años que cumple la pintora Remedios Varo de su fallecimiento.

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La intención de organizar este magno evento, como se ha venido realizando desde hace dieciséis años, es mantener vivas las tradiciones de nuestro país, que es reconocido a nivel mundial por conmemorar a sus muertos de forma festiva y colocando altares donde se les recuerda y ofrece alimentos que fueran disfrutados en vida.

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Como  ha sido la tradición durante todo este tiempo, cientos de alumnos, profesores y otros invitados (incluyendo escuelas, facultades e institutos) serán los encargados de colocar ofrendas dentro de las Islas donde, además, se contará con diversas muestras artísticas que incluyen música, danza, teatro y más. Este año, Chulavista Art House La Revista contará con un espacio para participar dentro de dichas festividades.

Danza, teatro y música, las propuestas de Art House son talentos emergentes que buscan su difusión.


Conócelos y disfruta de su trabajo.

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El almacén de la imagen: literatura y fotografía en Adela Goldbard

Uno de los nombres más reconocidos, por lo menos por fotógrafos y artistas, en la escena artística contemporánea en México es el de la fotógrafa Adela Goldbard (DF, 1979), sobre todo por tratarse de una artista muy joven que ha ido consolidando su obra desde hace poco tiempo. Goldbard ha sido beneficiaria, en diversos programas, de algunas becas del FONCA (Fondo Nacional para la Cultura y las Artes). Además en 2012 fue ganadora del Premio Centenario al artista emergente otorgado por zona MACO. Su trabajo, al igual que la de otras fotógrafas contemporáneas mexicanas tanto consagradas como emergentes, fue incluido en Mujeres detrás de la lente. 100 años de creación fotográfica en México 1910- 2010, una obra realizada por la historiadora del arte Emma Cecilia García Krinsky y publicada por el CONACULTA en el 2012. En ella se hace una revisión del trabajo de más de 100 fotógrafas mexicanas a lo largo de cien años.

Adela Goldbard, Lobo. Adela presenta una réplica de la camioneta lobo, pues, en el imaginario social mexicano, es la camioneta respresentativa del narco.
Adela Goldbard, Lobo, 2013. Adela presenta una réplica de la camioneta lobo, pues, en el imaginario social mexicano, es la camioneta respresentativa del narco.

 Adela Golbard tiene estudios en fotografía realizados en instituciones nacionales, entre ellas la Escuela Activa de Fotografía de Coyoacán y el Centro de la Imagen, así como internacionales, entre las que se encuentra la Escuela superior de arte y diseño en Sainttienne, en Francia. Sin embargo su obra no puede comprenderse sin revisar un poco de la historia personal de esta artista. En principio es necesario mencionar que Goldbard es egresada de la licenciatura de Letras Hispánicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Una vez dicho esto se puede entender mejor el hecho de que su obra como fotógrafa sea una constante dialéctica entre fotografía y literatura. Sin duda alguna, la interdisciplinariedad genera un discurso más rico.

Adela Goldbard
Adela Goldbard

 Así pues, la fotografía de Adela Golbard dialoga con la literatura y con otras formas de expresión artística como el video y la escultura, generando así nuevas realidades, nuevos y variados mundos posibles, que provocan un entrecruzamiento entre la realidad y la ficción. La literatura es considerada como el arte de la escritura, probablemente se entiende como la disciplina por medio de la cual se crean realidades ficticias y sólo eso. La fotografía, de la misma manera, ha fungido como ese medio por el cual el fotógrafo expresa o representa aquello que se piensa que es real, pero que no lo es. Porque, es necesario decirlo, la fotografía no muestra la realidad como se ha venido pensando desde el siglo XIX. La literatura tampoco la muestra, por ello mismo ha sido relegada, muchas veces, por las demás ciencias sociales que pretenden mostrar la realidad del pasado o del presente: la historia y la sociología.

 En ese sentido la interdisciplinariedad de la obra de Goldbard toma fuerza cuando pone en contraste el mundo real del mundo ficticio, en un intento por dejar de lado la separación, tanto en las disciplinas como en la dialéctica entre los dos mundos. Por ello, sus series fotográficas incorporan la puesta en escena como un elemento por el cual se entrecruza la realidad y la ficción. Trabajar con maquetas, menciona en una entrevista para Museógrafo TV, sería restarle ese toque de realidad.

