Breve relato por música

Desde el fin de semana pasado, la nueva temporada de Microteatro México ha comenzado de manera oficial, Por Música abre las puertas de la casa de Roble 3 en Santa María La Ribera.

Esta temporada inicia con un poder notablemente menor en su cartelera a comparación de su antecesora Por Amor. Sin embargo existe una razón muy importante para acudir. Una obra en específico que con sus limitantes 15 minutos de duración consigue enamorar a quienes entran a ella.

La clase de piano, escrita y dirigida por la talentosa y versátil Tiaré Scanda, relata la historia de una mujer de edad avanzada empeñada en aprender una difícil pieza musical para piano con el fin de ganar una apuesta basada en el amor que tiene hacia un ser querido suyo. Su maestro es un joven concertista ya retirado sin más intenciones de comprender lo que pasa en el mundo o estar en él.

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Al adentrarnos en la narrativa de Scanda encontramos dos personajes sostenidos en la delicadeza de una nota musical que puede ser continuación o fin de la melodía más esperanzadora que se pueda interpretar. Hay signos de una fragilidad que dentro de la imposibilidad que le da su naturaleza  busca proteger.

El ritmo es constante, la dirección maneja con certeza los puntos de inflexión para conmover al público y adherirlo a la trama. La historia se vuelve parte de la audiencia al ritmo que las notas van cayendo una tras otra, con un frenesí propio de quien busca desesperadamente resolver algo en su vida. El camino en esta historia es la música, como constante de la trayectoria de cada individuo.

Dentro del grato elenco que convoca la creadora destaca Marta Zamora dando alma a la mujer en una actuación enérgica y potente. El diseño de escenografía e iluminación de Rubén Bross y Constanza Hernández terminan de moldear la puesta para lograr un  espacio completo que coloca en el lugar de la historia desde que se entra a la sala.

Lo único que se puede pedir a Scanda es no dejar de producir trabajos tan buenos que dejan un gran sabor de boca.

Para finalizar, haré ahínco en dos actores de otras propuestas de esta temporada que logran brillar  través de su talento, haciendo disfrutables las obras en las que trabajan: Alonso Iñiguez, genial como un conductor radial desesperado por enterarse de último momento que el programa que está transmitiendo ha salido del aire en Radio Nocturno, junto a Valeria Vera, fantástica como una ególatra conductora de reality shows musicales en El Triste.

Hágase un favor y asista a la cátedra musical que marcará profundamente su experiencia teatral, en tan solo un cuarto de hora.

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Con sabor al norte – Música académica contemporánea

 La música popular de hoy en día ha tomado un giro un poco desconcertante. Es cierto que, desde el principio de la raza humana, el físico es algo que puede o no atraer a alguien. De otra manera no existirían exquisitos cuadros como la Venus del Espejo por Velázquez o El David por Miguel Ángel. No obstante el uso del cuerpo pudo haberse degenerado con el pasar del tiempo.

La Venus del Espejo, por Velázquez

 Jennifer Lopez sacó un nuevo video donde casi todo lo que se puede ver es su parte posterior. Y puede ser válido, a fin de cuentas si han salido videos musicales como estos es porque venden. Luego habrá quienes se pregunten ¿Qué pasó con la época de Queen, Los Beatles, Bee Gees y todos los demás grandes interpretes?

 Curiosamente, existe buena música en esta época, pero es tan diferente a la popular, que posiblemente las masas no alcancen a comprenderla lo suficiente.

 Inicialmente, la música que oímos es tonal, es decir que utiliza ciertas notas siempre, que es lo que nosotros entendemos de una canción. Sabemos que una canción empieza, tiene un coro, luego un estribillo y termina en coros. Las canciones tonales no cambian drásticamente entre un sistema de notas a otra.

 Por lo tanto, cuando nos encontramos con la “música académica contemporánea” nos damos cuenta de que no suena a la popular porque ni siquiera tiene letra.

El famoso clarinetista coreano Han Kim

 Es complicado leer la teoría musical y explicarlo es un poco más difícil pues los pensadores hablan de la música como una expresión tan sabia como el mismo entendimiento del universo. El punto en el que todos parecen coincidir es en la forma y el tiempo.

 Para Stravinsky la música es orden y el orden es forma. La forma permite percibir el tiempo como una realidad. Prácticamente todo el arte tiene la coordenada del tiempo. O sea que todo el arte se dimensiona en el espacio – tiempo, pero la música es la que mas controla el tiempo.

