¿Qué mano meció la pluma?

marzo 10, 2014

Por:

Arte, Literatura

No hay comentarios

¿Qué tienen en común el contrabando de armas, el marfil y un buque llamado Mont Blanc? La respuesta al final del artículo; evita los atajos.

 Marzo va por el segundo round, pero él nació el tres diciembre de 1857. Vino al mundo en lo que antes era territorio de Polonia y ahora pertenece a Ucrania. Fue novelista, explorador y problemático. Su nombre es Józef Teodor Konrad Korzeniowski. Conocido en el mundo únicamente como Joseph Conrad.

95d44/xis/2198/jc02

 Autor de diversos libros, Conrad nació en Podolia (sí, con D), ciudad otrora polaca, y ahora ucraniana. A los 17 años, exhausto de la rutina que nada aporta, se embarcó en el buque Mont Blanc, y así comenzó su historia como desenfadado marinero. Bajo ese oficio, Joseph fue capaz de eludir el servicio militar en Rusia, motivo por el que viajó hasta Inglaterra con la intención de encontrar un nuevo hogar.

 Allí conoció a Shakespeare, bueno, a sus libros, y a ratos libres a otros autores. Frecuentó con tanto fervor la lectura del bardo, que pronto dominó el inglés, asumiéndolo también como herramienta fundamental de su escritura. Joseph Conrad principiaba su configuración. Hasta este punto ya tenemos la primera pista: Conrad es un insaciable viajero.

 El hombre no nace criminal y quizá me contradiga la ciencia, no importa. Ya con varios años sorteando las vicisitudes del mar, Conrad adquiere los elementos para escribir sus primeras novelas: Almayer´s Folly (La locura de Almayer), salió al mundo en 1895, para a entonces el polaco-ucraniano habla ruso, polaco, francés e inglés, es ya un fuera de serie.

 Gracias a su descabellada personalidad, el novelista describe pasajes diversos acerca de contrabandistas de armas y otros conspiradores en la novela La flecha de oro, que no vio la luz sino hasta 1919. Segunda pista: África está cada vez  más cerca.

images

 Antes de 1899, Conrad pasó seis meses en el Congo, área geográfica característica por las selvas tropicales que lo rodean. En ese lugar, el autor obtuvo la materia prima que le valió el componer uno de los libros más grandes del siglo XX, de acuerdo con Penguin Books.

 Durante su travesía por África, Joseph entabla amistades con cazadores y contrabandistas de marfil. Se vuelve próximo a la situación política de esa región, sensible a la miseria de los habitantes y heroico defensor de los abusados por el poder. Lo que al día de hoy le valió convertirse en un narrador con voz propia e intransferible.

 ¿Ya tienes la respuesta, o eres tú quien pende de la respuesta?

 Joseph Conrad murió en 1924, reportó el parte médico, por un ataque cardíaco. ¿Será verdad? ¿Atacado el hombre que no se cansó de atacar jamás la aventura de existir?

 Por ahora no hay más preguntas: una adivinanza basta para encender la imaginación.

e83fadb61c1e42a0ba3f6c3c17c602a0

 Ahora te dejo en Paz, Octavio. Ya es marzo.

Chulavista

Somos una plataforma multimedia que vincula proyectos productivos y participación ciudadana en la solución de problemas públicos. Arte y Cultura para cambiar nuestro entorno.