El Restaurant de Jumbo, revisitado

Por Daniel García

@danielEnEstereo

Era el año 1999 y tanto en las radio emisoras como en los canales de televisión especializados en videos musicales, resonaba la música de una banda que se encontraba debutando, que haría una aparición contundente y apabullante. Ese año Jumbo presentó su primer material discográfico: Restaurant.

Ese primer disco de la banda regiomontana es un caso extraño. Se gestó en el momento preciso, bajo las circunstancias apropiadas. En aquel entonces, las compañías discográficas todavía se atrevían a apostar por proyectos con discursos artísticos originales, aunque sus fórmulas aún no estuvieran probadas -o prefabricadas-. La intervención de la tecnología aún no ganaba tanto terreno y las cintas análogas todavía capturaban de forma natural las frecuencias.

Afortunadamente, cinco músicos atrevidos dieron un paso al vacío, grabaron catorce temas de rock sin diluir y lanzaron -aunque probablemente ellos no estaban seguros de las futuras implicaciones de esto- un álbum histórico, que marcaría a una generación entera, que hasta el día de hoy, se considera una pieza clave del rock nacional.

Restaurant es un compendio de grandes canciones construidas sobre riffs de guitarras distorsionadas y crudeza al estilo back to basics del rock clásico. Existe mucha fuerza en temas como “Monotransistor”, “Aquí”, “Nova”, Súperactriz”, “Automático” y “Tú me ves”; verdaderas explosiones sónicas. Hay pasajes melódicos, con ganchos perfectamente logrados, como en “Dulceácido”, “Siento que” o “Dilata”. Existe dramatismo, profundidad e introspección en “Fotografía”, “Desde que nací”, “Explosión”, “Alienados para siempre” y “Siempre en domingo”.

Probablemente Jumbo atraviesa por uno de sus mejores momentos y quizá, lo mejor de esta banda está aún por venir. Pero como todas las cosas tienen un origen y una causa, los regios presentarán su álbum debut, de forma íntegra, el próximo 25 de octubre en El Plaza Condesa.

A veces es bueno echar un vistazo al pasado y recordar el porqué de las cosas. Recordar que lo improbable es posible, que lo distante ahora es un presente continuo, que valió la pena saltar al vacío durante la juventud incierta.

A través de los altavoces se escucharán las frases: “…siento que me quieres hoy…”, “…fotografías, se guardan y se olvidan porque dicen la verdad…”, …dulceácido, sabes que es contigo…”, la multitud enloquecerá y otro capítulo de la historia se escribirá.

Felicidades a Jumbo, que su música siempre siga inspirando.