El almacén de la imagen: fotografía de modas de Tim Walker

noviembre 7, 2014

Por:

Arte, Extras, Fotografía, Imagenes, Moda

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La fotografía de modas ha legitimado la industria de la moda provocando que se reafirme cada vez más en el contexto sociocultural de cada país. Pero también ha permitido que los fotógrafos exploten las posibilidades de la fotografía, aún con las limitaciones que implica trabajar para un medio como las revistas.

Autorretrato de Tim Walker con ochenta pasteles, 2008.

Autorretrato de Tim Walker con ochenta pasteles, 2008.

 A pesar de estar dirigida a los medios de comunicación y de ser vista como una producción más bien artística, la fotografía de moda también tiene las características propias de un documento social, pues muestra la cultura de una época. Esto es evidente no sólo en el hecho de que exhibe la indumentaria característica de un momento histórico determinado, sino que en ella también se pueden leer códigos de comportamiento, normas y actitudes aceptadas por los distintos géneros según los roles sociales que les han sido asignados.

 Concha Casasus menciona que cuando una imagen es testigo fidedigno de lo que acontece, de los pensamientos, comportamientos y de los sueños de un individuo o de un colectivo se convierte entonces en un documento social. En este sentido la fotografía de modas puede leerse desde la perspectiva artística, buscando elementos de la estética, así como también desde la perspectiva sociológica.

 Los fotógrafos que se desenvuelven en el mundo de la moda y que se dedican a crear contenido para las revistas, pueden verse vistos en la imposibilidad de realizar las fotografías con base plena en sus ideas, ya que deben ajustarse a los parámetros del medio, sobre todo aquellos que trabajan fuera de la documentación de pasarelas y que se centran más en el trabajo de estudio. Aquel que trabaja desde su estudio, menciona Casasus, conoce lo que la firma o lo que los publicistas desean, por lo que los modelos y las temáticas suelen ser impuestos, lo cual podría limitar sus capacidades creativas. Sin embargo algunos fotógrafos han logrado fusionar ambos elementos creando sesiones que cumplen con lo que las revistas buscan sin dejar de lado sus propios ideales y propuestas creativas.

Tim Walker, Sophie Srej and Avelina, 2009.

Tim Walker, Sophie Srej and Avelina, 2009.

 Tal es el caso del fotógrafo británico Tim Walker (1970), quien ha trabajado para revistas de renombre en la industria de la moda, tales  como Vogue, Love, W Magazine y Bazaar. El trabajo de Walker se distingue por apegarse a los lineamientos de los medios para los que trabaja sin dejar de lado su toque personal. En sus fotografías imperan los elementos fantásticos, creando así imágenes que además de cumplir con el elemento fashion también crea un discurso visual que gira en torno a su propia concepción de lo fantástico, lo bello y lo incoherente. En una entrevista realizada por Karl Smith en 2012, Walker menciona que se anticipa al pedido haciéndo saber al interesado en su trabajo que tiene cierto apego por los insectos y en los cuentos de hadas. Esto dice mucho del proceso creativo del fotógrafo, pues antes de saber la propuesta de la revista para la cual ha sido llamado, el interesado debe estar enterado de que su trabajo puede involucrar algún fairy tale o cualquier otra idea extraída de libros para niños. “Fashion is not my leading direction as a photographer”.

 Es interesante observar cómo es que Walker combina la fotografía, la literatura y la moda para crear imágenes explosivas, llena de colores pastel, creando escenarios y dándoles vida a personajes de cuentos o películas populares. La narrativa visual que crea en sus imágenes se impregna de él y de sus gustos. Sin embargo, no deja de lado el papel del espectador al momento de hacer fotografía. En este sentido, Walker hace, en esa misma entrevista, una analogía entre la fotografía y una ventana entre lo que hay fuera en el mundo real y lo que hay dentro de su obra, la fantasía. Así pues, Walker hace una invitación al espectador a entrar en su mundo, en su fotografía, a pasar a través de la ventana que te transporta al mundo mágico, como si se tratara más bien del agujero de Alicia en el país de las maravillas por el cual se accede al mundo de la magia y del sinsentido.

Tim Wlaker, Kirsi Pyrhonen, 2008.

Tim Wlaker, Kirsi Pyrhonen, 2008.

 Al mismo tiempo en el que Walker explora la fotografía desde su visión en combinación con los parámetros establecidos por los medios, se muestra el tinte surrealista en su obra. Concha Casasus menciona que la fotografía surrealista de moda permite el triunfo de la creatividad y la aceptación de una publicación publicitaria. El trabajo de Walker es un coctel delicioso de moda, surrealismo, literatura y criaturas fantásticas, una mezcla de colores y texturas y diversos elementos que no deja el ojo quieto ni un solo momento mientras se mira sus fotografías.

Tim Walker, Karlie Kloss, publicada en Vogue de Gran Bretaña, 2011.

Tim Walker, Karlie Kloss, publicada en Vogue de Gran Bretaña, 2011.

Vera Castillo

(DF, 1991) Egresada de la licenciatura en Historia por la Universidad Autónoma del Estado de Morelos. Durante la carrera enfocó gran parte de su estudio en la historia de la fotografía en México, específicamente de la segunda mitad del siglo XIX a la primera década del siglo XX. Fotógrafa aficionada con cursos y talleres de fotografía en la Escuela Activa de Fotografía y en la Facultad de Artes de la UAEM.