Por Abraham Bojórquez

@abrahambr

 

Hace unos días falleció a los 77 años el realizador estadunidense Les Blank, quien dirigió varias decenas de documentales a lo largo de sus más de cuarenta años de carrera.

 

Especialista en capturar con maestría los inexplorados rincones del espectro cultural y musical de Estados Unidos, las cintas de Blank tienen una cualidad inmortal que crea la impresión de estar viendo un documento sin fecha de caducidad.

Su trabajo siempre fue, en principio, antropológico. Solía vivir entre los sujetos que retrataba durante varias semanas o incluso meses. Su metodología consistía en intentar que los sujetos se olvidasen de la cámara para que, en sus propias palabras, pudieran “mostrar esa luz interior que me resulta tan atractiva”. Algunas de las leyendas musicales capturadas por la lente de Blank fueron Dizzy Gillespie, Huey Lewis y Ry Cooder.

Sus trabajos más conocidos fueron los que involucraban a otra leyenda del cine en ambos géneros, el alemán Werner Herzog. Cuando éste apostó que se comería sus zapatos si Errol Morris terminaba su proyecto Gates Of Heaven (1978), Blank se encargó de capturar el cumplimiento de la promesa en el cortometraje Werner Herzog Eats His Shoe (1979).

Un par de años más tarde, Herzog invitó a Blank al set de producción del clásico Fitzcarraldo (1982). En lo que se convirtió en su obra más conocida, capturó la pasión que raya en demencia con la que Herzog sacó adelante el complicado proyecto, y sobre todo, la pasión con la que vive su vida, dedicada a hacer sus sueños realidad. Burden Of Dreams (1982) ganó el premio BAFTA al mejor documental del año.

Cuando no retrataba personalidades, Les Blank era un apasionado de documentar alimentos y otros sutiles rasgos culturales. Su film Garlic Is As Good As Ten Mothers (1980) es un elegante ensayo visual acerca del ajo. Notable también la más reciente All In This Tea (2007), acerca de un experto en té que sale en busca del mejor té producido por campesinos en China y cierra un trato para importarlo a Estados Unidos.

Hace apenas un año, en marzo de 2012, el cineasta apareció en el programa de Ondi Timoner, B.Y.O.D. (siglas que significan Trae Tu Propio Documental), durante el cual repasaron una vida entera dedicada a documentar la realidad.

Abatido por un cáncer de próstata, Blank murió en su casa de Berkley Hills, en California. Su ataúd fue decorado con motivos artísticos y firmado por el mismo Herzog, quien dejó la huella de su mano.

“No soy un documentalista. Soy un cineasta cuyas historias casualmente retratan personas reales.”

-Les Blank

 

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