Nuevas experiencias aurales: Bodysong de Jonny Greenwood

mayo 6, 2014

Por:

Discos, Música, Reseñas

No hay comentarios

Ésta es una recomendación para todos aquéllos que gustan de escuchar un poco (o un mucho) de Radiohead, así como para todos los que simplemente tengan ganas de acercarse de una manera amable a la música experimental. Jonny Greenwood -multiinstrumentista, compositor y guitarrista de Radiohead- compuso esta música en 2003 como soundtrack para una película de arte llamada Bodysong (Bodysong, 2003). Este documental, dirigido por el británico Simon Pummel, es una recopilación de vídeos hechos en el transcurso de un siglo que hablan acerca de la vida humana. El soundtrack de Greenwood les da vida y voz, pues no hay un solo diálogo.

Jonny Greenwood

Jonny Greenwood

Así como la vida, la música de Greenwood es inmensamente variada y nace de múltiples influencias. Lo increíble es que de todas maneras escuchamos la voz personal del compositor en cada una de ellas. El disco comienza con Moon Trills, una rola en la que podemos escuchar reminiscencias de Pyramid Song (Radiohead), así como del Cuarteto Para el Fin de Los Tiempos de Messiaen: acordes al piano en frente de una cortina de cuerdas (interpretadas por el Emperor String Quartet) y Ondas Martenot. El recién nacido y su serpenteante llegada al mundo. Poco después viene Iron Swallow, una pieza para cuarteto de cuerdas donde una melodía arrebatada se desliza sobre una cama de pizzicatos.

En Convergence nos encontramos con una pieza para percusiones donde un proceso de transformación nos lleva de lo rítmicamente estable al unísono rítmico, pasando por lo semi-caótico. Splitter es una pieza más arraigada a la tradición del jazz, pero que también recuerda de alguna manera a rolas como The National Anthem: la locura de los metales soportada por la locura del bajo y la batería.

24 Hour Charleston es una de las pocas piezas donde aparece la guitarra eléctrica (lo cual resulta sorprendente tomando en cuenta el papel de Greenwood en Radiohead), tocando un riff que podría haber sido sacado de Hail to The Thief. Ya a punto de terminar, Milky Drops From Heaven es una inyección cargada de free jazz y densidad electroacústica, probablemente la pieza más ruidosa del disco (¿representa acaso la agonía de un moribundo?).

Jonny_Greenwood,_May_11,_2008

Greenwood termina con Tehellet, pieza para cuarteto de cuerdas y electrónica, que parece ascender interminablemente: la energía en su forma más pura es liberada de la prisión corpórea y se pierde en las inmensidades del universo.

Algo que llama mucho la atención es que al escuchar este disco, uno se percata de cuáles son los ingredientes que Jonny Greenwood ha aportado al guiso que es Radiohead. Junto con Thom Yorke y Nigel Godrich, Greenwood es una parte esencial de la ecuación creativa. En esta obra encontramos muchos de los timbres característicos de Radiohead, así como sucede en Amok de Atoms for Peace (donde la mano de Thom Yorke resalta clara como el agua) y en Sea Change de Beck (producido por Nigel Godrich y Nigelgodrichesco en su plenitud).

Después de componer Bodysong, Greenwood ha hecho numerosos soundtracks para películas como Petróleo Sangriento (There Will Be Blood, 2007), Tokio Blues (Norwegian Wood, 2010), Tenemos que hablar de Kevin (We Need To Talk About Kevin, 2011) y The Master (The Master, 2012). También ha compuesto varias piezas para la orquesta de la BBC, que lo contrató en el 2004 como compositor en residencia. Es muy inspirador ver cómo artistas como Jonny Greenwood, a pesar de tener un lugar asegurado en la historia de la música gracias a su trabajo con Radiohead, siguen superándose, experimentando, probando cosas nuevas y buscando expresarse a través de distintos medios. Pocos lo hacen como él, debo decir: Jonny Greenwood es un músico hecho y derecho.

Chulavista

Somos una plataforma multimedia que vincula proyectos productivos y participación ciudadana en la solución de problemas públicos. Arte y Cultura para cambiar nuestro entorno.