Especial Ghibli: Cuentos de Terramar

noviembre 27, 2014

Por:

Arte, Cine, Vista

No hay comentarios

Como mencioné en la nota anterior, la realización de la cinta El Increíble Castillo Vagabundo (Howl no Ugoku Shiro, 2004) fue causa de muchos conflictos para Hayao Miyazaki, incluida una pelea con su hijo. Y es que por hacer esa película, el maestro tuvo que renunciar a un proyecto que se suponía iba a dirigir pronto, mismo que fue tomado por Goro Miyazaki, el hijo en cuestión. Miyazaki padre vio con malos ojos que un proyecto de tal magnitud le fuera encomendado a alguien que no tenía experiencia en la animación y cuya labor actual era la de dirigir el museo Ghibli en Japón, tenía sus dudas con respecto a esta decisión aunque el involucrado fuera de su misma sangre.

 A pesar de la negativa, sus colaboradores productores le dieron la oportunidad a Goro y fue así como nació la cinta Cuentos de Terramar (Gedo Senki, 2006), basada en el primer volumen de las novelas escritas por la estadounidense Ursula K. Le Guin, misma que ya había negado el proyecto a otros directores (por lo mismo, este proyecto era muy importante). La historia trata sobre la travesía del príncipe Arren, un joven que huye de su hogar tras haber atacado a su padre el rey. En su camino conoce al archimago Gavilán, quien le brinda su apoyo en su camino, y eventualmente a Theru, una joven con quien establece una relación al principio hostil, pero luego de gran amistad. Juntos deben luchar contra el malvado Lord Cob (O Lord Araña, como fue traducido en nuestro país), en un mundo donde la magia y las criaturas legendarias son una realidad, siendo los dragones los más mencionados en la cinta.

Cuentos_de_Terramar_Gedo_Senki-327502472-large

 Con un equipo de producción de primera, una banda sonora grandiosa hecha por Tamiya Terashima en donde se recurre a instrumentos medievales como la ocarina y la gaita, una de las canciones más recordadas y queridas del estudio y un director con nuevas ideas (y con el nombre de Miyazaki como plus), la película prometía mucho, de hecho en su semana de estreno fue la más taquillera, no obstante, su aceptación en otros sentidos no fueron demasiado espectaculares.

 Para empezar, la escritora del libro llegó a comentar que no consideraba que fuera una adaptación fiel a su obra, de hecho y aunque elogió la película y su aspecto gráfico, negó que esa fuera su historia, lo cual denotaba cierto nivel de decepción. Hayao, por su parte, también tuvo sus reservas ante el resultado. Nadie negaba que Goro había hecho una buena película, un proyecto que se notaba hecho con el corazón, con una animación impecable y unos escenarios más que bellos, de hecho están en la lista de los más hermosos de la filmografía del estudio. Sin embargo, todos coincidían en que a pesar de ello, algo había faltado.

ibeAMGsCqISo2K

Probablemente se debía a la inexperiencia de Goro, tal vez a que muchas partes del libro fueron cortadas y otras quedaron sin explicarse y confundieron a la audiencia, o tal vez la inevitable comparación del padre al hijo fue causa de enormes expectativas que no quedaron satisfechas. La película no está mal, de hecho es muy buena, tiene unas secuencias de acción fascinantes y debo decir que incluso un toque de horror gótico que ya desearían producciones de alto presupuesto. Es maravilloso ver el estilo anime en una historia que parece llevarse a cabo en Inglaterra. Efectivamente no es una película que tenga todo ese sello encantador de Ghibli, pero tampoco es una que pueda ser descartada.

 Es una cinta muy aceptable, verdaderamente buena y un excelente primer intento para un director novato. Aunque pudiera ser que no había mucha experiencia, se nota que el talento de su padre está ahí presente. Goro Miyazaki se ha convertido actualmente en una de las más grandes esperanzas del Studio Ghibli, y al ver sus dos obras actuales puedo decirles que la empresa de su padre está en muy buenas manos.