¿Qué pasa con los alimentos de hoy en día?

Por: Remitente

@remitente_df

www.remitente.mx

Últimamente escuchamos muchos términos como productos orgánicos, comida saludable,  vegetarianismo o transgénicos. Pero mucha gente no sabe realmente qué es comer sano y cómo es igualmente importante que nuestra comida sea tan saludable para nosotros, como para el planeta y la comunidad.

Tal vez  pensemos que un espaghetti con algo de atún en salsa para pasta comprada en el supermercado sea una comida “saludale”, porque no tiene grasas ni es comida chatarra. Basados en esas premisas puede ser que si sea más saludable que comprar y comer una hamburguesa con papas fritas. Pero hay que ver más allá. El atún puede tener altos niveles de mercurio por la contaminación de los océanos y la salsa de supermercado puede ser de importación, involucrando vegetales transgénicos, altas emisiones de CO2 por transportación y una serie de procesos industriales poco amigables con el medio ambiente.  La idea no es entonces asustarnos  y pensar que cualquier producto es venenoso y malo para nuestra salud. Hay formas muy sencillas de llevar una dieta mucho más saludable y aunque suene abrumador, aparte de nosotros, hay que pensar en toda la cadena de personas y ambientes que tuvieron que ver con lo que estamos a punto de comernos.

jitomate

Inevitablemente, cualquier tipo de alimento que vayamos a ingerir es producto de una línea de producción. Sin embargo, las diferentes etapas de ésta son las que marcan la diferencia entre un producto sano y uno nocivo. La primera parte es la de la producción como tal, es decir, hacer crecer los vegetales, engordar los animales, ordeñar las vacas, entre otras actividades. Lo que debemos cuidar es que sean alimentos que no fueron alterados genéticamente, que hayan sido producidos sin sustancias químicas o tóxicas y dentro de un ambiente saludable para el mismo desarrollo de ese producto ya sea de origen vegetal o animal. Aquí es donde debemos tener cuidado con vegetales transgénicos  y carnes hormonadas, llenas de antibióticos. Aquí es donde debemos optar por vegetales y frutas orgánicos, carne, huevos y lácteos de rancho, porque sabemos que fueron producidos en un ambiente saludable, lejos de los pesticidas, las jaulas y las máquinas de la agroindustria de hoy en día.

La segunda parte es la del procesamiento de la materia prima en productos terminados. La regla básica es que mientras más procesado esté un alimento, más nocivo es y menos nutrientes contiene. Esto es porque hoy en día los procesos de la industria de la alimentación no están diseñados para cuidar de la salud humana, si no para cuidar de la economía de las mismas empresas, objetivo que se logra con mayores ventas y menos costos de producción, reduciendo así la calidad de la materia prima. Aqui es donde nosotros podemos romper con esta línea de producción actual, decidiéndonos por comprar materias primas saludables y procesar nosotros mismos los alimentos en casa. Es decir, para qué comprar una salsa para espaghetti en el super mercado que contiene transgénicos, conservadores, derivados del maíz y quién sabe cuántas cosas más que ni siquiera ponen en la etiqueta, si podemos comprar unos cuántos jitomates, un par de pimientos rojos y un poco de cebolla para cocinar nosotros mismos una rica salsa.  Para qué compramos una masa para hotcakes que viene lista para verter en el sartén, llena de componentes nocivos para la salud, en lugar de mezclar un poco de harina con leche y huevos que sabemos realmente de dónde vienen para hacer nuestra propia masa. Lo único que se necesita es un poco de creatividad y la voluntad de llevar una vida más saludable.

Man carrying box of lettuce

Después de ser procesados, los alimentos entran en la parte de la distribución. Esto es muy sencillo, mientras más lejos haya sido procesada tu comida, es más nociva, ya que contamina el planeta al ser transportada desde tan lejos y muy seguramente no será tan buena para tí al haber tenido que ser congelada o adicionada con conservadores para que dure más tiempo. Escojamos productos locales, producidos cerca de casa y de origen local, aprovechemos lo que nuestra tierra en específico nos da y evitemos en lo posible comprar productos traídos desde muy lejos, transportados por tierra y mar contaminando así todos los ambientes por los que tuvo que abrirse paso para llegar hasta nuestra mesa.

La siguiente parte es la de la venta al público, hay que fijarnos a quién le estamos comprando qué, quién se beneficia con esa venta y quién sale perdiendo. Es mejor comprarle directamente a los agricultores locales, productores caseros  y mercados o tianguis de barrio, que seguir enriqueciendo a cadenas transnacionales de supermercados que finalmente sólo tienen como objetivo su propio bienestar financiero.

