Perra Brava

Perro que ladra no muerde, mata. Mata sin saber por qué; quizá es porque le dicen que lo haga. Porque es un animal fiel, leal, incondicional. En cuanto huele sangre, ataca. Mientras más olfatea, descubre que no sólo se trata de sangre, sino también de dinero, mujeres y poder. Deja de ser perro para convertirse en bestia.Scan10083

 Fernanda Salas, protagonista de “Perra brava”, nos muestra que hay dos clases de canes: los que obedecen y los que marcan territorio. Para Fernanda, la vida se trata de cuidar lo que es suyo: su hombre, el más fuerte, el más macho, el dueño de su vida y de tantas otras. Para la “perra”, las cosas son muy distintas. 

 Durante su relación con Julio, capo de Monterrey, se ve atrapada en un mundo que logra comprender (y dominar) muy tarde. A través de la historia, Fernanda deja de ser una chica herida por los golpes del pasado para transformarse en una persona con el alma desangrada. Cuando  era niña,  presenció la muerte de su madre en manos de su padre y, a partir de ese momento, lo único que busca es sentirse protegida en brazos de quien fuera lo suficientemente hombre. Así es como cae ante los pies de Julio.

“Perra brava” se desenvuelve en un mundo que sólo conocemos a través de las noticias y las notas amarillistas; sin embargo, es importante establecer que a pesar de que el narcotráfico es uno de los escenarios más importantes, no es este el hilo conductor de la historia, sino las vidas que dependen de la muerte, la sumisión, la violencia, la sexualidad y el amor.

 Alarcón nos ofrece una lectura  rápida e intensa. El lenguaje es común, e incluso vulgar, pero eso  ayuda a incorporar al lector aún más con los personajes. La novela está bien definida y sobre todo, destaca la importancia de los detalles. Se podría decir que está musicalizada con fragmentos de canciones que aparecen en la historia y que ambientan con más fuerza los capítulos de la novela.

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 “Perra brava” es la primera novela de Alarcón editada en 2010 por Editorial Planeta. Su segunda novela lleva por nombre “BITCH DOLL” publicada en 2013.

 

 

”Si la sangre es la vida como muchos dicen, ¿por qué huele a muerte?”

Originally posted 2014-04-03 11:36:11. Republished by Blog Post Promoter

Sus ojos son fuego

   “El fuego vuelve hermosos los cuerpos que devora. Nunca antes la ciudad de México se había visto tan majestuosa.”

Migrando a las grandes urbes, todos llegan con la promesa de una vida “mejor”. Cada vez somos más; cada vez es más fastidioso vernos a los ojos, retarnos y seguir nuestro camino. Nos apoderamos de todo lo que encontramos a nuestro paso, tanto así, que cimentamos una ciudad encima de un lago.

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 No hay palabras para la violencia, el salvajismo al que ya nos acostumbramos a ver de lejos y a la vez tan cerca: mientras no me pase a mi, todo se queda detrás de una noticia, un periódico o la historia de alguien. ¿Será acaso que el aire que respiramos ya no es suficiente? , ¿O acaso nos está intoxicando?

 Gonzalo Soltero, nacido en el Distrito Federal, es el autor de “Sus ojos son fuego”, su primera novela por la cual ganó el Premio Nacional de Novela Jorge Ibargüengoitia 2003. Fue becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes en el rubro de Novela. Se dedica principalmente a la difusión cultural entre México e Inglaterra.

 Por medio del Dr. Adrián Ustoria, se relatan los últimos tres días que marcan el principio del fin de la humanidad. Buscando siempre refugiarse del fastidio citadino dentro de su oficina, ubicada en un instituto de investigación, podemos ver a través de los ojos del protagonista que las grandes ciudades funcionan como un laboratorio donde los humanos experimentan con los mismos hombres.

 La contaminación, la sobrepoblación, la basura, la delincuencia, la violencia, el tránsito, las ratas…en conjunto, todos estos elementos nos aproximan más al desenlace.

 Es de aquí que nace una pregunta: ¿algún día seremos capaces de adaptarnos a un entorno sádico y brutal?

 De a ratos, pareciera que se está leyendo la conclusión de una investigación con fines científicos, rompiendo esta línea con la sencillez de la prosa de una novela rápida, dinámica que mantiene al lector en total suspenso.

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Siendo la Ciudad de México el escenario, Soltero nos sitúa en los lugares y las avenidas más importantes de la metrópoli para así, envolver al lector en una historia que tantea entre la vida real y la fantasía.

 Con “Sus ojos son fuego”, Soltero brinda un lenguaje impecable y cultivado. El ejercicio creativo que el autor emprendió al escribir esta novela es maravilloso, ya que la dedicación a los detalles facilita la mejor comprensión del texto.

