Mi amor y mis discos (Parte I)

octubre 24, 2014

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Discos, Extras, Música, Notas, Objetos, Oido, Random, Reseñas, Reseñas, Vista

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Una vez mi padre me dio una de las lecciones más importantes de la vida: yo tenía unos 10 años cuando fuimos por un helado a la plaza; mi papá me hablaba de cuando él era joven y entonces recalcó “si hay algo que nunca te hará olvidar a las personas que más quieres, ese algo son dos cosas: su aroma y los discos.”

 Pude ver sus ojos con unas cuantas lágrimas atrapadas cuando me platicó de su mejor amigo quién vivía en Chicago, quien un día regreso a México por última vez para nunca volver,  prácticamente desapareció y nadie volvió a saber de él; en ese viaje le regaló algunos discos que no llegaban aquí. El primer disco que se le vino a la mente fue el Hunky Dory de David Bowie mientras tarareaba la canción de Queen Bitch. Creo que fue desde ese día que comencé a identificar algún disco o canción con personas; le pongo rostro y tiempo a cada tema, entonces las melodías me recuerdan a cada etapa de mi vida hasta ahora, cuando comprendí que la música es mi vida y que la gente cambia de todos los modos posibles pero las canciones permanecen eternas.

 Y entonces me acuerdo de cuando era niño y me subía a un banco, agarraba una cuchara o un tenedor (evidentemente no me dejaban tomar los cuchillos) y usándolo como batuta, ponía manos a la obra dirigiendo a la orquesta; obviamente no sabía ni un corno de música clásica y sigo sin saberlo, lo que me gustaba era ver a mis padres fascinados al verme intentar dirigir una orquesta invisible. Todos serios que vamos a empezar, los vientos por allá, de éste lado las cuerdas, las percusiones atrás, el arpa por acá, todos juntos. Qué risas.

 Con estos recuerdos difusos pero imborrables es como supe que la música me iba a acompañar de por vida ya que desde edad temprana coleccioné imágenes y melodías que me recordaban desde los veranos más memorables de la niñez hasta la primera vez que se me rompió el corazón (¡Oh, el patetismo!).

 En esta primer parte, me gustaría compartir algunos discos que son parte de mí, disculpen si esto no tiene algún fin informativo de relevancia, pero igual y ustedes pensarán en los suyos, entonces todo tendrá sentido.

Maldita Vecindad y Los Hijos del Quinto Patio/ El Circo

Portada de “El Circo” de Maldita Vecindad y Los Hijos del Quinto Patio

 Para mí, la mejor banda de México. Aunque mi copia del álbum titulado “El Circo” no era propiamente un disco sino un cassette que heredé de mi madre, lo escuchaba casi todos los días en el transcurso de mi casa a la escuela y viceversa. El tráfico me ponía nervioso y sólo cantaba el coro del tema Toño: “Toca la trompeta, suena en toda la ciudad” y las ansías se iban, así, por arte de magia. Maldita Vecindad fue de los primeros álbumes que obtuve y de los primeros que fueron presas de mi obsesión; mis gritos a todo pulmón al corear: “Pata de perro por aquí, pata de perro por allá” significaron uno de los primeros acercamientos que tuve con la escena  “Rock en tu idioma” o “Rock en ñ” términos que sinceramente odio.

 Michael Jackson/Thriller

¿Hay algo más que decir que no se ha dicho del Rey del Pop?

¿Hay algo más que decir que no se ha dicho del Rey del Pop?

 Algo en mí murió el día que escuché de las acusaciones que se le hacían a Michael Jackson y el supuesto abuso de menores. El disco Thriller fue un regalo de Navidad y mi primer disco en idioma anglosajón, en la portada se mostraba a un joven moreno con un traje blanco impecable, recostado sobre uno de sus costados, una imagen limpia y pulcra que evoca totalmente a los ochenta, la imagen de Jackson en ese entonces no tenía nada que ver con la portada del disco y francamente para mí, sigue siendo un misterio el porqué del cambio de su color de piel

 Thriller fue uno de los discos que me ayudaron a aprender la lengua de Shakespeare, bueno, eso y las mil horas que pasé estudiando inglés en el colegio; para muchos (y para mí también) el opus magnum de Jackson, temas como “Billy Jean”, “Beat It” “Thriller”, vaya, todo el disco es perfección.

Red Hot Chili Peppers/ Californication

Portada de "Californication" un disco clave para quienes crecimos en los noventa.

Portada de “Californication” , un disco clave para quienes crecimos en los noventa.

 Mi primer beso fue escuchando Californication, he ahí mi amor por este disco, pues mi primer beso no fue nada perfecto; la perfección se queda corta con la experiencia. Desde los 6 años me inscribieron a Tae-Kwon-Do para liberar mi energía “excedente” pues tras varias sesiones psicológicas se me diagnosticó con hiperactividad.

 Yo tenía unos 12 años cuando realicé mi primer viaje con la escuela de Tae-Kwon-Do a la que pertenecía, íbamos a un torneo en Colima y mis acercamientos reales con el sexo opuesto se dieron precisamente en ese ambiente ya que iba a un colegio de varones. Mientras íbamos por la carretera me acerqué a la chica que me gustaba desde hace tiempo y le puse los audífonos de mi walkman, sonaba Scar Tissue, entonces me acerqué a sus oídos para lograr escuchar lo que ella estaba escuchando y ella pensó que me acercaba para darle un beso y entonces pasó así, sin querer y nada más.

Hasta aquí he presentado tres discos que han sido parte de mí. En la segunda parte les presentaré más materiales que me han acompañado como fieles compañeros e incansables cómplices.

 

Marquee

The official Ramones headbanger!