Siglo XX de Efraín Huerta

julio 24, 2014

Por:

Arte, Literatura, Vista

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“Cuando la sed se haya quemado en mi garganta, cuando no tenga paz ni amor, cuando todo sea voces y no llantos, una pequeña sombra habrá a mi lado” Las voces prohibidas

Los años, el tiempo; bien podrían pasar como símbolo de destierro, de quiméricos verbos y de sustanciales sujetos. Contratiempo: muerte; paso a desnivel, símbolo de destierro, inoportuno.

 Serán siglos o minutos, pero cada “tiempo” se transforma en vida, y la vida en poesía. México ha vivido (o escrito) su tortuosa historia con la literatura bajo su estandarte. Eso que decimos ser está constituido por siglos que han sido mutilados tras las derrotas. También, durante 100 años se cantó una escena derivada de la Revolución: siglo XX.

 En una misma línea se forjó el contorno anímico de la libertad como identidad. Fue para nosotros aquel “tiempo” nuestra Ilustración, nuestro ascenso.

 Háblese de Octavio Paz, Juan Rulfo, Carlos Monsiváis, José Revueltas, Alfonso Reyes, Juan José Arreola, Jaime Sabines, José Luis Martínez, Alí Chumacero, Amado Nervo, José Vasconcelos, Rosario Castellanos, José Emilio Pacheco, Federico Campbell, Amparo Dávila, Elena Garro, y más.

 Efraín Huerta, poeta de todos, nació hace 100 años, mismos que él ayudó a reconstruir con su obra literaria. Él ha sido para México y América Latina un emblema digno de seguir leyendo a tantos años del paso a desnivel .El arte poético del artista hizo de su escritura un magnífico canto que todos anhelaban sentir.

Efraín Huerta

Efraín Huerta

 La poesía no sólo desnuda amores, también naciones. Huerta escribió en nombre de cientos de pueblos con la capacidad de hacerse escuchar.

 La esencia y vitalidad de la literatura mexicana se encuentra en la pureza del ritmo y la capacidad de abrazar a cualquiera. Bien podría unirse alguna otra patria orando versos de poetas mexicanos.

 Dentro de las obras más destacadas de este artista resaltan Los hombres del alba (1944), Absoluto amor (1935), 50 poemínimos (1978, poesía parecida al haiku japonés), Amor, patria mía (1980), ¡Mi país, oh mi país! (1959), poemas prohibidos y de amor (1973), entre otros.

CON PASIÓN (poemínimo)

 Y así

Le dije

Con desolada

Y cristiana

Bondad:

Desnúdate

Que yo

Te

Ayudaré

 La poesía se vio compartida junto con el dibujo, la crítica, la reseña, y la edición. Fueron varias disciplinas auténticas expresiones visionarias para el literato. Efraín Huerta escribía admirando el pasado con necesidad de un presente, para así, inmortalizar el futuro.

 La única herencia que nos queda la encontramos en la literatura hispanoamericana desde los tiempos coloniales. La historia no tiene precio, es sabiduría, es la lección, la respuesta, el origen de las tristezas, pero también de las alegrías. Es la poesía de Efraín Huerta, la mayor riqueza del mexicano.

“Hoy te sueño, amante: estrella en alto, huella de una violeta lenta.
Oscuramente bella la soledad germina en torno de mi cuerpo.
Hoy te sueño, amante: jugamos a la brisa y al frío.
Tu nombre suena como tibia pureza inimitable” Estrella en alto