Uno de los más influyentes compositores del siglo XX, Igor Stravinsky.

 Stravinsky dice “lo más importante es el tempo, mi música puede sobrevivir casi todo menos el ser tocada no a tempo”.

 Una explicación sobre la forma y el tiempo se podrá tocar en otro artículo independientemente, por el momento daré la opinión que tengo de espectadora, ya que he sido expuesta ante este estilo. 

 A mi pensar, es bueno que la música no tenga letra porque le da al público la capacidad de imaginar. Tal cual un libro. Con un libro lo que se espera es que al leer se imagine toda la escena, como una película en la cabeza. Con la música tonal pensamos en un video musical tal vez, pero con la música académica contemporánea no nos dice nada, tenemos que imaginarlo o sentir la situación que se nos propone.

 El video siguiente fue inspirado por la bomba que cayó en Hiroshima. Recomiendo que bajen el volumen, pero es interesante oír,  ya que no es agradable. No todo lo que oímos debe ser agradable, sino que debe decir algo y esto es grito al terror.

 No por ello dejan de existir melodías bellas, y Arvo Pärt es un compositor Estoniano que todavía sigue deleitando con su bello trabajo.

 Preferiría oír la música académica contemporánea por el hecho de que es un lienzo en blanco. En el caso de lo popular, la letra de la canción es la limitante de lo que podemos imaginar. Si es de amor pensaremos en una pareja, si es del país nos imaginaríamos lugares de México o ciudades que hemos visitado, etc.

 En el sentido ético, la música debe hacernos sentir. Por eso todo es válido, el que uno llore con Hayley Williams y otro con Celtic Woman es algo que es cuestión de gustos. No obstante, aquél que desee ser conocedor de arte debe de exponerse a más de una idea.

 Gracias al arte nos hacemos más abiertos de mente, nos sensibiliza y nos toca. Los estilos de música son como los idiomas; algunos serán más agradables al oído, otros no, pero el conocer más nos hace más sabios

Pasaje coyuntural de Franz Liszt

Pintura de Franz Liszt.

Rapsodia y musicalidad, describen el célebre sentimiento de perpetuidad que envuelve al gran maestro de origen húngaro; alabado y materializado a través del tiempo. Caracterizado por la sincronía de sus acordes, de sus pasos y obstinados cambios en cada una de sus obras temáticas.

 La trascendencia del gran compositor ha tenido un sinfín de valores sincronizados en la historia de la música clásica de finales del siglo XIX y comienzos del XX. París fue el lugar idóneo para su desenvolvimiento ancestral en cada una de sus interpretaciones sobre sus grandes contexturas armónicas.

 Olvidándose de la banalidad que imperaba en la zona europea, él sólo presentó su singularidad para componer y admirar cada una de las tonalidades de la época que dio su gran paso hacia la musicalidad.

 Teniendo como precedente al majestuoso Niccoló Paganini; reconocido por la destreza para manejar el violín, se acompañaba del recuerdo de la fragancia de las melodías, de los retoques sincronizados de par en par y en conjunto con la suntuosa magia del alma; mientras que a lo lejos se escuchaba el eco inadmisible de los corazones desquebrajados y el reflejo proteico de anhelar una y otra pieza.

 Gran parte de su legado, se debe a las reflexiones en torno a grandes compositores como Schubert y Beethoven, de quienes haría sus mejores aliados para construir la pieza más conocida de éste, conocida como sueño de amor. Dicha pieza, fue la apertura central para su gran repertorio musical que impera en situaciones como una velada romántica hasta una película pintoresca sobre las emociones de la predilección del querer.

 ¿Quién no ha escuchado en una película alguna tonada perpetua del gran Franz Liszt? ¿No ha curado más de un lloriqueo en pleno siglo XXI?

Portada de la cinta autobiográfica del compositor.

 Versiones autobiográficas como la cinta de 1960, que también se titula con el mismo nombre y que trata la vida enigmática de Liszt, triunfando en 1961 con el Globo de Oro; trae consigo una mezcla aborigen de querer saciar el dolor y la frustración de la emoción sensorial, a raíz de la confabulación de nuestros días.

 Liszt nos transporta a lo inimaginable, a una conmoción, al acompañamiento de la palpitación cardíaca fuera de orden, a palabras inauditas imperceptibles y fugaces deseos; quebrantándonos en un solo destello de cinco minutos.

 Paradójicamente, además del amor; Liszt nos brinda la oportunidad de viajar a través de la melancolía, de ese sentimiento inaudito y persuasivo, como se hace entrever en la triste pero penetrante sinfonía de Fausto.

