De: Disertaciones infantiles de Sir Brenda Mítchelle (Literatura infantil y juvenil)


Me he replanteado lo de la literatura infantil y juvenil porque de recién tomaba una clase del género con una escritora de título bien ganado y surgió el debate de los temas prohibidos, del mejor modo de abordarlos. El lenguaje que debe ser usado… Es extraño, sigue siendo a estos tiempos un problema por muy que nos preciemos de sociedad elevada abordar temas “complejos” con la bandera de “los niños son diferentes ahora, están muy evolucionados y hay que hablarles con la verdad”.

 Luego pienso en la prodigiosa fortuna que tuve de recibir textos que marcaron de muchos modos (Todos profundos) mi infancia. Enfrentado a una familia de escasas ganas literarias, de aquellas, se sabe, más de televisión, Tuve acceso a la biblioteca de mi abuelo, casi para mi solo porque tenía sólo que compartirla con mi madre (Maravillosa mujer de mente abierta y lectora ávida). Cuando era más chiquita ella me los leía, hasta que pude hacerlo yo. Entonces niño raro yo, hacía también elecciones extrañas ya después, de tal suerte que a los ocho había ya leído ya a Poe y a Lovecraft, y tenía una colección de Andersen, Perrault y los Grimm, era amante de la Mitología Griega y de Jodorowsky. Y no juzgaba. Los leía porque me gustaban auténticamente y no por recomendaciones ensuciadas, que es una característica también infantil. Es difícil timar a un niño por muy que se piense lo contrario.

 El asunto es la formación, la mitología es hermosa y cruel en sí misma, las fábulas de Jodorowsky no necesitan ser descritas, y los álbumes ilustrados que me llegaron un poquito después fueron: “En la oscuridad” que hasta la fecha recuerdo tremendamente: es una historia que narra la vida en primera persona de una niña abandonada por la madre (acá el temor tan presente en la infancia, del abandono) que a partir de ese momento se enfrenta a un vivir sola, sin el amparo y el refugio que ofrece el núcleo, se convierte en automático en una niña de la calle y todo lo que viene después es el aterrador mundo desde los ojos de alguien aún sin las herramientas para, de algún modo, traducirlo. (El sexo, la prostitución, el homicidio, el clasicismo, las drogas) y las ilustraciones poderosísimas, simbólicas.

En la oscuridad

 

O “El Zurcidor del tiempo” qué joya para un niño, qué librito metafísico…

El zurcidor del tiempo

 O ya en la pubertad “El llano en llamas”, “Pedro Páramo”, “El pozo de la soledad” (Prohibido muchos años en algún tiempo) o “El lobo estepario”; estoy siendo específico, con ciertos libros, pero los hubo muchos, significativos todos, y entonces, pienso, y pienso que de no haber tenido la fortuna de acceder a ellos. No hubiera elegido escribir un periodiquito a los ocho que vendía a mi madre por 2 pesos en lugar de jugar, o mi preferencia a pintar, o escribir cuentitos, o no hubiera participado en un concurso a los seis años, ni participado en mi primera exposición colectiva de pintura a los ocho, ni hubiera pasado los peores y mejores tiempos de mi vida con un libro en el brazo. Hubiera sido, tal vez, muy seguramente, otro.

 Pero esa es la cosa, la elección. la formación crítica que se fomenta en los niños, cuestionarlos. Hablarles con la verdad será siempre la mejor cosa. Pienso en los libros para niños y jóvenes que hablan de la violación como un modo de prevención, de la muerte, de los temas que por supuesto les atañen. De la mano con los que los hacen soñar, porque lo uno no se pelea de modo alguno con lo otro. Porque privar a los niños de la verdad es de algún modo engañarlos, hacer niñas princesas, y fomentar lecturas que sólo los entretienen crean niños que serán adultos con pocas herramientas de análisis sin visión propia., carentes de argumentos, porque la verdad es personal.

 Hace poco, gracias a esta escritora descubrí una novela para jóvenes que se llama “nada” y me parece un libro por demás brillante, existencialista, precioso, que toca los temas más fuertes en la búsqueda del significado, simbólico, de lenguaje sencillo, poderoso.  Pienso en lo que oferta puesto en manos de un joven, en cómo me hubiera gustado haberlo leído a los trece, En las puertas que abre la literatura, y recuerdo a Hesse y lo que decía de los grandes misterios develados a través de las puertas del arte.