Adela Goldbard, fotografías de la serie La isla de la fantasía, 2012.
Adela Goldbard, fotografías de la serie La isla de la fantasía, 2012.

 En esa búsqueda por fundir lo real de lo ficticio, Adela ha hecho uso de hemerografía al momento de pensar en sus proyectos, lo cual la guía en la senda de la investigación para definir y delimitar sus series. Tal es el caso de la serie La Isla de la fantasía, en la que busca reconstruir la realidad del pasado a través del uso de réplicas de aviones y una previa investigación sobre accidentes aéreos de funcionarios públicos. Se trata pues de hacer uso de la historia para reconstruir la memoria a través de la crítica por medio de la fotografía.

“Algo que para mí es importante en mi obra es cómo la ficción y la realidad parecen fundirse constantemente en nuestras vidas. De pronto me preguntan que por qué en escala natural si en la fotografía se puede un poco engañar al ojo en cuanto a la escala, pero para mí el trabajo que yo hago no es sólo un trabajo fotográfico, sino que es un trabajo en el que la cámara fotográfica o de video es importante como medio, pero que habla de la realidad en sí. Si yo trabajara con maquetas, no estaría trabajando realmente con una réplica de la realidad”.

— Adela Goldbard en entrevista para Museógrafo TV.

 Laura González Flores, doctora en Bellas Artes e investigadora del Instituto de Investigaciones Estéticas, hace un análisis de la obra del Goldbard, que lleva por título “Del buen préstamo de las artes. On the road de Adela Goldbard”. En él expone una analogía entre la serie On the road de la fotógrafa y la nóvela homónima de Jack Kerouac, pues la mezcla entre literatura y fotografía se da cuando Goldbard hace su serie basándose en los paisajes por los cuales pasaron los personajes de la obra de Kerouac. En las fotografías el territorio tiene una gran importancia y los objetos cobran vida y sentido a partir del uso de iluminación. Los colores fríos del paisaje se mezclan con los colores cálidos de los objetos creando así un equilibrio a nivel visual. La lectura de González Flores es muy atinado, dejando ver que el paisaje en la obra del Goldbard representa un espacio social roto en el que se hacen presentes los conflictos que ocurren en nuestro país en la actualidad: el narcotráfico, la crisis económica, la corrupción en un territorio nacional lleno de Oxxos; los mismos Oxxos que el fotógrafo mexicano Adam Wiseman ubica como parte del imaginario social del y de lo mexicano.

 La fotografía de Goldbard tiene presencia en la escena artística de nuestro país no sólo por tratarse de proyectos fotográficos que artísticamente están bien logrados en cuanto a composición y otros elementos del buen uso de la técnica fotográfica, sino que el discurso sobre el que la autora sustenta su obra es lo que permite que haya coherencia y sentido en los proyectos. Así pues, Golbard es en mi opinión una artista completa, pues su formación como literata y cómo fotógrafa le ha permitido sustentar los temas que fotografía provocando que su ejercicio sobre la ella vaya más allá del quehacer artístico.

Adela Goldbard, fotografía de la serie On the Road, 2010.
Adela Goldbard, fotografía de la serie On the Road, 2010.
Adela Goldbard, fotografía de la serie On the Road, 2010.
Adela Goldbard, fotografía de la serie On the Road, 2010.
Adela Goldbard, fotografía de la serie On the Road, 2010.
Adela Goldbard, fotografía de la serie On the Road, 2010.

Originally posted 2014-10-24 09:00:04. Republished by Blog Post Promoter

Consuelo lunar para los muertos en vida

Otoño, posiblemente Agosto. El sol radiante quema sin piedad todo aquello que su luz toca y llena de  pesadez el aire con un calor insoportable. El lugar es una granja de Conneticut, ubicada en el tiempo alrededor de los años 20. Ahí Phil Hogan, un viejo soez, timador y alcohólico vive con la única hija que ha decidido no abandonarlo, Josie, una mujer fuerte y brava con una reputación liviana bastante escandalosa. Comenzarán a discutir porque ella ha dejado que el último hijo que le quedaba se fuera, pleito que habrá que parar para escuchar a Tyrone -dueño del terreno arrendado y alcohólico también-, quien advertirá una propuesta mejor a la que ellos pueden darle para comparar la granja que han trabajado tantos años. El final podría estar cerca. 