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El almacén de la imagen: literatura y fotografía en Adela Goldbard

Uno de los nombres más reconocidos, por lo menos por fotógrafos y artistas, en la escena artística contemporánea en México es el de la fotógrafa Adela Goldbard (DF, 1979), sobre todo por tratarse de una artista muy joven que ha ido consolidando su obra desde hace poco tiempo. Goldbard ha sido beneficiaria, en diversos programas, de algunas becas del FONCA (Fondo Nacional para la Cultura y las Artes). Además en 2012 fue ganadora del Premio Centenario al artista emergente otorgado por zona MACO. Su trabajo, al igual que la de otras fotógrafas contemporáneas mexicanas tanto consagradas como emergentes, fue incluido en Mujeres detrás de la lente. 100 años de creación fotográfica en México 1910- 2010, una obra realizada por la historiadora del arte Emma Cecilia García Krinsky y publicada por el CONACULTA en el 2012. En ella se hace una revisión del trabajo de más de 100 fotógrafas mexicanas a lo largo de cien años.

Adela Goldbard, Lobo. Adela presenta una réplica de la camioneta lobo, pues, en el imaginario social mexicano, es la camioneta respresentativa del narco.
Adela Goldbard, Lobo, 2013. Adela presenta una réplica de la camioneta lobo, pues, en el imaginario social mexicano, es la camioneta respresentativa del narco.

 Adela Golbard tiene estudios en fotografía realizados en instituciones nacionales, entre ellas la Escuela Activa de Fotografía de Coyoacán y el Centro de la Imagen, así como internacionales, entre las que se encuentra la Escuela superior de arte y diseño en Sainttienne, en Francia. Sin embargo su obra no puede comprenderse sin revisar un poco de la historia personal de esta artista. En principio es necesario mencionar que Goldbard es egresada de la licenciatura de Letras Hispánicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Una vez dicho esto se puede entender mejor el hecho de que su obra como fotógrafa sea una constante dialéctica entre fotografía y literatura. Sin duda alguna, la interdisciplinariedad genera un discurso más rico.

Adela Goldbard
Adela Goldbard

 Así pues, la fotografía de Adela Golbard dialoga con la literatura y con otras formas de expresión artística como el video y la escultura, generando así nuevas realidades, nuevos y variados mundos posibles, que provocan un entrecruzamiento entre la realidad y la ficción. La literatura es considerada como el arte de la escritura, probablemente se entiende como la disciplina por medio de la cual se crean realidades ficticias y sólo eso. La fotografía, de la misma manera, ha fungido como ese medio por el cual el fotógrafo expresa o representa aquello que se piensa que es real, pero que no lo es. Porque, es necesario decirlo, la fotografía no muestra la realidad como se ha venido pensando desde el siglo XIX. La literatura tampoco la muestra, por ello mismo ha sido relegada, muchas veces, por las demás ciencias sociales que pretenden mostrar la realidad del pasado o del presente: la historia y la sociología.

 En ese sentido la interdisciplinariedad de la obra de Goldbard toma fuerza cuando pone en contraste el mundo real del mundo ficticio, en un intento por dejar de lado la separación, tanto en las disciplinas como en la dialéctica entre los dos mundos. Por ello, sus series fotográficas incorporan la puesta en escena como un elemento por el cual se entrecruza la realidad y la ficción. Trabajar con maquetas, menciona en una entrevista para Museógrafo TV, sería restarle ese toque de realidad.

Adela Goldbard, fotografías de la serie La isla de la fantasía, 2012.
Adela Goldbard, fotografías de la serie La isla de la fantasía, 2012.

 En esa búsqueda por fundir lo real de lo ficticio, Adela ha hecho uso de hemerografía al momento de pensar en sus proyectos, lo cual la guía en la senda de la investigación para definir y delimitar sus series. Tal es el caso de la serie La Isla de la fantasía, en la que busca reconstruir la realidad del pasado a través del uso de réplicas de aviones y una previa investigación sobre accidentes aéreos de funcionarios públicos. Se trata pues de hacer uso de la historia para reconstruir la memoria a través de la crítica por medio de la fotografía.

“Algo que para mí es importante en mi obra es cómo la ficción y la realidad parecen fundirse constantemente en nuestras vidas. De pronto me preguntan que por qué en escala natural si en la fotografía se puede un poco engañar al ojo en cuanto a la escala, pero para mí el trabajo que yo hago no es sólo un trabajo fotográfico, sino que es un trabajo en el que la cámara fotográfica o de video es importante como medio, pero que habla de la realidad en sí. Si yo trabajara con maquetas, no estaría trabajando realmente con una réplica de la realidad”.

— Adela Goldbard en entrevista para Museógrafo TV.