 Pienso en las puertas abiertas y en una sociedad incluyente de seres humanos forjados en la verdad y en el arte desde niños…

 Y pienso…

De cómo se perdió y recuperó el maíz

tumblr_muznryQ7ZR1r3jy3oo1_500

Tu’til o bit’il-a tup’ te ixim sok te tut’il o bit’il cha’ jajch te ixime

 La tradición oral de los pueblos, de todo un país, conforma la riqueza del territorio, de la historia y, por encima de estos dos elementos, del individuo como miembro de una sociedad. Fue así, a partir del habla, que los hombres empezaron a soñar despiertos, a contar sus quiméricos pensamientos, lo imposible, sobrenatural y mágico de sus vidas: alma, mente, espíritu.

 Hablando, manifestando el poder del raciocinio con un lenguaje elaborado convirtiéndose después en una especie de rito las generaciones transmitieron saberes y conocimientos que hoy sustentan no sólo la cultura, sino la medicina, la astrología, la magia…

 La literatura, antes de ser, se manifestaba de manera oral. Contar una historia que se quedará impregnada no en las hojas de papal, sino en el viento…

tumblr_n2tdmjX4m41tnb33wo2_r1_500

 ¿Qué no es acaso el arte una reverencia a la naturaleza? Es la musa que inspira; somos nosotros mismos los que nos llegamos a elogiar. Háblese de todas las expresiones artísticas de todos los tiempos. Sin embargo, es importante resaltar una de las primeras manifestaciones para preservar esa experiencia estética, esa duda, ese “ser hombre”: la mitología.

 La mitología es el principal elemento que se encarga de distinguir las civilizaciones. Indispensable es, pues, conocer las raíces de dichas sociedades para así, entender el por qué de lo que hoy somos, tanto de nuestra historia inmediata como la más vieja.

 Pensamos en dioses, creación, cosmología, Universo, hombre, naturaleza. Mitología griega, nórdica, egipcia, hindú, maya, etcétera. Fue (y es) ella, el más puro pensamiento; nuestra religión.

 A través de México y otros países de Centroamérica, las grandes culturas construyeron un imperio inigualable. Fue la cultura maya, una de las más trascendentes, hermosas, magistrales e importantes.

 La civilización maya, no sólo se extendió territorialmente, también esparcieron y tuvieron un alcance impresionante en cuanto a sus ideas y costumbres.

hombres maizhombres maiz

Gracias a CONACULTA Y La caja de cerillos, nos podemos adentrar más a la mitología maya. De cómo se perdió y recuperó el maíz trata el mito sobre la relación entre los dioses, el hombre y el maíz, contacto vital para la cultura mexicana.

 Se encuentra narrado en español y en tseltal (lengua maya hablada predominantemente en Chiapas). Este libro, determinante para la literatura infantil y juvenil, cuenta con ilustraciones que evocan los esplendores de la época, corriendo a cargo de Jazmín Velasco.

 Esta versión de Ignacio Plá, empieza con los hombres descuidando el alimento primordial: maíz. Los dioses, al percatarse de dicha situación, deciden esconderles las semillas en una cueva. Es así como los hombres, desesperados, les piden ayuda a los animales.

Mural de Diego Rivera (fracción)
Mural de Diego Rivera (fracción)

 Una lección aprendida por los hombres para cuidar uno de los tesoros más preciados que la naturaleza les dio.

De cómo se perdió y recuperó el maíz no sólo nos deja ver la maravilla de la tradición oral maya, también permite que los niños se interesen por cuestiones que vemos tan lejanas, ajenas.

“Los hombres estaban desesperados. Sin maíz, se decían, no se puede vivir, es nuestra alimentación, nuestra base”

“Sojknax k’inal la ya’iyik te winik antsetike: Teme ma’yuk te ch’ul ixime, ma’yuk skuxlejalik te winik antsetik, jich ma’yuk skuxlejalik-euk te chanbalametik, xchiik”

La peor señora del mundo

La virtud de los libros infantiles no la encontramos en la lectura de 5 minutos, lo “bonito” de las ilustraciones, o lo chistoso que nos parece. La verdadera gracia de la literatura infantil está en la enseñanza, la habilidad del autor para mostrar algo básico y hacer que perdure en la mente del pequeño lector y, lo más importante, crear el hábito de la lectura. Una vez que el niño toma el libro, no sólo disfruta la lectura, sino que aprende a pensar forjando un criterio que le servirá de base para el futuro.

