¿Qué esperamos?

febrero 25, 2015

Por:

Extras, Literatura

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Gyula Halász.


Acércate como lo intentaste hacer, ámame como pretendiste hacerlo en tus sueños, domina tu corazón como has logrado conmover el mío, sedúceme a través de tus pensamientos y ademanes, hipnotízame más de la cuenta con la voz tan varonil y seductora que posees, desprende tu miedo; si lo haces, te desharás de la cadena a la cual tanto te aferraste.

 Háblame de tus pesares, de tus desaventuras y también de tus alegrías; quiero escucharte para siempre amor mío. Cuando pienses sobre el infortunio que te corroe, te abrazaré plácidamente sin que las palabras tengan que aparecer, mis manos formarán el ángulo perfecto para consolarte cada día…¡Cariño, no temas!

 Sorprendámonos juntos, anhelemos e silencio, caminemos sin prisa, veamos hacia el horizonte, plantemos semillas de ilusión, cosechemos los mejores frutos de la esperanza, imaginemos un instante de nuestra vida juntos, transgredamos nuestras desavenencias, compongamos la melodía más inusual ( a esa que no estás acostumbrado) , plasmemos nuestro sentir con la piedra angular del sentimiento, auguremos momentos solemnes bajo el árbol que crece bajo la sombra de nuestra indecisión, utilicemos el deseo que nos envuelve por transformar nuestra individualidad, consigamos ornamentos para nuestro sitio predilecto, dejémonos llevar; yo te siento cerca, creamos de nuevo en la nobleza del humano, construyamos el inicio de lo que tanto deseamos, prometamos que esto no es un acto de vanagloria; es un suceso de reconocimiento, hagamos de lado los eufemismos.

 No juremos en vano, no pretendamos, no radicalicemos…sólo amémonos, ya no en silencio, ahora ya no basta que las miradas y las acciones jueguen y deletreen la  partida, ahora busquemos la forma para hacernos partícipes de nuestra andanza tan bohemia como tu sonrisa cuando me susurra firmemente lo que sientes. ¿De qué sirve ser tan testarudos? No simplifiques, esto es real, no necesito decírtelo, creo que lo sabes, no finjas vivir en el exilio, estás presente en cada instante. Sé que deletreas la perfidia de tu ser, pero no quieras ser víctima de tu propio engaño.

 De la casualidad y la decisión surge el réquiem de un perpetrado suceso, de lo inamovible se desprende lo incongruente y de lo falso no se puede vivir…la falsedad no forma parte de lo que nos une, de lo que nos dinamiza, de lo que nos enamora cada día más. Entonces,  así como me amas en silencio, sé que lo harás a luz del día y ya no te quedarás quieto en la noche, pensando en la sombra de mi propio ente. Las estrellas nos pertenecen, así como la infinidad de girasoles que me encargaré de plantar en nuestro jardín. Es tiempo, es ahora, no mañana…amémonos íntegramente.

Alma Torres

El viaje es entre letras y utopías. Estudiante de Economía del IPN. Hagamos de la escritura, la revolución del amor mismo.