Entre montones de ropa y precios bajos: Las Pacas

agosto 27, 2014

Por:

Diseño, Moda, Objetos, Tacto

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Hay montones de ropa en todos lados. Las montañas de prendas que quizá jamás usaríamos se encuentran dispersos por toda la calle. Algunos puestos cuelgan los mejores “trapos” en largos tubos que tienen función de  clósets improvisados. Remates, gritos, gente sumergida en mares de ropa.  Así es como se vive un día en las pacas de la ciudad de México.

 Ya sea en la de Pino Suarez, en las de la Lagunilla o en cualquier otro tianguis, las pacas han sido parte de la vestimenta de miles, quizá millones, de personas que acostumbran escarbar  en lo más profundo de un gran bulto de ropa que ha adquirido un sin número de mitos: Ropa de muerto, ropa usada, ropa robada, o simplemente ropa que no se vendió y que termina tirada en un puesto de lona roja y marchantes gritando dos piezas por cinco.

 ¿Qué tiene o qué ha tenido de extraordinario esta forma de consumo del vestido? Si bien, las pacas han estado presentes durante muchos años, éstas han adquirido un mayor auge gracias a los jóvenes o personas no tan jóvenes que frecuentan el uso de una moda, una tendencia en su manera de vestir: Lo vintage.

crédito: telemundo

 Sería una generalización decir que todos los jóvenes y los no tanto, que usan ropa vintage han subido las ventas en las pacas de Pino o de la Lagu. O que todos los hipsters compran en pacas. No. Hay gente que le agrada comprar en pacas, los más aventurados, los temerarios que no hacen caso de los mitos urbanos sobre estos montones de ropa, fueron y serán los primeros sumergidos en, como ya lo he descrito, este mar de trapitos.

 Se debe  recordar que el universo de las pacas posee muy pocas prendas vintage o de aspecto viejo. Los afortunados encontrarán ropa muy barata y acorde a sus gustos. Chamarras ochenteras, camisas con estampados poco comunes, zapatos, bolsas y demás prendas que darán un estilo retro a la vida de quien lo porta, generalmente, habrán sido comprados en alguna venta de garaje o en alguna paca bajo una extenuante búsqueda y una talento innato de regatear.

 Claro, existen tiendas especializadas en ropa y accesorios súper vintage, como si el tiempo no hubiera pasado y los suéteres con chaquiras y lentejuelas que se usaba The Nanny estuvieran esperando a alguien lo suficientemente valiente para usarlo y para comprarlo. Goodbye Folk es una de estas tiendas vintage.

 Sin embargo, la diferencia con una tienda como esa y un puesto del tianguis es inmensa. No sólo por la selección de ropa y el espacio físico que representan. Sino más bien por los precios que son dos extremos diferentes: Un suéter vintage en una tienda establecida quizá valga poco menos que 600 o 700 pesos; no obstante, en el tianguis un suéter (que posiblemente tendrás que lavar tres veces) de esa misma línea, saldrá en, por mucho 100 pesos (los más talentosos podrán conseguirlo en 50 o menos) Eso sí, el precio siempre será diferente y será algo que lleve a lamentaciones o a la gloria misma del “fashionismo”.

 Sin duda, las pacas podrán ser una buena opción para los que no le temen a los mitos y leyendas que rodean a estas montañas de ropa. Buena opción para aquellos que sean pacientes para buscar buenas gangas, buenas prendas y cuidar su dinero sin perder estilo. Las pacas ofrecen tesoros vintage que debemos buscar, tal como se busca la aguja en un pajar.

crédito: chihuahuaexpres

Emiliano Villalba

Escribo porque quiero y porque quiero, escribo.