La última parte y quizá la única sobre la que tenemos completo control es la de la preparación. Nosotros decidimos si freímos un alimento en lugar de hornearlo, saltearlo o cocerlo. Nosotros decidimos si compramos una comida lista para ser simplemente calentada en microondas o si mejor preparamos en casa nuestros propios platillos con alimentos más seguros y saludables.

Dejemos de consumirle a grandes marcas e importantes supermercados, utilizan materia prima alterada, fumigada y hormonada.  Transportan sus alimentos altamente procesados por grandes distancias y erosionan ambientes y comunidades. Dejemos atrás esa costumbre de hoy en día de querer “ahorrar” tiempo al cocinar,  volvamos a hacer de la cocina un momento íntimo y familiar, de disfrute y bienestar. Cuidemos de nuestra salud tanto como de la salud de nuestro planeta y nuestras comunidades.

Originally posted 2013-08-15 21:35:47. Republished by Blog Post Promoter

Reclaimed: Un término muy utilizado en el Diseño Sustentable

Por: RemitentCAFEe Diseño Sustentable

@remitente_df

www.remitente.mx

Dentro del diseño sustentable y el uso de materiales reciclados existe un término que en inglés es reclaimed, que quiere decir reclamado o recuperado. Este término se usa para nombrar materiales que han sido rescatados de la basura después de remodelaciones o demoliciones de construcciones.

Un material es reutilizado cuando estamos hablando de una pequeña escala, es decir, cuando se fabrican objetos pequeños y de forma casera. A un material reutilizado a gran escala y dentro de las disciplinas de la arquitectura o el diseño industrial se le llama recuperado.

Existen actualmente en México varios ejemplos de proyectos con materiales recuperados, aparte de muchos arquitectos y diseñadores que se han ido sumando a esta nueva tendencia que trata de minimizar un poco el gasto de materiales nuevos en remodelaciones o construcciones nuevas en general. También se ha ido adquiriendo una nueva estética de lo recuperado, la mayoría de las veces estos materiales no tienen un acabado perfecto y brillante como de fábrica, pero se valora su acabado rústico y con cierta “historia de vida”.

CAFE2

Se pueden recuperar desde acabados de piso completos hasta marcos de ventanas y puertas, vigas y piezas de madera que después pueden formar parte de algún mueble, etc. La cadena de cafés Cielito Querido Café diseñada por el despacho de arquitectura ESRAWE utiliza azulejos de cemento y madera recuperada en su diseño de interores, para cubrir muros y pisos. El bed&breakfast Patio 77 en la Colonia San Rafael de la Ciudad de México cuenta con muebles de baño y mesas de sala construídas por los mismos dueños con vigas de madera que fueron rescatadas del sótano.

Actualmente, países como Estado Unidos cuentan con empresas y sitios de internet especializados en la comercialización de este tipo de materiales (www.heritagesalvage.com o www.planetreuse.com). Sólo se necesita gente que se dedique a rescatar lo que se puede y venderlo a quienes estén dispuestos a incluirlos en sus diseños en lugar de comprar materiales nuevos que involucran gastos innecesarios de recursos, tanto humanos, como naturales.

En países como el nuestro estas prácticas no son tan comerciales, sin embargo hay muchas opciones, el punto es querer hacerlo y buscar las oportunidades. Si te dedicas a la arquitectura, el diseño y la construcción pregunta a tus proveedores sobre el uso de este tipo de materiales, Remitente es uno de ellos.

CAFE3

Si estás a punto de remodelar tu casa o acondicionar tu nuevo local, pide a tu arquitecto o diseñador de interiores que incluyan materiales rescatados en sus diseños.

¿Para qué seguir fabricando y comprando materiales nuevos cuando todos los días se desechan muchos que todavía sirven?

Originally posted 2013-09-12 20:31:29. Republished by Blog Post Promoter

Moda sustentable, moda que cuestiona

 

Por: Remitente

@remitente_df

www.remitente.mx

moda sustentable

La industria de la moda es hoy en día altamente problemática, en la medida en que se ha convertido en una de las más nocivas para el medio ambiente. Pero no sólo para éste, también para las condiciones de vida de muchos trabajadores de todo el mundo que se encuentran sometidos a un régimen de precariedad y explotación laboral.