 ¿Cómo olvidar la majestuosidad de la sinfonía del desdichado e intransigente Fausto? Goethe supo blasfemar , además de admitir de una singular forma la cadena que envuelve al hombre y, metafóricamente se refiere al personaje de Fausto y al fatuo destino que le aguarda con el maléfico Mefistófeles.

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Caracterización de la obra de Goethe.

 Minuto ocho y los vellos de punta, los ojos desorbitados, la lámpara encendida tenuemente, la terquedad del viento azota contra la ventana y la cautela desaparece; para dar paso al anárquico meneo del brazo.

“Yo soy una parte de aquella parte que al principio era todo; una parte de las tinieblas, de las cuales nació la luz, la orgullosa luz que ahora disputa su antiguo lugar, el espacio a su madre noche”

“Plática entre Richard Wagner y Franz Liszt”           Crédito: The Muslim Times.

 Cumplidos sus 36 años; sentimientos como jubilo, serenidad y esperanza acechaban esa vida que auguraba más éxito y notoriedad entre los más afables a la apreciación de la música, pasó a convertirse en uno de los guías de las obras maestras de Richard Wagner, memorias que constituían una mágica e inigualable intensidad.

 Lo anterior se retrata en la frustración e ironía que refleja la ópera titulada La muerte de amor de Isolda, que muestra el retrato de una relación desalmada y siniestra entre dos seres que han vivido para amarse plenamente, a pesar de la crueldad y de la incipiente negación por no querer avanzar el resto de sus días.

 Del amor al odio, del rencor a la reconciliación; son sentimientos antagónicos que sólo la sonoridad a la Liszt nos brinda al caer la noche o al acercarse el ocaso de cualquier día de la semana que se avecine.

Con sabor al norte – el contrapunto de Bach

La semana pasada hice la nota de Johann Sebastian Bach, considerado por muchos (músicos y no músicos) como el gran maestro de la música. Tal título merece ser explicado con más detalle.

 Un punto famoso en la época barroca, y en especial de Bach fue el contrapunto.

 Para entender mejor el contrapunto citaremos la explicación de profesor de música en la WASHINGTON SCHOOL OF MUSIC, John Rahn:

 “Es difícil componer una canción realmente bella. Pero es más difícil aún escribir individualmente varias melodías bellas que, cuando suenan simultáneamente, se oigan como la más armoniosa composición polifónica. Las estructuras internas que crean cada una de las voces separadamente contribuyen a la estructura emergente de la polifonía, la cual debe reforzar y comentar sobre las estructuras de las voces individuales. El modo en que esto se lleva a cabo es mediante el “contrapunto.”

 Es parecido a lo que hacen en los coros. El cantante soprano se dedica a cantar las notas más altas, mientras que el contralto hace otras. Las notas entre ambos artistas no se toca en ningún momento, no son parecidas. Si acaso cantan parecido a la misma nota en su equivalente agudo o grave, pero en sí, son distintas.

 Al sonar al mismo tiempo te das cuenta que conviven ambas voces de manera hermosa. De hecho es hora de un ejercicio.

 La próxima vez que vayan al supermercado compren un poco de queso Gouda y uvas moradas (ustedes saben, las moradas grandes con semilla). Y a la hora de comer, pruébenlo al mismo tiempo. Esta combinación sale en la película de Ratatouille y es porque lo que dice Remy sobre cómo ambos sabores distintos pueden hacer una experiencia gastronómica es muy parecido a lo que pasa con el contrapunto. Ambas tonalidades solas son buenas, pero pueden formar algo hermoso una vez estando juntas.

 En cuestión de coros es más fácil porque meten arreglos o el equivalente a la misma melodía en otra tonalidad que viene a ser como una melodía un poquito diferente entre una voz y otra. El contrapunto son dos melodías independientes que al juntarlas se hace una armonía. Se podrá notar que es un trabajo complicado y existen diferentes maneras de hacer contrapunto las cuales son:

 Primera especie es nota contra nota: es cuando las notas se mueven de manera opuesta.

 Segunda especie es dos notas contra una: cuando hay dos voces que se contraponen contra una más larga.

 Tercera especie es movimiento rápido: cuando cuatro notas se mueven contra otra nota más larga.

 Cuarta especie es de notas suspendidas: es cuando las notas parecen quedarse en el aire y en eso se mueven otras así formando un compás.