 Laura González Flores, doctora en Bellas Artes e investigadora del Instituto de Investigaciones Estéticas, hace un análisis de la obra del Goldbard, que lleva por título “Del buen préstamo de las artes. On the road de Adela Goldbard”. En él expone una analogía entre la serie On the road de la fotógrafa y la nóvela homónima de Jack Kerouac, pues la mezcla entre literatura y fotografía se da cuando Goldbard hace su serie basándose en los paisajes por los cuales pasaron los personajes de la obra de Kerouac. En las fotografías el territorio tiene una gran importancia y los objetos cobran vida y sentido a partir del uso de iluminación. Los colores fríos del paisaje se mezclan con los colores cálidos de los objetos creando así un equilibrio a nivel visual. La lectura de González Flores es muy atinado, dejando ver que el paisaje en la obra del Goldbard representa un espacio social roto en el que se hacen presentes los conflictos que ocurren en nuestro país en la actualidad: el narcotráfico, la crisis económica, la corrupción en un territorio nacional lleno de Oxxos; los mismos Oxxos que el fotógrafo mexicano Adam Wiseman ubica como parte del imaginario social del y de lo mexicano.

 La fotografía de Goldbard tiene presencia en la escena artística de nuestro país no sólo por tratarse de proyectos fotográficos que artísticamente están bien logrados en cuanto a composición y otros elementos del buen uso de la técnica fotográfica, sino que el discurso sobre el que la autora sustenta su obra es lo que permite que haya coherencia y sentido en los proyectos. Así pues, Golbard es en mi opinión una artista completa, pues su formación como literata y cómo fotógrafa le ha permitido sustentar los temas que fotografía provocando que su ejercicio sobre la ella vaya más allá del quehacer artístico.

Adela Goldbard, fotografía de la serie On the Road, 2010.
Adela Goldbard, fotografía de la serie On the Road, 2010.
Adela Goldbard, fotografía de la serie On the Road, 2010.
Adela Goldbard, fotografía de la serie On the Road, 2010.
Adela Goldbard, fotografía de la serie On the Road, 2010.
Adela Goldbard, fotografía de la serie On the Road, 2010.

Originally posted 2014-10-24 09:00:04. Republished by Blog Post Promoter

Boliver, la actriz más peligrosa

Si el amor no sabe cómo dar y recibir sin restricciones, no es amor, sino una transacción que nunca deja de insistir en más o menos.

Emma Goldman

Sólo pido una cosa para el teatro mexicano del futuro: que la obra de Pilar Boliver sea escuela y base de muchos más creadores  teatrales que, como ella, se entreguen con totalidad y pasión al arte que les otorga la dicha  de poder desdoblar el alma en múltiple formas. Sólo eso. El Teatro La Capilla engalana sus lunes con la temporada de “Emma, la mujer más peligrosa”, texto y dirección originales de Carlos Pascual, producida y estelarizada por Pilar Boliver.

Emma.Pilar Boliver Crédito Alfredo Millán 4

 Si yo le preguntara a usted, ¿quién fue Emma Goldman?, probablemente no sabría darme respuesta a menos que usted haya estudiado historia, sociología o sea partidario de los movimientos pacifistas, feministas o laborales. Pues bien, esta mujer anarquista, originaria de Lituania, es la responsable de los derechos laborales y la libertad del género femenino que vivimos en la actualidad. Los cimientos de una humanidad en lucha por no desviar su naturaleza.

 Ante un diseño escenográfico y de iluminación a cargo de Martha Benítez, que cómplice absoluto de la música melancólica y los efectos de sonido transforma el espacio en múltiples y bellas imágenes de entrega y sacrificio, bailarinas entre luces estrambóticas y colores sólidos con tenues inserciones que son fieles a los sentimientos que trascienden en el personaje. Las tonalidades otoñales del verde que apuntan al ocre del amarillo, el amargo del azul, la soledad de las notas del violín y el bandoneón. Elementos intangibles pero que avivan y enmarcan los 34 años de lucha por lo mejor para la patria y para el mundo que Goldman sustentó.

 De la mano de Carlos Pascual, Boliver nos presenta a una mujer que desde que toma posesión del escenario se dirige con paso firme y postura rígida, narrándonos la historia de Emma desde su llegada a Nueva York a los últimos días de su vida y lucha. El personaje evoluciona de ser un ente vulnerable sumergido en el ajetreo de la nueva ciudadanía a un espíritu que despierta ante las injusticias del sector laboral hacia los inmigrantes para volverse el eco de la falta de atención a las condiciones de salud e higiene y levantar las voces de los que menos tienen y más aportan en búsqueda de la justicia.

 Emma se construye como una mujer que amó a la humanidad  y buscaba abrir los ojos de la misma ante la realidad, no es frívola, sino una persona harta de la falsa libertad y la ceguera ocasionada por los fanatismos religiosos que han restado laicidad al gobierno de su época, a quien enferman el puritanismo y oscurantismo que impiden el progreso e instrucción de la gente, pero sobre todo, una mujer que es dura por hablar solo con la verdad.