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 ¡Celebremos que Teatro Unam abre un ciclo para honrar a los grandes  dramaturgos del siglo XX! En esta ocasión, el texto elegido para cobrar nueva vida es Una luna para los malnacidos, del genial – Premio Nobel de literatura, por cierto- Eugene O’ Neill. Precursor junto a Chéjov e Ibsen del realismo dramático. La celebración toma forma dentro del Foro Sor Juana Inés de la Cruz del Centro Cultural Universitario de jueves a domingo.

 Definitivamente esta es una obra que tuvo que inspirar a autores como Tracy Letts a escribir textos como Agosto: Condado de Osage. O’ Neill aprovecha la temperatura casi desértica marcada en el ambiente propuesto para generar una sensación de hartazgo. Una familia poco convencional que demuestra su amor a través de una nula muestra de respeto demostrada en insultos agudos como reproches a las condiciones físicas de cada cual. Sin embargo, a pesar de que la hostilidad sea irrespirable, el padre y la hija la han adaptado este estilo de vida predilecto.

 El autor suma a un personaje tan arrogante como abatido para poner a prueba a padre e hija, a través de la confianza que el uno pueda sostener en el otro. Sin pensar un momento en que quien les está manipulando – sin así quererlo- es en realidad quien vive a prueba  de sí mismo el día a día. Un ser tan atormentado que expía sus penas en el consumo constante de whisky sin encontrar realmente un alivio efectivo.

 Así, O’Neill pone sobre la mesa un discurso profundo y  emotivo, que habla acerca de la flaqueza del hombre ante la rutina de la vida. A través de personajes aproximados totalmente al realismo de la época que conjura, presenta un discurso sobre la necesidad del amor propio suficiente para sostener a un individuo, más no tan fuerte como para impedirle moverse de su zona de juego. En torno a todo esto, las promesas, como única certeza de la honestidad de la gente al sellarlas con sus ojos. No hay maldad, ni bien, tan solo la realidad que no es más que una lucha entre las conveniencias y los sentimientos auténticos tratando de equilibrarse juntos.

 Los personajes tienen una construcción sólida prácticamente perfecta, además de presentar un desarrollo en la trama inteligente y lleno de desafíos tanto explícitos como implícitos en su interior. Pero para reunirlos a todos bajo el mismo tono, pone a la luna como la constante que dejará ver en realidad quien es quien y delata que llevan en su corazón. Así todos esperarán a que la luz del satélite los ilumine para poder liberar sus tormentos aunque sea por una noche. Sentir entonces pena por estos seres es automático.

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 La traducción de Humberto Pérez Mortera resguarda muy bien las intenciones de O’ Neill al escribir la obra: reconciliarse con aquello que ya no tiene en vida. Cada línea apunta  la desesperanza y el acorralamiento proveniente del silencio interno, de no abrirse.

 Mario Espinosa tiene bajo su cargo la dirección de esta puesta, rescatando y apuntando con gran astucia los momentos de comedia que aligerarán la tensión dramática referida. Sostiene muy bien la intención de la obra para  verdaderamente transmitir la necesidad desesperada que tienen los personajes de hablar con franqueza de sí mismos, sin embargo, hay momentos en que el hilo pierde tensión y los argumentos se tornan lentos, cansados, afortunadamente estos desbalances se reajustan, pero existen.

 Los únicos elementos que en realidad no se explotan u aprovechan son la escenografía (una rotonda de pasto seco cubierto por hojarasca, bajo la rama de un árbol) en conjunto con la iluminación. No hay una interacción que reaccione natural a la trama, hay tonos cálidos cuando son requeridos, pero no hay un manejo adecuado de los fríos, de manera que los cambios no favorecen ni lucen en sus mínimas apariciones.

 Empero, el enganche aparece gracias a las buenas actuaciones de Patricio Castillo (Un auténtico lujo en escena), Rodolfo Árias y José Juan Sánchez, quienes serán cómplices de una de las mejores actrices que tiene este país: Karina Gidi.

