El almacén de la imagen: Masificación e insatisfacción visual

 En este punto puede ser difícil saber en qué momento de la fotografía nos encontramos, la era digital nos ha llevado a la masificación de imágenes y al consumo insaciable de ellas tanto en la publicidad como en las redes sociales.

 La base de imágenes a nivel mundial se ha incrementado debido a que la tecnología es cada vez más accesible para un número mayor de personas. No sólo aumentan consumidores, sino también productores. Para muchas personas es cada vez más importante retratar su realidad, sin importar que sea falsa o verdadera, lo importante es mostrar sólo aquello que se quiere dar a conocer  los demás.

 La fotografía ha servido como un medio de reafirmación, sobre todo el retrato que en principio era consumido por el grupo burgués del siglo XIX. La fotografía muestra el aburguesamiento de una sociedad industrializada. Sin embargo, ahora experimentamos una masificación exacerbada de la cultura visual y ello también responde a factores económicos, políticos, sociales y culturales de nuestra época.

 El año pasado el periódico Excelsior realizó una entrevista al crítico del arte Joan Fontcuberta para hablar sobre el libro From here on. La postfotografía en la era de internet y la telefonía móvil en el que un grupo de especialistas lidereados por Fontcuberta analizan las imágenes creadas en la actualidad y su masificación gracias a las redes sociales y el uso del internet.

 En esta entrevista Fontcuberta afirmó que la fotografía digital es consecuencia de una economía que privilegia la información como mercancía y las transacciones invisibles. En ese sentido sería interesante hacer un análisis de las formas de consumo de la información visual, de los medios y los modos en los que dichas imágenes se producen.

Kimathomase y Cole Rise, An Instagram wedding, 2013
Kimathomase y Cole Rise, An Instagram wedding, 2013
Retrato de Kimathomas
Retrato de Kimathomas

 La democratización de la imagen ha logrado la masificación de la fotografía, pero también el romper con algunas reglas y estándares de la creación artística. Un mayor número de personas están usando sus dispositivos móviles para capturar momentos en pixeles, sin importar que lo que se crea es arte o no. Los consumidores de estas imágenes (seguidores en Instagram) o cualquier otra red de fotos- se vuelven más exigentes y toman el papel de críticos de la producción visual casera.

Fotografías de la cuenta de Instagram del fotografo estadounidense Jared Chambers
Fotografías de la cuenta de Instagram del fotografo estadounidense Jared Chambers

 En redes sociales han surgido críticas a las personas que se toman selfies, a los llamados foodies (fotos a la comida), a los bebés, a los pies o piernas en la playa.

 En cuanto a las tomas de paisajes son juzgadas por el uso que se hace de los filtros de las aplicaciones de edición, por lo cual se convierte “necesario” especificar con el uso del hashtag “#nofilter” para reafirmar que no se utilizó filtro y darle veracidad a la imagen.

 La masificación del consumo provoca cierto rechazo a la imagen al punto en el que nos convertimos en una especie de insatisfechos visuales. Al final del día, algunos de los usuarios más influyentes de instagram son fotógrafos que ofrecen mejor contenido en esta red social.

Fotografías de Sam Horine
Fotografías de Sam Horine

 La pregunta es ¿en qué momento de la fotografía estamos? la respuesta está en las redes sociales.

 Instagram, ahora propiedad de Facebook, tiene más usuarios que Twitter, por lo que pareciera que las personas prefieren definirse mediante imágenes, en mayor cantidad que palabras.

Regresar al inicio
Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com