Investigaciones llevadas a cabo por SETEM (Campaña Ropa Limpia) ponen de relieve que las empleadas –porque en su mayoría son mujeres– de muchas de las grandes empresas de moda en lugares como Marruecos cumplen jornadas de hasta 14 horas diarias por salarios que pueden ser inferiores a los 100 euros mensuales y que rara vez superan los 200. La situación en otros países como Bangladesh es aún peor: se sitúan entre los 20 y los 35 euros mensuales y los hundimientos e incendios de fábricas han matado a cientos de personas en los últimos cinco años. Investigaciones indican que en la mayoría de los países las grandes empresas han ganado terreno al pequeño comercio y que se ha producido una revolución comercial en el sector. Las empresas han tratado de superar la timidez consumista, forzando así a que los consumidores entren y compren. Existe además una desigualdad de género: los hombres ganan más dinero que las mujeres por el mismo trabajo. Es evidente, por tanto, que nos vestimos con precios bajos pero a un coste muy alto, aún más elevado si tenemos en cuenta que se está consumiendo más moda que nunca antes en la historia de la humanidad.

Entre las estrategias para conseguirlo se emplea una cada vez más rápida rotación de stocks y un lanzamiento casi constante de nuevas colecciones. Una temporada puede, por ejemplo, constar de tres colecciones (o incluso más), que apenas duran tres semanas en tienda y suponen nuevas tentaciones para unos consumidores que no tienen tiempo de disfrutar de la ropa en su tradicional sentido estacional.

Pequeños pasos hacia una moda más sostenible

Para quienes puedan sentir una mínima sensación de mala conciencia, no faltan las opciones de eso que se ha denominado «eco-chic», –más una tendencia estilística superficial que una alternativa real– pues se basa sobre todo en una apariencia de naturalidad de las fibras que no siempre es así. Muchas de ellas proceden de cultivos tratados con productos químicos o se han sometido a procesos de fabricación menos respetuosos con la Naturaleza de lo que prometen a primera vista. eco chic

Ahora bien, pese a este panorama tan poco agradable algo está cambiando en el sector porque, poco a poco, están surgiendo otros modelos que van desde el «hazlo tú mismo» (DIY-Do It Yourself), pasando por la clásica –y en las últimas décadas prácticamente en desuso– «reforma» de nuestro vestuario y la creación de grupos de costura y tricotado (Stitch & Bitch), hasta proyectos de hacktivismo y actos micro-políticos basados en el cortar, coser y hacer –como los desarrollados por Otto Busch con su «Reform Project»–, que cuestionan el sistema moda.

Incluso las grandes empresas han dado algunos tímidos pasos en esa dirección (incorporando a su producción algodón de comercio justo y poliéster reciclado, por ejemplo) para responder a una demanda, pequeña pero significativa, de unos consumidores que poseen cierta conciencia medioambiental. Este es, por ejemplo, el caso de H&M que en abril de 2011 lanzó su «Conscious collection» o el de C&A que, desde 2007, vende algunas prendas de algodón orgánico. Ésta y otras marcas han repartido en diversas ocasiones folletos con consejos sobre cómo cuidar la ropa para alargar su vida. Por su parte, Kenzo lanzó en la primavera de 2011 y dentro de su línea «Kenzo Doll», una colección «vintage» –a un precio más bajo de lo habitual en esta firma pero en edición limitada– realizada a partir de telas sobrantes, es decir, del reciclaje, una propuesta que ya había realizado anteriormente Yves Saint Laurent.

Sin embargo, para quienes apuestan por un diseño sustentable éstas no son verdaderas soluciones sino simples parches en un sistema moda que tiene que transformarse casi por completo, empezando por llegar a la raíz del problema: un consumo inconsciente y desaforado que se desenvuelve de espaldas a cualquiera de las consecuencias sociales y medio ambientales negativas que provoca. Y el propio sistema moda lo fomenta y alimenta constantemente, como ya se ha mencionado.

Reemplazar cantidad por calidad

La moda sustentable, como alternativa de diseño, se plantea llegar precisamente a la raíz y provocar transformaciones que sean realmente significativas. Demanda un reemplazo de la cantidad por la calidad, un giro de lo global a lo local, del consumir al hacer o del consumo de los recursos naturales al aprecio del mundo natural.