 Gidi logra conmover y convencer de todo cuanto se nos dice está pasando con tan solo modular el tono de su voz o realizar un movimiento coreográfico común con el cual identificarnos ante la situación en que es hecho. Pasa de ser la dura roca al frágil cristal, para luego ser el regazo acogedor con una elasticidad sentimental impresionante. Ejemplo claro de alguien que ama su profesión y se apasiona de cada personaje para en verdad grabarlo en su piel.

A partir de la entrega, se le rendirán cuentas a la noche lunada por los muertos del pasado cuyos fantasmas protestan el presente. Coincidir será el camino, conspirar será el método y alcanzar la paz el motivo. Altamente recomendable.

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Megaofrenda 2014: noviembre y las luces de regreso a casa

 Si hay algo por lo que México se caracteriza, al igual que el resto de los países que integran Latinoamérica, es por la riqueza de sus raíces, entre un sinfín de particularidades. Estos territorios, hermanados como uno solo, gozan de un legado invaluable que ha trascendido por generaciones gracias a la tradición oral, y en ese patrimonio inmaterial de ideas fantásticas y creencias populares, se guarda una parte sustancial de su cultura: mitos, cuentos y leyendas como parte inherente de la idiosincrasia reflejada, además, en el arte y artesanías propias de cada lugar.

 Ejemplo perfecto de ello es una de las fiestas más queridas y entrañables por llevarse a cabo el próximo fin de semana. Si bien su origen se remonta a las culturas prehispánicas que ocuparon el territorio mesoamericano, y su práctica tiene resonancia en algunos países de Centro y Sudamérica, es considerada oficialmente como una festividad mexicana. Reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, el inicio del mes de noviembre se adorna con el misticismo de singulares visitantes.

 Aunque la médula de esta celebración se remonta a los pueblos precolombinos, lo cierto es que la leyenda como la conocemos ahora es resultado de la inclusión de algunos elementos culturales de la sociedad europea —rasgos de la religión católica, concretamente—, y del mestizaje que trajo consigo la conquista de América por parte de los españoles. Ésta cuenta que las almas de aquellos que han precisado la metamorfosis de la vida a la muerte, vuelven desde donde se encuentran y se reintegran a plano terrenal a ruego de sus seres queridos para una fugaz reunión.

 Se dice que “las almas de nuestros seres amados andan por aquí desde octubre” y, en efecto, los preparativos para esta particular cita anual se preveen desde días antes, sin embargo, de acuerdo a las celebraciones habituales, la festividad de Día de Muertos da inicio el día 1 de noviembre en conmemoración de las almas de los niños difuntos, y se extiende al día 2 para recordar a los adultos y a todos los santos. La bienvenida se resuelve entre luz, flores, alimentos, altares, pan de muerto, calaveras de azúcar y fotografías en las conocidas ofrendas usualmente montadas de manera personalizada con objetos del agrado de los individuos en cuestión.

 Desde años atrás, la Universidad Nacional Autónoma de México, Máxima Casa de Estudios, se une a esta celebración al disponer en sus instalaciones un portentoso ensamblaje comúnmente conocido como «Megaofrenda»; este año no será la excepción. Desde el jueves 30 de octubre y hasta el domingo 2 de noviembre, Ciudad Universitaria cobijará este inmenso altar para visita de propios y externos.

 Luego de dieciséis años de llevarse a cabo en la zona conocida como Las Islas, esta ocasión se trasladará al Espacio Escultórico de la UNAM. Para 2014 la ofrenda se dedicará a la artista mexicana Frida Kahlo, así como la edición anterior fue destinada a la pintora adoptada como mexicana, Remedios Varo, y la conmemoración de los 50 años de su muerte, y en 2011 a la memoria del escritor argentino Jorge Luis Borges.

 Para despertar en los asistentes mayor inquietud y empatía, esta edición de la Megaofrenda trae consigo actividades como el Paseo de las Catrinas, actividad a llevarse a cabo el día de la inauguración y para la que los participantes deberán disfrazarse como el célebre personaje de José Guadalupe Posada; además habrá convocatorias de Arte Postal, Poesía, Fotografía, Cuento y Crónica, entre otras.

