Sobrevivir a los espíritus

abril 14, 2014

Por:

Arte, teatro, Vista

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“No hay que pensar en los seres queridos ni en el mundo que hay al otro lado de estos muros. Es la única manera de sobrevivir” 
Isabel Allende

Cuando me dijeron que la legendaria, La Casa De Los Espíritus de Isabel Allende, llegaría en su adaptación al teatro, no lo pude creer, me emocioné bastante, más tras ver Artús Chávez (Adiós Carlota) dirigiría la puesta.

 Protagonizada por un elenco multiestelar, que abarca a Maya Zapata, Johanna Murillo, Avelina Correa, Daniela Schmidt, Hamlet Ramírez, Sonia Franco, Tomás Rojas y más. Alba, la última descendiente de la familia Trueba, se dará cita en Las Tres Marías, hacienda de su difunto abuelo, Esteban Trueba, ahí, con la ayuda del espíritu de su abuela guiándola , Alba encontrará la respuesta al porqué del círculo de venganza y tragedia que asecha a su familia, denotando las historias que los espíritus que han vivido bajo ese techo tienen que contar. posterCE3

 La novela en la que se basa este texto, tuvo un éxito sin precedentes, se convirtió a días de su lanzamiento en un Best-Seller, que sería luego traducido a más de 37 idiomas , siendo así uno de los éxitos más grandes, registrados para una autora debutante. La exitosa historia fue adaptada al cine con Jeremy Irons y Meryl Streep en los principales.

 El discurso de esta adaptación de Caridad Svich, se centra en resaltar la problemática del ser humano en olvidar y perdonar, así como el aclimatarse a las nuevas ideas, trayendo consigo una serie de catastróficas desdichas. Isabel Allende propone esto también en un origen, claro que ella buscaba exorcizar los demonios que la rodeaban acerca de la dictadura de Pinochet, pero entonces ¿Por qué se siente tan alejada de su origen?

 Todos entendemos el sentido de la frase “Basado en”, osea, “no es igual a, sólo conserva la esencia”, el problema es que en realidad no conserva su esencia, la pauta en el texto de Svich va haciendo más lenta la forma en la que cuenta las situaciones, aunado a esto, sustrae casi todo elemento del realismo mágico impreso en la obra de Allende, junto a la problemática revolucionaria de Chile, la cual en realidad está sopesada y con severas fallas de señalización del espacio.

 En realidad, a menos que uno ponga mucha atención a los detalles (como la música), se nos informa que la historia ocurre en Chile, eso sí, sabemos que es Latinoamérica y reconocemos la moda de cada año, pero es innegable el que podamos pensar que la acción ocurre en México.

 La base de trabajo para los actores a cargo del director es sin duda el texto, el cual termina siendo simple, directo, y sin los ornamentos necesarios para dar fuerza a las acciones ni a los personajes. Artús Chávez logra al menos generar una atmósfera agradable y necesaria, coordinando a su cuerpo actoral en una coreografía proporcional y correcta que permite una interacción con forma y cierta estabilidad.

 La escenografía e iluminación a cargo de Ingrid SAC, conceptualiza los diarios de la familia que Alba irá leyendo, para desarrollar sobre ellos la trama, un diseño propositivo que se combina con utilería adecuada y proporcional. Pero la dirección musical de Deborah Silberer es uno de los puntos de conflicto, si bien los elementos usados son correctos, parecen no coordinarse con la dirección para cubrir los espacios en que son requeridos para cubrir las necesidades, siendo desaprovechados en gran aspecto.posterCE2

 Pese a las variaciones del guión, el director logra tomar lo mejor de su elenco y construir con la mayoría un personaje delimitado en carácter y tono, sin embargo, una vez más aquí hay un detalle, los personajes protagónicos son opacados en escena por los de menor impacto, si bien evolucionan en su carácter, actores con personajes recurrentes (y de peso) como Avelina Correa (con una Férula digna de comparar con la que hiciera Glenn Close incluso) , Guillermo Villegas o Hamlet Ramírez, roban foco involuntariamente dado al desequilibrio con sus compañeros que en ocasiones toman fuerza y en otras aparecen flojos y desangelados.

 ¿Si he leído la novela, vi la película y soy Allendebeliever, me va a gustar? Sí, pero no a fascinar, y sentirás que te queda a deber. Si no conoces nada en absoluto de esta historia, adelante, la disfrutarás, pero igual sentirás que el ritmo es muy lento y que le falta algo, queda a deber, no deja una reflexión.

 Considero que falta arriesgar más, hay un muy buen material, pero falta pulir, es algo que incluso pude percibir en el público con el que compartí la función: este sentimiento de “está buena”, que podría ser (y merecería ser), “es impresionante”, hacerse justicia a sí mismos será su misión principal.

Saúl Campos

Comunicólogo, apasionado del arte y la información. Adicto al teatro.