Entre las páginas de un libro

No es necesario decir o explicar que el leer un libro es sinónimo de perderse entre sus páginas, de descubrir nuevas historias, de conocer diferentes culturas, de crear fantásticos personajes y de imaginar lo que mucha gente, la mayoría de las veces, considera increíble o inimaginable.

Muchas veces las personas al escuchar la palabra “lectura” o “libro” automáticamente lo relacionan con la escuela, con el deber o con algo aburrido, sin siquiera detenerse a pensar todo lo que implica adentrarse en el mágico mundo de la lectura, sin darse la maravillosa oportunidad de conocer nuevos y diferentes mundos que suelen ser mucho mejores que el mundo real.z

Por un momento olvidemonos de que nuestra cultura nos ha orillado a decir y creer que la lectura es aburrida y pensemos en los infinitos beneficios que podemos obtener a través de ella; los cuales pueden ser fortalecer la creatividad e imaginación, mejorar la ortografía, conocer costumbres, tradiciones y culturas totalmente diferentes a la nuestra, adentrarse un poco en el amplio campo de la redacción y tal vez una de las razones más importantes, sea aprender a comprender fácilmente las líneas que estamos siguiendo, no sólo como párrafos llenos de letras sino como ideas cargadas de aprendizaje.

¿Salir un tiempo de la rutina? ¿Relajarse un poco después de un día estresante? ¿Despejar la mente? ¿Olvidar un rato los problemas de la vida diaria? Infinidad de respuestas se podrían dar respecto a estas preguntas, sin embargo, tenemos la seguridad de que al menos unas cuantas personas contestarían que la lectura es la respuesta a todo ese puñado de preguntas.

Sabemos de sobra que México es uno de los países con más bajo índice de lectura ¿Por qué quedarnos estancados en esto? ¿Por qué no luchar a razón de que día a día las personas se interesen más en esta actividad?

Tal vez sea el momento adecuado para comenzar a cambiar un poco nuestra ideología, pensar en el futuro, aumentar nuestra sed de conocimiento, buscar el progreso de nuestro país y de nosotros mismos, es momento de ampliar horizontes, ya va siendo tiempo de conocer mundos y personas diferentes a través de la lectura.

Porque para viajar no se necesitan miles de pesos, ni el mejor y más novedoso avión que pueda existir, ni el chico o chica más guapos y populares a nuestro lado, para viajar al mejor de los sitios sólo basta con tener un libro en nuestras manos.

Originally posted 2013-09-04 19:52:41. Republished by Blog Post Promoter

Isol: literatura infantil

Niño podía sentir el viento que emitían las carcajadas de Niña, eran tan fuertes que hasta lo despeinaban. Se divertía como tantas veces lo había hecho…sentado en el sillón, viendo el televisor con Niña dentro de este…

Todos hemos escuchado que los niños son como esponjas, lo absorben todo. Aprenden lo que ven e inmediatamente lo imitan. Para mi suerte y la de algunos otros, yo me absorbí el aire y la lluvia junto con el pasto y la tierra; la bicicleta, los patines y un patín del diablo; canicas, trompos y yoyos; pelotas, pelotitas, balones y peras; todo esto y mucho más bajo el costo de tenis rotos sumados a la fortuna de ver mis rodillas con unas cuantas, bastantes, cicatrices. También, para la suerte de algunos, se pueden absorber las palabras suficientes para describir la vida un poquito más claro que los demás.

Marisol Misenta = Isol
Marisol Misenta = Isol

 La literatura infantil debe cumplir dos funciones básicas. La primera es que debe de contener una historia trascendente, con enseñanza que no sea muy moralista; en la segunda interviene el diseño, donde el libro debe contener unas ilustraciones adecuadas para la historia. El niño se enfrenta a dos lecturas diferentes: la interpreta con dibujos y al mismo tiempo se va promoviendo y motivando la lectura.

 Leer un libro o ver un programa televisivo de “Cómo andar en bicicleta” no te enseña realmente a hacerlo; sin embargo, la ventaja del libro es clara y dominante: en la imaginación, eres tú el que monta la bici descrita. En la televisión, si bien facilita las cosas, es alguien más el que va montando el juguete que nadie describió. El librito, a diferencia del programa, te inspira a hacerlo.

 La escritora, ilustradora, poeta y cantante Isol, a través de su literatura y sus diseños, les muestra a  los niños la importancia de ser  eso: niños. Desde 1997, año de su primera publicación, ha destacado en el campo de la literatura infantil. Su trabajo ha sido publicado en México, España, E.U.A., Francia, Canadá, etcétera.

 Durante su carrera, ha sido galardonada con una cantidad considerable de premios y reconocimientos. Principalmente, fue finalista dos años consecutivos para el Hans Christian Andersen Award (algo así como el Nobel de Literatura, pero en infantil).

La literatura infantil no solo interviene en la educación cultural de un niño, sino que agiliza el proceso creativo que participará como activo fundamental en el futuro.

 Isol escribe e ilustra sus historias, siempre con la intensión de ser irónicas, llamativas y, sobretodo que contengan alguna enseñanza real y productiva.

Intercambio cultural
Intercambio cultural

 Julito, protagonista de Intercambio cultural, descubre la manera de vivir otra vida completamente diferente a la suya. Del sillón pasa al lomo de un elefante y a la cabeza de una jirafa. La T.V. se queda corta comparada con África. Así es y será siempre. La televisión muestra un perfil plano.

 La propuesta de la autora es que, en unas cuantas hojas, se mire la historia de todos los días: los niños ya no juegan porque ya no saben imaginar. La globalización y los avances tecnológicos se han mezclado fuertemente con la cultura, pero sobretodo con el contacto entre la naturaleza y los seres humanos, especialmente los niños.

 La televisión y los demás medios nos han acercado un poco más a rincones desconocidos para la mayoría; empero, la T.V. no le proporciona trabajo a 3 de nuestros sentidos: olfato, tacto y gusto. Aquí reside una de las múltiples desventajas.

 Los padres deben fomentar y participar en las lecturas de los infantes. Lamentablemente, si se selecciona un libro inadecuado, el aspecto educativo-literario se relegará, y el hábito de la lectura se perderá por completo.

 La lectura no te enseña a respirar, pero si te enseña un modo distinto para hacerlo.