Emma.Pilar Boliver Crédito Alfredo Millán 7

 El texto de Pascual se fundamenta en la historia, destacando los hitos y delineando las necesidades de la época, como la búsqueda de trabajo, el control gubernamental, el exilio. Con un discurso sólido y nutrido elabora un panorama amplio al análisis del espectador, con ganchos de atracción bien ubicados. En su dirección, justifica las intervenciones de elementos escénicos en un trazo que avanza consciente del tiempo y da oportunidad de balancear las circunstancias sin perder foco.

 Boliver encarna con franqueza y honestidad a la dirigente, es clara con los actos y pensamientos del personaje, destaca sus fortalezas sin dejar atrás los puntos de debilidad que tiene. No busca subir al pedestal a nadie o legitimar una interpretación maniquea, al contrario, explora y destaca los matices del personaje para darle autenticidad y juicio. La actriz narra la historia con dominio pleno del texto y su contexto, hace evolucionar y crecer los ideales y sueños que lleva Emma en juego con su inevitable condición humana, de tal manera que no se aleja de la representación hacia la forma del superhéroe, al contrario, deja siempre en claro que esta es una mujer con ambiciones filantrópicas y temple de acero.

 La actuación de Pilar Boliver sólo podría resumirse en entrega, pasión y excelencia. Uno puede ser ajeno totalmente a la temática y el personaje, pero la actuación que otorga nos conduce por todas las aristas posibles logrando que adoptemos al ser, lo hagamos nuestro y se vuelva entrañable, para así vivir sus peleas, alegrándonos con sus victorias, sufriendo con sus decepciones y tristezas. El buen teatro logra catarsis y al ver a un alma que entre flores quería ver ubicada a la raza que tanto amó, preguntarse si hizo bien en luchar contra la tradición absurda al caminar entre la hojarasca de la cruenta realidad del campo de batalla, Pascual y Boliver nos ofrecen teatro, buen y sólido teatro.

 Imperdible.

Fotografía; Alfredo Millán. Consulte cartelera.
Fotografía; Alfredo Millán. Consulte cartelera.

Mar de la memoria de Gilma Luque

“El amor es un accidente que pocas veces les sucede a dos personas al mismo tiempo.”

¿Quién dice que cada uno es dueño de su memoria, del olvido ajeno y de su propio olvido?

 El pasado no siempre actúa como debe; al principio sólo nos persigue y conforme va pasando el tiempo se adhiere a la piel y hasta convertirse en la constante coincidencia. Comemos, respiramos, acariciamos y le hacemos el amor. Damos un beso con los labios vacíos para sentir que nos están salvando.

 Así vive Gabriela Rodríguez, quien nos cuenta que el amor se trata de sombra y dolor. La muerte de su madre la entierra viva, invadiendo toda su memoria y destinándola a encontrar tristezas hasta en su propio cuerpo. Para ella, la felicidad es complicada y extraña, como su padre. Pensar en morir es el principio del deceso en vida. Gabriela se niega a romper su realidad inventada, para así sentir que la posibilidad de ser feliz también es para ella.mar_de_la_memoria

Gilma Luque, nacida en la Ciudad de México, ha sido becaria del  Fondo Nacional para la Cultura y las Artes en los ciclos de 2006-2007 y 2009-2010. Su primer novela fue editada en 2010, y lleva por nombre “Hombre de poca fe”. Esta vez nos trae “Mar de la memoria”, una novela sincera, fiel y cruel. La prosa es sencilla y liviana a diferencia del contenido. Después de 4 años, Luque nos vuelve a impresionar y a conmover con este nuevo título. Se puede descubrir en ella a una de las escritoras mexicanas más honestas y profundas del siglo XXI.

“Mar de la memoria” nos hace retomar los recuerdos que uno decide perder a lo largo del tiempo. Durante la lectura, el lector comienza a vivir las experiencias de su protagonista, invocando un cúmulo de sentimientos relegados en lo más íntimo de nosotros mismos, incluso siendo éstas sensaciones que nunca antes habíamos experimentado. Todos los personajes nos muestran que las cicatrices del alma no las ahoga ni el mar ni las páginas de un libro.

La autora nos permite reflexionar sobre las desventuras del amor (aquellas que no siempre provienen de una pareja, sino de tu propia familia) y del miedo a la muerte. Si la vida es una condena, ¿el precio de la libertad es la muerte?

El amor es un tema orgánico. En algún momento, la mayoría de los escritores han hecho mención del mismo, inclusive han sido inspirados por él. La diferencia radica en cuánto cristalizan de ellos mismos en sus palabras. Leer a Gilma Luque conlleva explorar un nuevo y minucioso lenguaje con características filosóficas imprescindibles.