 Estamos a pocos días de celebrar una de las festividades más arraigadas en nuestra cultura y de mayor identidad nacional, un festejo tan nostálgico como auténtico, respetado y anhelado también en el extranjero, y que cuyas características y adaptaciones pueden apreciarse en la muy particular manera de celebrarlo en distintos rincones de nuestro país. Mezcla de júbilo y solemnidad. Que este año, más que otros, sea objeto de reflexión y pueda conmemorarse con sumo aplomo y sensatez.

Puedes consultar más detalles de las convocatorias y las actividades de la Megaofrenda aquí.

Festival Internacional de Cine UNAM 3a edición

Por mike

@elchinomike

FICUNAM

Del 21 de febrero al 3 de Marzo se celebra el Festival Internacional de Cine en la UNAM, que será, en parte, dedicado a la cinematografía mexicana entre mesas de trabajo, presentaciones de libro y más.

El festival para esta Tercera edición será realizado en diversas sedes en la Ciudad de México que además de las salas del Centro Cultural Universitario podrá disfrutarse en el Cinematógrafo del Chopo, del MUC, Cinépolis Diana, Cine Tonalá, Casa del Lago “Juan José Arreola”, FES Aragón, FES Acatlán, Centro Cultural Universitario Tlatelolco y  la Sala 9, “Juan Bustillo Oro” de la Cineteca Nacional.

Entre las nueve secciones con las que se integra el festival destacan la Competencia Internacional de Largometraje, las retrospectivas Darezhan Omirbayev y Edward Yang, y el Homenaje a Marcel Hanoun. De igual modo se suma “Trazos”, que reúne tanto las últimas cintas de directores consagrados como de aquellos realizadores jóvenes cuyas carreras, tras el paso de los años, demuestran solidez, innovación y un futuro promisorio. En esta sección, FICUNAM expresa su política de programación y una concepción de cine determinada, perspectiva estética (y política) ligada a un signo vanguardista y a un cine autoral.

“Territorios” Retrospectiva de Jonas Mekas, es otra sección interesante, que en palabras de Eva Sangiorgi la describre de este modo:

A Jonas Mekas lo atraviesa la inquietud intelectual y la curiosidad artística, pero, fundamentalmente, es la vida misma y el conjunto de experiencias diversas que, examinadas y trabajadas en el orden creativo de una sensibilidad exquisita, devienen en obra de arte. La propuesta artística de Mekas es, en algún sentido, secretamente revolucionaria, pues la ruptura con las convenciones y las reglas del arte constituye una premisa secreta en toda su obra.

Adicional y como parte de una sección adicional, serán exhibidas  en “Presentaciones especiales” fuera de toda clasificación, joyas cinematográficas extraviadas y rescatadas que otorgan cierto asombro; como también películas actuales, vanguardistas, que establecen relaciones con otras expresiones artísticas y culturales. Estas son:  “En el balcón vacío”, “Recodo de purgatorio”, “Una isla rodeada de agua” y “Vida en sombras”.

Cabe señalar que esta edición aprovecha y conmemora el 50 aniversario del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la UNAM (CUEC). Los cortometrajes “Recodo de purgatorio” de José Estrada y “Una isla rodeada de agua” de María Novaro festejan y recuerdan la labor con la que el CUEC ha contribuido en la gestación de nuevas propuestas  y talentos.

Tampoco se pueden pasar por alto las Mesas de reflexión que realizará la IX Sesión de la Cátedra Ingmar Bergman cuyas ponencias invitan a la formación de la observación crítica. Aunque de cupo limitado, la entrada es libre:

  • Lunes 25 de febrero, 19:00 hrs.  LAS FUNCIONES DEL CRÍTICO
  • Martes 26 de febrero, 17:00 hrs. CRÍTICA Y MEMORIA SOCIAL

De manera acertada el festival se extiende a los Faros de Oriente, Tláhuac, Milpa Alta e Indios Verdes al albergar funciones, sin embargo su participación es notoriamente reducida e incluso se suma un horario para el Martes a las 20.00 hrs en el Autocinema en el Estacionamiento 4 del Centro Cultural Universitario, que exhibe “Berberian Sound Studio”. Los horarios para estas sedes se muestran a continuación:

Faro Milpa Alta

27 Feb 2013 17:00 hrs
Mai Morire Nunca morir | Never Die
28 Feb 2013 17:00 hrs
Panorama
01 Mar 2013 17:00 hrs
Mitote Mexican Ritual

