Las alas de los cocodrilos (Obra corta)

octubre 6, 2014

Por:

Arte, Extras, Literatura, teatro

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Alas de Demonios-750277

A: Necesito entender.

B: Hay cosas que no se pueden entender.

A: ¿Cómo podría yo saber eso?

B: Todo pasó muy rápido… pobre mía.

A: Tan absurdo.

B: Tan como todo.

A: Tengo sed.

B: Hambre…

A: Quiero sentir dolor…

B: Estás mal, siempre has estado mal, me enfermas.

A: No puedes hacer nada.

B: Sencillamente no puedo hacer… algo, nada.

A: Mi hijo está llorando.

B: Nunca lo tuviste.

A: La neblina.

B: A veces me das lástima.

A: Tú por lo menos puedes sentir lástima.

B: También piedad, asco, repulsión…

A: Quiero ser cantante.

B: ¡Cantas horrible!

A: No es cierto (canta).

B: Cállate, hay neblina otra vez, la despertaste.

A: Ya no importa, nunca ha importado, es como antes el aire.

B: Esto somos ahora, también somos neblina.

A: Siempre te odié.

B: Nunca te entendí.

A: Quería aplastarte.

B: Tonta… mi destrucción fue la tuya.

A: ¿Cómo iba yo a saber eso?

B: Eres una estúpida.

A: Me quiero ir.

B: No puedes, ya es tarde, casi llega el alba.

A: Tengo miedo.

B: No tiembles, siempre fuiste muy miedosa…

A: La sangre en el río.

B: No hubo río, ni siquiera agua.

A: Me estás lastimando, suéltame ¿Qué haces? ¡No te atrevas! ¡Por favor!

(silencio muy largo)

B: Se apagó mi cigarro.

A: Me duele…

B: Señor, ¿ me prestaría fuego por favor?… gracias.

A: Veo mi sangre correr, es como un río, pero ya no me duele…

B.- Confundir tu piel, con el frío del metal…

A.- Cállate.

B: Soy un microbio con alas en una jaula.

A: Nunca fuiste otra cosa.

B: Siempre me ha gustado revolcarme desnudo en la hierba.

A: Perdóname mamita.

B: Perdóname Lucía.

A: Me cortaron el alma, pero no sangró solamente se fue, fue a lamerse las heridas, a echarles sal

B: Además cocinas mal.

A: Las arañas me caminan por la piel, a veces escucho las telarañas, me hablan, se me meten en las venas…

B: Me gustabas.

A: No debiste acercarte a mi, yo estaba bien, le echaste cloro a mi hipotálamo, siempre te creiste capaz, muy libre, no eras más que un microbio en una jaula, pero no la veías… porque eres miope… no más que un pobre microbio miope encerrado en una jaula grande de latón oxidado.

B: ¿Tú que sabes?

A: Me das lástima.

B: ¡Cállate!

A: Estúpido (se ríe), crees que tienes el poder.

B: Lo tengo.

A: Tienes la nada… vacuo, nunca me tuviste, no te tienes… la neblina no te pertenece, pobre. Me vomitaría en ti…

B: Yo te amaba.

A: Señor… me prestaría fuego por favor?… gracias.

B: “Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano,como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrarlo todo para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer…”

A: Eso ni siquera es tuyo, no posees sonidos, ni aroma, ni tacto…

B: Perdóname.

A: Es tarde, ya casi llega el alba.

B: Tengo miedo.

A: Perdí mis alas…

B: No, no fue tu culpa… las eché al excusado y jalé la cadena, debí decirte.

A: No importa.

B: ¿Escuchas?

A: ¿Qué cosa?

B: Ruido… deben ser policías.

A : Ni siquiera existimos.

B: A veces si, cuando queremos.

A: Nunca queremos al mismo tiempo…

B: Ya no hay tiempo.

A: Siempre me han gustado las alas de los cocodrilos… son tan blancas.

B: siempre tan ridícula, entiende, los cocodrilos no tienen alas…

A: Está  bien…

A: En noticia… la noche de ayer se encontraron los cuerpos sin vida de un hombre y una mujer, al parecer los vecinos reportaron el llanto de un bebé hijo de la joven pareja, el pequeño pasó cuatro días sin tomar alimento, los médicos dicen que es un milagro de vida, la policía por otro lado declaró que al parecer el joven asesinó a la chica tasajeando todo el cuerpo, para después suicidarse (interferencia).

B: Así es Camila, que alegría (se ríen) en otras noticias ayer nació un cocodrilo , tiene unas alas enormes y muy blancas, los abogados dicen que está en perfectas condiciones, muy sanito y que ha respondido muy bien a…

 

 

 

Brenda Mitchelle

Licenciada en mercadotecnia, actriz, productora, directora de teatro y escritora con frecuentes vaivenes de fe en la humanidad y miedos portentosos de ella. Convencida de ser hombre desde los ocho años.