La casa huele amargo, nada se encuentra en su lugar; la estufa está en el baño, la

La peor señora del mundo
La peor señora del mundo

 mesa en la sala y el retrete en el jardín. Pareciera que los habitantes son las moscas. Quizá me haya confundido con la distribución de las cosas, es que hay mucho humo, tanto que parece neblina. En una de las esquinas se encuentra ella o, ¿es él? Empiezo a ver desde sus pies. Zapatos negros y grandes, piernas peludas, el vestido le llega a las rodillas; sus manos son gordas y sus uñas están en punta, parecen cuchillos; los brazos, peludos; trae un zorro muerto en el cuello (creo que eso es lo que huele tan amargo); su sonrisa es horrible, ni parece sonrisa; trae un cigarro lleno de ceniza que cae sobre su regazo; sus ojos son enormes y despintados, parece que los trae inyectados, saca el humo por la nariz; y se ríe, se ríe tan fuerte que retumba hasta en el cielo…

 Si me preguntan cómo me imagino a La peor señora del mundo, algo así sería. Creo que es la imagen que la mayoría tiene. Un olor desagradable, uñas largas, cara espantosa y altura de gigante. Francisco Hinojosa, poeta y narrador infantil, se la imagino parecida, pero no igual.

 La peor señora del mundo era muy buena siendo mala, la peor. Era tan mala, que a sus 5 hijos (padre desconocido) “les pegaba cuando sacaban malas calificaciones en la escuela y también cuando sacaban dieces”. Un día, los habitantes de Turambul se cansaron de tenerle miedo, de su maldad, golpes y todo lo que provenía de ellas. Decidieron huir y dejarla sola sin alguien a quien golpear.

Francisco Hinojosa
Francisco Hinojosa

 Hinojosa, el autor de este cuento, es uno de los más reconocidos autores infantiles de habla hispana. Su trabajo se extiende desde la narrativa hasta el teatro, pasando por el periodismo y la divulgación cultural. Participó con la colección “Libros del rincón” para la SEP, así como “A la orilla del viento” del Fondo de Cultura Económica.

  Las ilustraciones corrieron a cargo del caricaturista mexicano Rafael Barajas, mejor conocido como “El Fisgón”. Personaje importante que ha colaborado en uno de los periódicos más importantes, “La Jornada”, y en la revista “El Chamuco”. Lo destacado de este caricaturista reside en el activismo político y en la participación para ampliar las libertades de expresión.

 La peor señora del mundo se adaptó a teatro y fue  puesta en escena en años anteriores. No solo es uno de los cuentos más leídos en México. El tema es orgánico y muy importante para los niños. A través de la lectura, se espera que el niño aprenda a solucionar conflictos dejando de lado la violencia.

 Dentro de los otros trabajos de Barajas como cuentista, cabe destacar El sol, la luna y las estrellas, La fórmula del Dr. Funes, Cuando los ratones se daban la gran vida, entre otros.

https://www.youtube.com/watch?v=0CC2IjHPoN0

Mi abuelo el luchador: cultura popular para niños

Uno se despierta con la terrible sensación de fin de semana, incluso nos duele el pecho: es domingo. Prendemos la televisión por la mañana. Evidentemente no hay nada interesante. ¡Claro!, es domingo y es la mañana. La famosa y eterna “catafixia” dejó de ser interesante a los 5 años.

Santo "El Enmascarado de Plata"
Santo “El Enmascarado de Plata”

 Apretamos una y otra vez hasta llegar a nuestro destino…”El santo contra todo lo ridículo que se les pueda ocurrir”. Héroe nacional. Casi casi nos dio patria por cada triunfo frente a las mujeres vampiro, las momias, la Llorona, los marcianos, las lobas (y no precisamente las que conocemos ahora); grosso modo, “El Enmascarado de Plata” ganó a todos los miembros del mundo oscuro y temible.

 Del ring, pasó al corazón del pueblo. Estoy enteramente convencida de que ahí sigue, para siempre. Tanto el enmascarado como la lucha libre, se han convertido en icono y en cultura. La cultura popular bien se podría fragmentar en elementos distintivos que identifican al pueblo sincero de entre todos los demás.

 Bajo la lona del artista improvisado -diría Monsiváis-, hasta  las esquinas de un cuadrilátero, el mexicano se ve bajo la máscara y lucha en silencio.

Mi abuelo el luchador (Ediciones El naranjo), libro infantil y mexicano, rinde un homenaje a todos aquellos que emprenden la contienda diaria, la más difícil: el amor.

 El abuelo Ignacio, es aquel luchador anónimo y adorado, invencible. Alto como un edificio, capaz de cargar una tonelada de fideos y hacer cachorro a un feroz lobo. Es así como su nieto lo ve, como el más grande y poderoso.