Faro Indios Verdes

28 Feb 2013 17:00 hrs
Panorama

El programa completo por sedes aquí lo podrán encontrar

 

Feria Internacional del Libro de Minería

La Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM) se da con un conjunto de factores que la hacen un evento especial, lo cual es confirmado año con año. El primero de esos factores es la sede misma: el Palacio de Minería, que es un monumento del siglo XVIII ubicado en el corazón de la Ciudad de México construido a fines del siglo XVIII por el escultor y arquitecto Manuel Tolsá. Este edificio fue sede del Real Seminario de Minas, de la Escuela de Ingenieros y actualmente alberga la División de Educación Continua de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México, misma de la que forma parte. Su arquitectura y ubicación lo hacen un digno recinto de esta feria, pues sus visitantes también disfrutan de visitar el suntuoso Salón de Actos (donde tomó posesión Porfirio Díaz), la Capilla (que alberga los frescos de de Rafael Ximeno y Planes), la galería de Rectores, el Salón de la Academia de Ingeniería, el auditorio Bernardo Quintana y la  Biblioteca antigua con su rico Acervo Histórico.

mineria

La primera feria del libro que se celebró en este recinto fue en 1924, gracias a Jaime Torres Bodet; sin embargo, la Feria del Libro del Palacio de Minería se consolidó como tal hasta la década de 1980, pues en 1979 se terminaron los trabajos de restauración del edificio. Este año llega a su XXXIV edición y no se queda sin otro de los elementos que la hacen grande: su gran programa cultural. Éste figura entre los mayores de todas las ferias del libro del mundo gracias a las Jornadas Juveniles y los diversos programas de lectura. Desde la primera edición es un evento que ha servido de inspiración para crear otras ferias tan importantes como la Feria del Libro Infantil y Juvenil del D.F (29 ediciones), la de Guadalajara (23 ediciones), la de Monterrey (19 ediciones) entre muchas otras en todo el país.

mineria patio

Es una de las ferias más grandes pues cada año el número de visitantes pasa de los cien mil, quienes se dan cita para conocer la más grande exposición bibliográfica en la Ciudad de México. Además en su programa cultural se ofrecen más de ochocientas cincuenta actividades.

El objetivo de la feria cada año es dar a conocer a la sociedad en su conjunto y a la comunidad universitaria, las novedades de la industria editorial mexicana. Esto es posible gracias a que la UNAM la organiza juntamente con  la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y  del Gobierno de la Ciudad de México.

Esta edición de la “Feria de Minería”, como es conocida coloquialmente, se celebra del 20 de febrero al 4 de marzo de 2013.

El Palacio de Minería se encuentra ubicado en la calle de Tacuba N° 5, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, justo en frente de la Plaza Tolsá, que lleva el nombre de su creador.

Las jornadas juveniles se llevarán a cabo el 25, 26 y 27 de febrero.

Los horarios para visitantes son: 

Lunes a viernes: 11:00 a 21:00 hrs.

Sábados y domingos: 10:00 a 21:00 hrs.

El precio de entrada es de $20.00 para público en general y para personas de la tercera edad, maestros y estudiantes con credencial y niños menores de 6 años $15.00.

 

 

 

La vida rayada de Rogelio Naranjo

Hay pocas personas que tienen una vocación que reafirman con talento y pasión por lo que hacen: Rogelio Naranjo ha vivido para documentar por medio de caricaturas el vaivén  político de nuestro país, siendo galardonado internacionalmente por su trabajo que aún sigue vigente hasta nuestros días, publicando en el periódico el Universal, la revista Proceso, entre otros; una gran figura de la caricatura en nuestro país que a través del Centro Cultural Universitario Tlatelolco mostrará todas sus facetas como dibujante, artista y retratista en la exposición “Vivir en la raya” la cual será inaugurada el 24 de enero, exhibiendo una parte del acervo de más de once mil dibujos que el artista donó a la UNAM en 2011 y que formarán parte de un total de más de 500 piezas exhibidas en ésta muestra que también incluye cartones, grabados, esculturas y algunos objetos personales de este ícono de la caricatura mexicana, quién a través de los años muestra dinamismo y creatividad inagotables.

