Tarkovsky y la paradoja de la imagen

diciembre 29, 2014

Por:

Arte, Cine, Críticas

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Siempre he pensado que un escritor se desnuda al escribir, simplemente pone toda su alma en la obra escrita.

“La creación artística exige una verdadera entrega de sí mismo”

-Tarkovsky, Esculpir en el tiempo, 1992.

tarkovski

 Está ahí expuesto, ya sea para dejar una evidencia de su mera existencia o expresar su lucha interna, o algo, cual sea su razón, él o ella misma se ha exhibido para la interpretación. Cualquier obra, tanto escrita o cinematográfica está abierta a la interpretación. Una vez leí como Tarkovsky declaraba que ningún crítico jamás entendió (¿enteramente?) El Espejo. Y siempre se me viene a la mente como el artista se pone su traje de indescifrable cuando nos revela todo o casi nada, y me llego a preguntar sobre la mimesis, la esencia del arte. ¿Qué tan auténtico puede llegar ser la obra creada? ¿Qué tan personal puede ser en relación a la diégesis? El Espejo es el trabajo más personal de Tarkovsky, contada de manera no lineal, consta de recuerdos principales de su niñez y después de su vida adulta, narrado por su padre a base de poemas escritos por éste y actuado por su madre.

 La poética dramática cumple el soporte con el que se cuenta la historia, es esencialmente subjetiva al reflejar las intangibles emociones por medio de sonidos o efectos de luz, sentimientos, sensaciones, emociones y pasiones expresadas sin decir nada gracias a la imagen, el cine contemplativo en su máxima expresión. Pero también objetiva al ser Tarkovsky, el personaje principal de la obra, aunque esté oculto gracias a las actuaciones. Entonces, ¿Que parte del mensaje no se recibió?, en mi opinión, Tarkovsky habla sobre lo que el sintió en el exacto momento en que sucedieron tales sucesos, de ahí en adelante llegamos a interpretar parte del mensaje. ¿Qué nos quería contar Tarkovsky? No podría contestarle, sería imposible, en primer lugar porque no cuento con los mismos antecedentes geográficos y culturales que él. En esculpir el tiempo, sus compatriotas fueron los más “cercanos” en haber recibido el mensaje. Se cerró el triángulo de Buhler.images (11)

 Cuando hablé sobre la trama de El espejo, de una manera externa declaré aspectos fundamentales, ni siquiera consideré discutir sobre la misma subjetividad de la película. Mi película favorita de Tarkovsky es Stalker, en mi opinión habla del hombre y su adicción a un lugar donde se cumplen los sueños y los más oscuros deseos, debido a la horrible situación en la que vive hace que este hombre quiera estar en la zona en vez de enfrentar su propia realidad, me atrevería a comparar la zona como una ensoñación, según creo, estas dos entidades tienen similitud en sus características. Pero volvemos a lo mismo, cada lectura de cualquier ente, pieza, objeto, obra está demandando una reflexión profunda.

 La función de la imagen recae en la función del arte; el arte está ahí para inspirar al cual dependerá del momento cultural en el que se viva. El arte contemporáneo vive para la reinterpretación. ¿Cuál es el mensaje? ¿Es necesario que haya una simbiosis entre el interpretar “exitosamente” el contenido y haber experimentado el placer estético?

 Si no se dice todo sobre un objeto de una sola vez, siempre existe la posibilidad de añadir algo con las propias reflexiones.

-Tarkovsky, Esculpir en el tiempo, 1992.

Cada detalle del texto artístico adquiere más de un significado y más de una posible interpretación, debido a que está inserto en diferentes sistemas de relaciones. Por ello el texto artístico posee una sobre significación que se advierte más fácilmente como una perdida, al no poder traducirlo cuando se tras codifica a un texto no artístico. Esto se debe a que, entre un texto literario (artístico) que ofrece dos o más planos, y un texto no literario que ofrece un solo plano, no puede darse una correspondencia univoca, luego no puede realizarse la transcodificación. Por esta misma razón, la interpretación del texto literario es plural. Hay una serie de interpretaciones posibles y admisibles debido a que nuevos códigos, de nuevas conciencias lectoras, revelan en el texto estratos semánticos. (Lotman, 1984)