MI ABUELO EL LUCHADOR
MI ABUELO EL LUCHADOR

 Durante la lectura, el niño lector logra entender 2 aspectos importantes: para llegar a ser el mejor, es necesario recorrer un largo camino; ese camino es más fácil recorrerlo cuando tienes a quien amas  a tu lado.

 Máscara (texto): Antonio Ramos Revillas, cuentista mexicano originario de Monterrey, nació en 1977. Entre sus múltiples reconocimientos, destacan el Premio de Literatura Joven Universitaria y el Premio Nacional de Cuento Salvador Gallardo; a su vez, ha sido becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, también lo fue de la Fundación para las Letras Mexicanas.

 La publicación de Mi abuelo el luchador forma parte de la obra de este gran cuentista, junto con “Todos los días atrás”, “Sola no puedo”, “Habitaciones calladas”, entre otros.

 Cabellera (ilustración): Rosana Mesa Zamudio, ilustradora y artista veracruzana, ha sido expositora tanto en la capital del país como en algunos estados de la República. Su participación como ilustradora se extiende hacia varias editoriales y diversas publicaciones. El trabajo de esta artista dentro de Mi abuelo el luchador es simplemente maravilloso. Diera la impresión de un boceto a lápiz salvo la intensión de resaltar algunos detalles con color. Cada una de las ilustraciones escenifica y plantea el texto tal cual es.

 Con una simple hojeada es fácil para cualquiera sentirse fascinado hacía este libro, hacia el dibujo, el niño narrador, el abuelo, la historia.

lucha

 Fue el Santo, fue mi abuelo, quizá el tuyo, fue el papá de algunos, tío de otros. Nadie lo puede saber. El héroe lo son todos.

Lucas afuera, Lucas adentro: literatura infantil

La colección A la orilla del viento del Fondo de Cultura Económica, comprende una serie de libros infantiles, en su mayoría cuentos, que narran diversas historias “para los que leen bien”. La diversidad de autores y nacionalidades es grande. Podemos encontrar  escritores mexicanos, brasileños, australianos, estadounidenses, canadienses, alemanes y más.

Lucas afuera, Lucas adentro de Carmen Leñero
Lucas afuera, Lucas adentro de Carmen Leñero

 Una de las grandes similitudes entre estos autores reside en los múltiples reconocimientos que han recibido durante su carrera. Otra de las principales atracciones de esta colección la presenciamos en los dibujos. Éstos se mantienen bajo un perfil completamente conceptual, invitando a los niños lectores a interpretar las historias de formas alternas. Las ilustraciones al igual que la narrativa, corre a cargo de diferentes y grandiosos personajes.

 En sí, las ilustraciones pueden considerarse verdaderas expresiones artísticas, principalmente (y contribuyendo un poco con mi gusto) las que corren a cargo de Mauricio Gómez Morín. Él mismo fue Director artístico dentro de esta colección. Su trabajo no solo se expande hacia la ilustración infantil (editorial privada y contribuyendo también en la esfera pública de libros gratuitos), de igual manera, ha laborado para periódicos nacionales y revistas.

 Lucas afuera, Lucas adentrotítulo que forma parte de esta colección (ilustrado pro el mismo Gómez Morínnarra la historia de una niña que alimenta a Lucas, su bicho mascota, con todas las cosas que odia o le desagradan. En un principio la idea le parece genial, resultaba encontrar una fácil solución a sus problemas. Después, cuando el gusano perdía el control de su hambre, se tenía que inventar odios para que el pobre Lucas no pasara penas y angustias.

 “Los cinco continentes desaparecieron de dos bocados junto con los países, sus habitantes, sus construcciones y sus ideas. Todo fue a dar a la panzota de Lucas. Ésa era la venganza que me tenía preparada desde la vez que me dio asco acariciarlo…”

 Mientras releía esta increíble y divertida historia, pensaba en todas las personas que se odian a sí mismas…el odio, como el amor, no se puede aparentar ni muchos menos esconder. Un mundo sin humanos, o algo así.

 El final del relato, no solo deja entrever elementos fantásticos, sino elementos que bien podrían ser filosóficos. Cuando Lucas se come a su propia dueña, ella entra a la gigantesca panza del bicho y descubre que el estómago es un mundo, un universo, y todos sus habitantes desconocen su lugar en el “infinito” universo.

 El odio como solución, el hambre como pretexto, una panza como universo…

¿Qué parte de nosotros interpreta el papel de Lucas?