Aquí un fragmento de una entrevista que realizó para El Universal como pre a la inauguración de la exposición:

-¿Ve su trabajo como una crónica visual de la historia del país?

-Lo vea yo o no, eso es. Una crónica visual. Ha aparecido en algunos de los libros que he publicado, que son como 14 o 15; algunos muy voluminosos como Los presidentes en su tinta. Casi todo lo mío son libros que son colecciones de trabajo que se refieren a aspectos de la política; en Me van a extrañar, sobre el gobierno de Fox, hay mucho de lo que él hizo en su sexenio. Yo no hice separación de ningún presidente para decir ‘a éste no lo toco’; están todos, y ya sabemos que México no es de los países donde hay una mayor libertad de prensa. Creo que algunos periodistas de diferentes especialidades nos hemos ganado un poquito el reconocimiento de los lectores llevando puntualmente lo que está ocurriendo en México; en este caso, haciéndolo de una manera humorística es la mejor manera de entregar un trabajo que finalmente deja un sabor optimista por la ironía que existe y por las carcajadas que a veces se logren sacarle a la gente.

-¿Ha tomado un presidente el teléfono para llamarlo? ¿Llaman a las direcciones de los medios?

-Eso sí lo han hecho, llamar a la dirección, o se han enojado, el caso de Miguel de la Madrid que aventó la revista Proceso cuando tenía que dar su informe de gobierno; pidió que le llevaran la revista y, cuando vio mi dibujo, la aventó. Me lo dijo una persona que fue testigo presencial. Ha habido todo tipo de experiencias y situaciones que van desde lo chusco hasta lo dramático; la gente en el poder tiene todo tipo de respuestas: algunos lo toman con cierta filosofía y no les molesta, pero hay quienes parece que son menos vulnerables y resulta que pierden los estribos. Hay quienes se enfrentan con el trabajo mío y les hago de menos titubear un poco.

-¿Usted cómo se ve?

-Simplemente tengo que, de alguna manera, justificar la nobleza del trabajo de un periodista, y yo me considero uno, en eso no vamos a transigir para nada, y si no lo he hecho con jefes de redacción o con directores de periódicos menos lo voy a hacer con políticos. Ellos, los políticos que se sienten como que se le pasó a uno la mano en contra de ellos, debían pensar en el trabajo de los periodistas, de los reporteros gráficos, de los redactores, también se la juegan para que su trabajo lleve cierto nivel, cierta dignidad.

-¿Cuándo cambiaron las cosas para el periodismo?

-Justamente cuando cambiaron para la política. En ese tiempo no había en el país, y parece que estuviera hablando de hace 200 ó 300 años y apenas era a mediados del siglo pasado, no había un ayuntamiento en toda la República mexicana gobernado por ningún partido de oposición, todos eran gobernados por el PRI. Hemos avanzado en el sentido de que se han conseguido algunos pequeños logros, ya de repente empezaron a salir los gobernadores y ahora ya hay hasta cierta oposición en las Cámaras, pero hace 50 ó 60 años no había nada. A lo más que aspiraba uno era a hacer un trabajo como el que yo hice o como el que ha hecho Rius o como el que han hecho algunas otras personas en el periodismo. Es ‘la cárcel y un macanazo, unos golpes’, mínimo como hacían con Rius, que cuando iba a dar una conferencia siempre le pagaban a dos guaruras para reportar lo que él hiciera, y ellos tenían el cinismo de sentarse con él en los camiones y él les iba platicando y los mantenía muertos de risa.

-¿Le pasó algo así?

-No, porque nunca fui famoso como Rius. Yo empecé a surgir como un voto de confianza de la opinión pública que decidió que mi trabajo también servía, y avalado por algunos intelectuales de mucho peso.

-El trabajo suyo tiene dos distintivos: dibujo y la posibilidad de hacer reír, ¿Lo siente diferente del resto del periodismo?

-Siempre me he considerado un caricaturista que no hace reír sino llorar a la gente por las situaciones tan dramáticas en que se da la política aquí en México y todas las funciones de gobierno, siempre con una víctima, que es el pueblo. Cuando hago  esos dibujos digo “no voy a hacer reír a nadie con estas cosas”, pero la gente de repente capta la ironía y se muere de la risa (…)