Migrar: se vive, se escribe, se dibuja

mayo 12, 2014

Por:

Arte, Diseño, Ilustración, Literatura

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“Así, un día, mi mamá puso sus cosas en una bolsa, nos tomó de la mano y dejamos nuestra casa.”

De vez en cuando (porque cuando no se quiere, el tiempo se cuenta de cuando en cuando), el espíritu de un niño se ve obligado a endurecerse, a no sentir, a no llorar. El cuerpo del niño tiene que migrar.

 Antes de asistir al destino obligado, los pies se encontraban desnudos, llenos de tierra con olor a semilla recién sembrada. Las bocas están tan rojas como una sandía joven y hermosa; y esas sandías se ríen a carcajadas porque la vida es verde. Los ojos sonríen y se mojan con el único propósito de dormir bajo aquella luz encargada de alumbrar los troncos oscuros.

 Migrar es un tributo, una memoria para todos aquellos que en el intento de ir a las grandes ciudades en busca de una sola oportunidad, desaparecen junto con la esperanza. Migrar es una consciencia latente, eterna

Este libro nos dice que alguien se acuerda de los que todos se olvidan, que alguien los quiere y los extraña. Nos repite que ellos tienen el derecho y la necesidad de ser recordados, “de existir”.

migrar pedazo

 Llegado el tiempo, todo se termina. El campo muestra la otra cara. Aquel pueblo lleno de todo, se queda sin nada; poco a poco dejan de nacer niños porque las mujeres no tienen hombres. Los pies huelen áridos; en las bocas se seca la fruta; los ojos duermen obligados por tanto llorar.

 La esperanza les dice que afuera hay tierras fértiles, pero la realidad los golpea con el concreto. Una parte de nosotros muere cuando abandona su hogar.

 Saltar, correr, respirar hondo, ahogarse de cansancio deja de ser divertido. Finalmente, ya no se vive, se sobrevive.

 Todos somos lectores e ilustradores; la imaginación juega con el diseño de lo que se va leyendo. Aquí es diferente. Esta obra nos ofrece una lectura doble, cuya finalidad radica en complementarse una a otra. Por un lado, se narra con letras una historia rápida y triste sobre las desventuras de irse al otro lado, y por otro, se lee la misma historia con base en dibujos.

 José Manuel Mateo es un poeta, ensayista y cuentista mexicano, becario por parte del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, así como doctor en Letras de la UNAM. Él estuvo encargado de relatar el testimonio de un niño arrancado de su hogar.

 Javier Martínez Pedro, es un artista de Guerrero que colaboró como ilustrador en este innovador libro, realizando su trabajo sobre papel amate, para que quede impregnada parte de la historia indígena que sobrevive sin que se escriba su historia.

“Por eso hicimos este libro, para no olvidar que las niñas y los niños migrantes existen y padecen…y también porque otra realidad reclama fuerte su derecho a existir.”

 Las letras, el dibujo, el papel y el corazón tienen un propósito en este título editado por Ediciones Tecolote.edic tecolote

 Esta editorial fue galardonada con el Premio “Nuevos Horizontes” en 2012 gracias a la publicación de esta obra. Migrar resulta una lectura obligada para todos.