OMA 2012: Justice mata festival

 

La brecha de Octubre del 2011 hasta este pasado fin de semana para la promotora Vive One Entretainment ha sido un aprendizaje constante. Mientras la primera edición del Festival One Music & Arts se llevó acabo en un solo día, en espacios poco adecuados tanto para la audiencia como para los artistas que en él se presentaron, este año fue el Infield del Hipódromo de las Américas (un espacio abierto que ya ha sido utilizado para la realización de otros festivales musicales y conciertos), el sitio que recibió durante dos días, a un número mucho mayor de asistencia y a un line-up mucho más espectacular que el año pasado.

A pesar de que el Festival One Music & Arts ha tratado de establecer una línea que solo contenga a artistas de la música electrónica, lo ecléctico del mismo fue impuesto de una manera muy clara, al poner de headliners a Tim Bergling, mejor conocido como AVICII, dueño del trance y de las noches en Ibiza; así como a Justice, el dúo francés que, desde 2003 ha impuesto una nueva escuela de producir y remezclar la música electrónica que, paralelamente a la escena de Bergling, se ha desarrollado en París en los últimos años, al grado de poner a temblar a sus pioneros, Daft Punk.

Mientras el primer día del OMA 2012 fue una noche dedicada a un público mucho más tradicional en su manera de trasnochar con AVICII, Martin Solveig, Dimitri Vegas & Mike Like y Sultan & Ned Shepard, entre otros, el cierre de este festival se adueñó de la ocasión con Justice, M83 y Breakbot, actuales exponentes de la creciente ola de la electrónica francesa y culpables de cambiar el paradigma de cómo realmente se puede hacer una fiesta. Paralelamente, la participación de Miami Horror, demostró que el dance-pop australiano también puede tener un fuerte eco hasta este lado del mundo, mientras, el dúo newyorkino, Holy Ghost, hizo lo suyo por segunda vez consecutiva en este festival.

Queda claro que, sin importar qué tan espectacular pueda haber sido este line-up a comparación de y junto con el OMA del año 2011, aún quedan muchas cuestiones de logística que atender: Los horarios poco adecuados para una venue poco céntrica, las cuestiones técnicas de sonido (igual atribuíbles a ciertos artistas), y el hecho de que no todo festival que se haga llamar “Music & Arts Festival” es, efectivamente, un festival dedicado también a aquellas artes que no solo se limitan a la música; quizá las pocas instalaciones de graffitti no fueron suficientes para hacerse llamar así.

Sin importar los detalles, una sola cosa es certera: El One Music & Arts Festival no fue, ni del hypeado sonido de AVICII y Solveig, ni de M83 y su soberbia actuación, ni de Miami Horror y el horror de sus covers populares (“Hey ya” de Outkast), ni incluso del insoportable frío que entumía cualquier extremidad humana. La noche fue tan sólo una usura de Justice, aquellos franceses que ya deben estar acostumbrados a robar y arrebatarlo todo, menos las ganas de cualquiera que logre presenciar su set de sacudir su cuerpo como si el día de mañana no fuera a llegar nunca.