 Quinta especie que es contrapunto florido: es el uso de todas las especies anteriores en una.

 Es un campo muy limitado para el compositor salirse de estas cuatro especies para formar algo de armonía. De hecho Bach fue muy famoso por su contrapunto, por lo tanto no es cualquier cosa. Ya veremos que más esconde Bach.

 

Con sabor al norte- Johann Sebastian Bach

 Últimamente me he empapado un poco sobre la obra artística de Johann Sebastian Bach. Y digo empapado porque estoy bordando un separador de libros con el inicio de FRENCH SUIT IN C MINOR para alguien especial. Lo que de verdad me llamó la atención es que Nietzsche dijo la siguiente frase sobre este compositor:

 “Esa semana he ido a escuchar tres veces la Pasión según san Mateo del divino Bach, y en cada una de ellas con el mismo sentimiento de máxima admiración. Una persona que -como yo- ha olvidado completamente el cristianismo no puede evitar oírla como si se tratase de uno de los evangelios.”

https://www.youtube.com/watch?v=4ZoNH55F40E

 Si alguien es capaz de hacer que Friedrich Nietzsche, el chico malo de la filosofía, diga algo como eso, es porque es un genio. Bach fue el máximo exponente de la música barroca, de hecho tal estilo murió con él un 28 de julio de 1750.

 Nacido en una de las familias más destacadas de la historia musical, Johann Sebastian Bach fue el más famoso, y tuvo descendencia de la cual cuatro de sus hijos se convirtieron en músicos en forma.

  Bach tuvo su primer trabajo a los dieciocho años en una parroquia en donde tuvo muchos problemas. El joven hacía piezas muy complicadas que asustaban a los creyentes que oraban ahí, lo que comenzó a generar conflictos con sus patrones, ya que Bach creía firmemente en el hecho de que su música podía educar al público. También era perfeccionista con su trabajo y no permitía que las opiniones de otros lo hicieran cambiar de parecer.

 El trabajo debió ser muy frustrante muchas veces porque cuentan la anécdota de que Bach llegó a llamar a uno de sus alumnos “Cabra vieja” por la frustración de tener músicos con tan poco talento a la mano. El alumno lo esperó fuera y si no hubiera sido por otras personas que pararon la disputa, el conflicto pudo haber llegado a la muerte de alguno.

  Hubiera sido una condena el haber perdido a Bach en una pelea pues es considerado el gran maestro de todos los tiempos por muchos en ciertas formas. Bach no sólo representó la música barroca sino que también escribió música en casi todos los géneros y formas posibles con diferentes combinaciones musicales e incluso hacía géneros nuevos como la sonata para teclado y un instrumento. La obra de Bach es tan extensa que en 1950, Wolfgang Schmieder hizo un catálogo con las siglas BWV (BACH- WERKE- VERZEICHNIS), donde se pueden organizar las 1128 obras del genio.

 En la actualidad existen especialistas en Bach; si se encontrara una obra del músico, se estudiaría por estas personas antes de que se aceptara como tal. Es parecido a los escritos de los profetas que se encuentran en el desierto pero en versión de músicos famosos. Para esto, muchas de las obras no tienen nombre, pero casi todos hemos escuchado algo de Bach, ya sea en la iglesia, en conciertos o en los medios de comunicación. Se dice que lo que Newton fue para la ciencia, Bach lo fue para la música. Habrá que ver a fondo este tema que les explicaré en diversas partes a lo largo del mes.

Experiencia musical: Tere Frenk y la OCBA

Tere Frenk
Tere Frenk

No más ruido de cuerdas afinando, nadie tose en el recinto, ha pasado el tiempo de acomodarse en la silla, un despistado entra corriendo a la sala y se detiene en seco tras averiguar el momento crítico ante el que se encuentra, cientos de miradas fijas en un punto, un único respiro mantenido a la expectativa de los primeros pasos de la concertista al asomarse fuera de las piernas del escenario. Tal pareciera el clímax de la velada, tanta tensión acrecentada por el misterio de su entrada…algunos fervorosos conocedores se justificarán ante la premisa de cuán ansiosos le esperaban, otros tantos primerizos antepondrán la importancia de la primera impresión hacia el carácter con el que se interpretará la pieza, el resto lo adjudicará a la tradición. En esta ocasión, corresponde a la pianista Ma. Teresa Frenk hacer los honores. Con la tez en alto y un andar parsimonioso luce la experiencia ante aquel místico ritual de acercamiento al piano. Tan pronto cruza la mitad de su camino, la audiencia prorrumpe en aplausos pudiendo descansar en sus asientos con la promesa de mantener el interés en la ejecución.