 Lucas afuera, Lucas adentro corrió a cargo de Carmen Leñero. La escritora y cantante, nació en la Ciudad de México. Es considerada una de las autoras infantiles más importantes y reconocidas a nivel nacional e internacional. Como literata, su trabajo abarca varias publicaciones que incluyen el ensayo, narrativa, poesía y ficción. Ha recibido múltiples premios aquí y en el extranjero.

Carmen Leñero
Carmen Leñero

 En 1996, tras la publicación de Lucas afuera, Lucas adentro, Carmen  fue galardonada con el Premio Juan de la Cabada (reconocimiento otorgado por el Instituto Nacional de Bellas Artes por la creación literaria infantil).

 Otros títulos recomendables de la colección A la orilla del viento son “El embuste de las coles” de Paul Jennings; “Historia medio al revés de Ana María Machado; “Beisbol en abril y otras historias” de Gary Soto.

 beisbolenabril

 

Isol: literatura infantil

Niño podía sentir el viento que emitían las carcajadas de Niña, eran tan fuertes que hasta lo despeinaban. Se divertía como tantas veces lo había hecho…sentado en el sillón, viendo el televisor con Niña dentro de este…

Todos hemos escuchado que los niños son como esponjas, lo absorben todo. Aprenden lo que ven e inmediatamente lo imitan. Para mi suerte y la de algunos otros, yo me absorbí el aire y la lluvia junto con el pasto y la tierra; la bicicleta, los patines y un patín del diablo; canicas, trompos y yoyos; pelotas, pelotitas, balones y peras; todo esto y mucho más bajo el costo de tenis rotos sumados a la fortuna de ver mis rodillas con unas cuantas, bastantes, cicatrices. También, para la suerte de algunos, se pueden absorber las palabras suficientes para describir la vida un poquito más claro que los demás.

Marisol Misenta = Isol
Marisol Misenta = Isol

 La literatura infantil debe cumplir dos funciones básicas. La primera es que debe de contener una historia trascendente, con enseñanza que no sea muy moralista; en la segunda interviene el diseño, donde el libro debe contener unas ilustraciones adecuadas para la historia. El niño se enfrenta a dos lecturas diferentes: la interpreta con dibujos y al mismo tiempo se va promoviendo y motivando la lectura.

 Leer un libro o ver un programa televisivo de “Cómo andar en bicicleta” no te enseña realmente a hacerlo; sin embargo, la ventaja del libro es clara y dominante: en la imaginación, eres tú el que monta la bici descrita. En la televisión, si bien facilita las cosas, es alguien más el que va montando el juguete que nadie describió. El librito, a diferencia del programa, te inspira a hacerlo.

 La escritora, ilustradora, poeta y cantante Isol, a través de su literatura y sus diseños, les muestra a  los niños la importancia de ser  eso: niños. Desde 1997, año de su primera publicación, ha destacado en el campo de la literatura infantil. Su trabajo ha sido publicado en México, España, E.U.A., Francia, Canadá, etcétera.

 Durante su carrera, ha sido galardonada con una cantidad considerable de premios y reconocimientos. Principalmente, fue finalista dos años consecutivos para el Hans Christian Andersen Award (algo así como el Nobel de Literatura, pero en infantil).

La literatura infantil no solo interviene en la educación cultural de un niño, sino que agiliza el proceso creativo que participará como activo fundamental en el futuro.

 Isol escribe e ilustra sus historias, siempre con la intensión de ser irónicas, llamativas y, sobretodo que contengan alguna enseñanza real y productiva.

Intercambio cultural
Intercambio cultural

 Julito, protagonista de Intercambio cultural, descubre la manera de vivir otra vida completamente diferente a la suya. Del sillón pasa al lomo de un elefante y a la cabeza de una jirafa. La T.V. se queda corta comparada con África. Así es y será siempre. La televisión muestra un perfil plano.

 La propuesta de la autora es que, en unas cuantas hojas, se mire la historia de todos los días: los niños ya no juegan porque ya no saben imaginar. La globalización y los avances tecnológicos se han mezclado fuertemente con la cultura, pero sobretodo con el contacto entre la naturaleza y los seres humanos, especialmente los niños.

 La televisión y los demás medios nos han acercado un poco más a rincones desconocidos para la mayoría; empero, la T.V. no le proporciona trabajo a 3 de nuestros sentidos: olfato, tacto y gusto. Aquí reside una de las múltiples desventajas.

 Los padres deben fomentar y participar en las lecturas de los infantes. Lamentablemente, si se selecciona un libro inadecuado, el aspecto educativo-literario se relegará, y el hábito de la lectura se perderá por completo.

 La lectura no te enseña a respirar, pero si te enseña un modo distinto para hacerlo.