Hay que desmitificar el mundo de la moda, alejándola tanto del elitismo de las pasarelas como del patrón de consumo actual, opinan los defensores del diseño sustentable, pero también hay que tomar conciencia de que ésta ocupa un lugar crucial en nuestra cultura porque es parte del comportamiento humano y un valioso ámbito creativo. No es cuestión, por tanto, de que desaparezca, como sugieren los más extremos, sino de que el sistema en el que se encuentra inserta sea capaz de encontrar un equilibrio con el medio ambiente y de incorporar valores sociales positivos.

green-fashionNo se trata, pues, únicamente de adquirir menos ropa –una opción válida pero algo simplista en un sistema tan complejo como el actual– sino de cambiar nuestra percepción de ella, las ideas sobre su diseño, los materiales y los modos de producción, con el objetivo de que vayamos abandonando un tipo de relación (con la moda en general) que, a día de hoy, resulta destructiva para el medio ambiente y las personas.

Una de las principales propuestas de la moda sustentable es observar cómo actúa la naturaleza y seguir algunos de los principios que la rigen: cooperación, simbiosis y eficiencia. Pero, también, trabajar sobre aspectos presentes en ella tales como la ligereza, la flexibilidad y la diversidad como modo de contrarrestar el poder de una industria dominada por la estandarización y las tendencias que hace que todos, en cualquier parte del mundo, invirtamos en el último modelo para ser distintos y, paradójicamente, vayamos vestidos iguales. Frente a la homogeneización, la diferencia.

La sustentabilidad en moda pasa, además, por un cambio en los materiales empleados: de las fibras artificiales a las naturales (como el algodón orgánico, la lana, el lino o el bambú) pero además por una transformación en los modos de fabricación, con productores más pequeños pero más flexibles.

Como dice Kate Fletcher, diseñadora y consultora británica, especializada en moda sustentable: “Se trata de una relación fuerte y atenta entre el consumidor y el productor. Se trata de producir prendas de vestir que inicien un debate, apelen a una significación profunda o necesiten del usuario para terminarlas con pericia, imaginación o estilo. Se trata de diseñar piezas de confianza y capacidad de inducir que alienten a la versatilidad, la inventiva, la personalización y la participación individual. Sólo entonces la gente se transformará de consumidores ciegos que eligen entre productos preparados y cerrados a ciudadanos que realizan elecciones conscientes de cómo compran, usan y se deshacen de su ropa.»

¿Qué es el upcycling?

what-is-upcycling-550x279

Por: Remitente

@remitente_df

www.remitente.mx

El Upcycling es una palabra en inglés que no tiene una traducción literal en nuestro idioma pero que tiene como concepto el transformar un objeto sin uso o considerado basura en un producto nuevo, de igual o mayor utilidad y valor; además de amigables con el medioambiente.

A diferencia del reciclaje, los materiales no son transformados o degradados para volverlos a utilizar, sino que se utiliza la misma materia prima de manera mejorada, aplicando nuevas maneras de utilizarlo, cambiando sus funciones originales.

upci

Hacer upcycling ayuda a reducir los residuos,  a disminuir el uso de materiales vírgenes y a prolongar la vida de lo que ya existe. El límite está en la creatividad de cada persona.

Este concepto de reutilizar se está volviendo cada vez más popular; artistas y marcas empiezan a pagar a los consumidores por llevarles sus residuos para convertirlos en productos renovados y originales.

Hay muchas cosas que se pueden hacer, por ejemplo:  las latas se pueden transformar  en floreros, cestas, recipientes para lápices, juguetes, cajas para envolver regalos, lámparas, etc. Decorándola con pintura o papel de colores, se puede transformar en algo útil y bello.

En Estados Unidos, el uso cada vez mayor del upcycling ha llevado incluso a la creación de concursos para premiar a los diseños más originales. En Nueva York, el Instituto de Diseño Pratt ha desarrollado la iniciativa Diseño por un dólar. Como su nombre indica, su objetivo ha sido que los estudiantes de este centro realizaran productos que no superaran esta cantidad. El resultado ha sido sorprendente: lámparas con mangas de camisa o cajas de huevos, bolsos con papel de supermercado o velas con cáscaras de naranja.

Upcycling-Plastic-Soda-Bottles-As-An-Urban-Garden-8

La necesidad ecológica de no generar desechos, utilizar productos sustentables y maximizar el uso de los recursos, ha provocado que el tema de upcycling sea uno muy pertinente en nuestros días y que sea la base principal de la filosofía y misión de nosotros Remitente Diseño Sustentable.

Te recomendamos leer “Cradle to Cradle, Remaking the Way We Make Things”  de Michael Braungart y William McDonough para que te enteres un poco más sobre el tema.