“El arte como único bálsamo frente a la barbarie”: Jorge Volpi

octubre 9, 2014

Por:

Extras

No hay comentarios

Por la tarde del 8 de octubre tuvo lugar una protesta en las calles de la ciudad de México, una más. Bajo la tesitura del caos citadino en el que vivimos, una manifestación como ésta es, para muchos, el equivalente a revueltas de saldo incierto, precaución de posibles represalias y contingencias responsables de alteraciones en la rutina, de tráfico y de bloqueos viales.

 “Esos que se quejan de que la ciudad está hecha un caos deberían de ver que el país está peor”, leía.

 La movilización de la ciudad de México derivó en movilizaciones paralelas en Mérida, Chiapas, Veracruz, Chihuahua, Quintana Roo, Guerrero e incluso en otros países como Bolivia, Honduras y Alemania, en donde también se condenan y repudian las atrocidades que toleramos a diario: secuestrados en libertad, coartados de razones, imposibilitados de soluciones y con el deber de aceptar la trivialización de la violencia como el modo de vida que se nos quiere inducir.

 Es motivo de regocijo un poco de sensatez en medio de la indolencia. Anoche, durante la ceremonia con la que se daba por inaugurada la edición 42 del Festival Internacional Cervantino en el estado de Guanajuato, no todo fue formal y solemne. No se tuvieron ojos ciegos ni oídos sordos al panorama real en el que nos encontramos, y no la imagen del México Mágico que se maquilla para la diplomacia.

 Guanajuato se unió también al llamado de justicia. Luego de que durante esa tarde las calles principales de la ciudad capital del estado se llenaran de manifestantes en busca de respuestas y exigiendo el esclarecimiento de los hechos, el escritor Jorge Volpi, director del Festival, pareció solidarizarse al movimiento y dedicó algunas palabras concretamente a este hecho. Equiparó los siniestros incidentes de Ayotzinapa con algunos otros incidentes de la misma índole en otros lugares del mundo, manifestando también la opinión de que sólo el arte es capaz de sensibilizar al ser humano.

 Pero cuál es el paso siguiente a esa sensibilización, es la pregunta. “Tenemos que admitir que seguimos siendo salvajes”, señaló. “Bastaría enterarnos de las tragedias que cimbran a Siria o a Irak, o más cerca de nosotros, de los asesinatos de los jóvenes normalistas de Ayotzinapa, en Iguala, para perder cualquier confianza en el género humano”.

 No es un gritar por gritar, y marchar sin sentido. No son sólo pancartas con unas cuantas líneas escritas, ni cánticos vacíos al unísono. Es un susurro agonizante pero sólido y consistente. Es un clamor de suplicio. Es incertidumbre, desesperación, impotencia y rabia. Es esquivar la resignación y buscar la concepción utópica de la justicia consagrada. Es México, que no perdona ni olvida. Y la lucha sigue.

 

Pero entonces la sangre fue escondida
detrás de las raíces, fue lavada
y negada
(fue tan lejos), la lluvia del Sur la borró 
de la tierra
(tan lejos fue), el salitre la devoró en la
pampa:
y la muerte del pueblo fue como siempre
ha sido:
como si no muriera nadie, nada,
como si fueran piedras las que caen
sobre la tierra, o agua sobre el agua.

De Norte a Sur, adonde trituraron
o quemaron los muertos,
fueron en las tinieblas sepultados,
o en la noche quemados en silencio,
acumulados en un pique
o escupidos al mar sus huesos:
nadie sabe dónde están ahora,
no tienen tumba, están dispersos
en las raíces de la patria
sus martirizados dedos:
sus fusilados corazones:
la sonrisa de los chilenos:
los valerosos de la pampa:
los capitanes del silencio.

Nadie sabe dónde enterraron
los asesinos estos cuerpos,
pero ellos saldrán de la tierra
a cobrar la sangre caída
en la resurrección del pueblo.

En medio de la Plaza fue este crimen.

No escondió el matorral la sangre
pura
del pueblo, ni la tragó la arena de la
pampa.

Nadie escondió este crimen.

Este crimen fue en medio de la Patria.

– Pablo Neruda

 

 

BzeaiecCEAEuwkgBN

 

 

Karla M. Ricalde

(Ciudad de México) fue un jueves de la segunda mitad del año de 1992. Licenciatura en Comunicación y Periodismo por la UNAM. Fotografía y especialidad en producción radiofónica, aunque gusta también de la ortografía y la puntuación.