EL EXHIBICIONISMO CIRCENSE DEL ANONIMATO

julio 28, 2014

Por:

Arte, teatro, Vista

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Las honestas palabras nos dan un claro indicio de la honestidad del que las pronuncia o las escribe.
Miguel de Cervantes Saavedra

Erase una vez tres actores formando una compañía teatral llamada Exquisitos Teatro; Ana Beatriz Martínez, Gabriela Guraieb y Gonzalo Guzmán se encontraban cansados de pertenecer a la fila de actores que esperan ser convocados a un proyecto y decidieron crear un juego al que invitarían a 4 directores junto a 4 dramaturgos para configurar un cadáver exquisito (ya saben, como el juego literario) con connotaciones teatrales a montarse en Un Teatro.

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 Los actores pusieron la dinámica a seguir para generar el proyecto Cadáver Estacional, destinado a producir 1 obra por estación del año, de manera que cada obra pasa por las manos de los demás directores con diversas intervenciones: musicales, audiovisuales, tecnológicas, adjudicación de muletillas a los personajes, psicologías de los mismos, etc. Ósea que se pasaron la bolita de plastilina hasta crear una sola de muchos colores.

 ¡Cómo no emocionarse con la premisa anterior!, más aún cuando entre esos directores suenan nombres como Diego Álvarez Robledo y Mauricio García Lozano, mientras que en los escritores David Gaitán, Edgar Chías y más. Este análisis continuo responde a la producción de verano de la compañía: Circo Confesional Para Fenómenos Anónimos.

 El público  toma asiento de frente a un aparato circense sobre el cual un maestro de ceremonias se dispone a presentar a un hombre y a una mujer dispuestos a develar los grandes misterios del mundo a través de un espectáculo de proporciones épicas que asegura impactar al que asista. Pero algo pasa, el show no está ejecutándose con las necesidades que lo tornen maravilloso, necesita ser más exponencial, los fenómenos deberán de desnudar por completo su condición humana para liberar su realidad, ser honestos.

 Este texto de Ximena Escalante oscila entre la fuerza centrífuga de los humanos para con su naturaleza en combate con las ideas postmodernas hacia el sentimentalismo y la acción, presentando cuadros en que cada personaje desgarra su palabra al generar movimiento corporal, ¿Cómo?, siendo fieles a su humanidad. Si bien los fenómenos que narran esta ponencia han sido rechazados por su condición, el origen los devuelve a las necesidades y acciones que comparten con quienes les han hecho ver su suerte. Uno no puede escapar de lo que es nunca.

 Disertaciones sexuales a la naturaleza, la sexualidad misma como un impulso necesario y auténtico de la raza, la manipulación de la vida y del destino, la oferta y la demanda de comprensión, la miseria de por medio ante las apariencias sociales. Todos los anteriores y aún más son los subtemas que con ingenio absoluto aborda este panorama teatral que precisamente usa al teatro como pretexto para validar la desgracia de luchar por sobresaltar en un mundo de grises.

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 Martín Acosta apunta con comicidad, sutileza y detenimiento las aseveraciones de la dramaturga, convirtiendo la puesta en una contundente y versátil relación entre la verdad y la repetición de las categorías humanas. Lo inevitable existe, pero siempre buscaremos la forma de aplazar o modificar su trayectoria.

 Es honesta, fresca y absurda de palmo a palmo, lo que convierte a esta ronda de fracaso humano en un espejo de veracidad tan bizarro como emocional, anexo un ejemplo: uno puede comprar vidas dentro del espectáculo, y vienen a buen precio y con bolsita y toda la cosa, incluso se pueden ver e interpretar por otro módico desembolse. Bta4doLCYAEVxib

 Todo se cocina con una coreografía ágil y multipolar que baila entre iluminación expuesta, oscuros totales y añadiduras del público, sí, el público puede encender la luz si así lo desea, o incluirse en la trama, o decidir el rumbo de la misma. La interacción es total a lo largo de la hora que tiene como duración la obra, la cual gracias al atinado timing impuesto por Acosta se ejecuta con gran ligereza.

 Resulta pues un valioso y complejo ejercicio que saca a sus creadores de sus respectivas zonas de confort para transformar lugares comunes en pasadizos y conjugaciones que hagan explotar la verdad en cuantos directrices sea posible. Además de otorgarle al público no solo diversión, sino control consciente del panorama, eso confirma la teoría y la obra misma lucha por ser especial en un terreno difícil de tantear como la cartelera mexicana de teatro.

 Amén del carisma y entrega de los ya mencionados actores que ejecutan este problema. Actuaciones francas que exteriorizan las proezas y vilezas de una proyección empática y adorable de la realidad. Verdaderamente importante que estos actores se atrevan a desarrollar proyectos tan enternecedores que no son más que una muestra de la acción del teatro sobre la cotidianidad.

 P.d. Me fui sin comprar mis vidas o ingerir pasta, espero estar de vuelta para efectuar la transacción.

Saúl Campos

Comunicólogo, apasionado del arte y la información. Adicto al teatro.