Es entonces que el director, Giuseppe Lanzetta, reúne la atención de aquellos que como Orquesta de Cámara de Bellas Artes, tocaran el Concierto para piano y orquesta no.14 en mi bemol mayor, K.449 de Mozart, un concierto pocas veces escuchado en México…y da la entrada. Cada movimiento comienza la orquesta, y una vez establecido el tema, es turno de resaltar para el piano que lo retoma y desarrolla al estilo que sólo el “Mozart-virtuoso” puede.

Aquellas mangas azules del vestido de la concertista, se mueven con presta delicadeza a la par de los momentos álgidos de la pieza. En primera instancia pareciera que el piano no se escucha, pero el diseño acústico del lugar permite extender el sonido de una manera muy redonda. Eso, aunado a la técnica de la pianista, resultó en unas dinámicas muy interesantes. Oscilaban desde el muy “piano” hasta un sutil “fortísimo”. Es extraño poder decir que características tan abstractas como “llenos de cuerpo y peso” se le pueden atribuir a una interpretación (supongo tiene sus bases en una previa experiencia sensible repetible, aunque con sus variaciones, correlacionando estos factores con el sonido), y sin embargo, es lo que escuche: gran sonoridad. ¿Una aproximación?, escucha el tercer movimiento aquí.

¿Qué más hubo?

Pietro Antonio Locatelli
250 años de la muerte de Pietro Antonio Locatelli

Silvestre Revueltas es el auditorio del Conservatorio que dio cabida a este gran concierto en el 250 Aniversario luctuoso de Pietro Antonio Locatelli, con cuyo Concerto grosso en re mayor abrieron la programación.

Dentro de los márgenes de la tradición, el “montaje” de la pieza final fue ingenioso: La Sinfonía no.45 en Fa sostenido menor de Haydn, mejor conocida como la Sinfonía de “los adioses”. Haydn la compuso para darle a entender al rey Nikolaus Esterházy que los músicos a su disposición, habían pasado mucho tiempo en su casa de verano, alejados de sus familias; es por eso que en el último movimiento, se coordinaron los integrantes de la orquesta para ir desapareciendo poco a poco hasta quedarse únicamente el y el concertino tocando un dueto de violines. Hoy en día suele repetirse como homenaje la salida de los músicos, siempre repitiendo patrones como cuando el director se limpia la frente de sudor por el cansancio, o les pide a los músicos que se queden; también el juego de luces que se apagan paulatinamente a la salida de cada una de las partes de la orquesta. El final varía según el director, en esta ocasión, se quitó el saco, se puso cómodo y fingió quedarse dormido en las sillas donde tocan regularmente los chelos.  Puedes darte una idea de cómo le hizo la OCBA en “este link”.

Sinfonía de los Adioses dirigida por Daniel Baremboim:

Iluminaciones: composición para dos pianos

El próximo viernes 18 de enero se presentará “Iluminaciones” composición para dos pianos. Obra de Christian Balderas un jóven egresado de la Escuela Superior de Música que ha participado en el Jazz Fest Xalapa y eventos como Seminario de Jazz Tónica Guadalajara.

La interpretación la realizará el dúo integrado por Edyta Plodzien y Yolanda Martínez.

Si quieren escuchar un breve fragmento de lo que se presentará les dejamos su teaser

Por acá el cartel de la presentación que se llevará a cabo en la Escuela Superior de Música a las 18 horas.

Ilustraciones

Orden natural, de Sebastián Hofmann

Sebastián Hofmann es un joven director de cine mexicano. Su carrera es corta, pero cuenta ya con varios proyectos de gran éxito y calidad; entre ellos, el más destacado es la miniserie Los microburgueses, la cual puedes ver aquí. 

En ese sentido, al continuar con los proyectos de Hofmann, uno de tantos que tiene en puerta es Orden natural, un largometraje co-dirigido con Matías Penachino, protagonizado por Fernanda Navarro y Gustavo Mauricio Hernandez Dávila “Catsup” (sí, el ex-integrante de Zurdok y fundador de Quiero Club) que va sobre la vida de dos pelirrojos ingenuos acosados por los mosquitos. Con el antecedente de Halley (su ópera prima), Orden natural es un gran segundo paso que, sin duda, mantendrá a la comunidad cinematográfica en la espera de su estreno este 2012.

Aquí el trailer: