El almacén de la imagen: Duane Michals

agosto 8, 2014

Por:

Arte, Exposiciones, Extras, Lugares, Random, Reseñas, Reseñas, Tacto, Vista

No hay comentarios

Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial surgieron algunos cuestionamientos con respecto al arte y la cultura. El arte conceptual tomó fuerza en la década de los sesenta del siglo XX, luego de que la presentación de los readymades del artista francés Marcel Duchamp inaugurara un nuevo movimiento artístico en el que las ideas se vuelven el eje fundamental para el desarrollo del arte.

  Los conceptos comenzaron a tener más peso que la representación estética y material de la obra de arte.

 En 1961 Piero Manzoni presentó su obra Escultura viviente en la que firma el cuerpo de algunas personas con el objetivo de crear esculturas en movimiento. Ese mismo año presentó Mierda de artista, una obra conformada por 90 latas que supuestamente contenían heces de artista en un intento por objetar la producción artística y su consumo.

 La propuesta artística de Manzoni gira en torno a un constante cuestionamiento acerca de lo que es el arte, como una crítica a su valoración por parte de las galerías y de los compradores. Cuatro años después, en 1965, Joseph Beuys se paseaba por una exposición de arte con la cara cubierta de miel y pan de oro mientras cargaba una liebre muerta como si fuese una niña dormida en sus brazos.

 El arte conceptual cuestiona el establisment artístico.

Duane Michals, Proof.

Duane Michals, Proof.

This photograph is my proof there was that afternoon, when things were still good between us, and she embraced me, and we were so happy. It did happen, she did love me, look see for yourself!

 En este contexto aparece el trabajo del fotógrafo estadounidense Duane Michals, quien es considerado como fotógrafo conceptual por dar más peso a las ideas en sus fotografías. Su obra se caracteriza por mostrar secuencias fotográficas y textos que las complementan, creando así historias que sería imposible poder explicar con una sola fotografía.

 Según Michals, el problema con la fotografía es que solo se ocupa de las apariencias que pueden o no ser representaciones de la realidad. Él no confía en la realidad, asegura en la entrevista que le hace el fotógrafo de modas David Seidner. Por ello cuando escribe sobre las fotografías no intenta explicar lo que está viendo, sino expresar aquello que la fotografía no cuenta por sí misma.

Duane Michals, de la secuencia The pleasure of the glove.

Duane Michals, de la secuencia The pleasure of the glove.

 La idea de que una imagen dice más que mil palabras puede llegar a ser errónea. A veces la fotografía puede ser un instrumento que limita la expresión de conceptos o ideas más complejas. Duane intenta manifestar aquello que no se ve a través de secuencias fotográficas y de palabras, es decir, hacer visible aquello que la fotografía no logra describir.

 En este sentido, la fotografía conceptual de Duane Michals también cuestiona la función visual de la fotografía, tal como los artistas conceptuales de su época lo hicieron al cuestionar el arte y su función. ¿Debemos fijarnos solo en aquello que vemos en una fotografía? ¿La fotografía solo nos muestra aquello que observamos en ella?

 Es importante saber leer la información visual que se muestra en una fotografía, pero más importante aun es aprender a observar aquello que no nos está mostrando de manera directa. Un día un profesor en la universidad me aseguró que uno debía aprender a interpretar aquello que se dice y aquello que se ve, pero que la información más importante estaba en aquello que no se dice y que no se muestra de manera explícita. Duane complementaba con texto aquella ausencia de información que había en la fotografía.

Duane Michals, Watching George drink a cup of coffee.

Duane Michals, de la secuencia Watching George drink a cup of coffee.

 Las fotografías en secuencia muestran una cosa, el texto exhibe otra cosa, mientras que la conjunción de ambas hace evidente una idea más compleja todavía. Algo así como el “C’est ne pas une pipe” que nos muestra la imagen de una pipa. En este punto se siente la influencia de algunos surrealistas como Magritte y Balthus en la obra de este fotógrafo. Esa es la gran magia detrás de la obra de Duane Michals. Para él la realidad es la expresión interior de las ansiedades o de los sueños, pues afirma que el ser humano pasa un tercio de su vida soñando y los fotógrafos se limitan a capturar aquello que no se puede ver, como los sueños.

Duane Michals, The fallen angel.

Duane Michals, The fallen angel.

 El trabajo de Duane Michals se desarrolla a partir de temas religiosos, de espiritualidad y sexualidad, retrata la belleza e incluso la muerte. Intenta capturar aquello que no se puede ver, le da movimiento a las imágenes a través de la secuencia y logra retratar lo efímero, tal como lo hace en The spirit leaves the body. No se trata de retratar la realidad, tal como lo intentan hacer los fotógrafos documentales, sino más bien de mostrar un registro artístico de aquello que no es fotografiable.

Duane Michals, The spirit leaves the body.

Duane Michals,  de la secuencia The spirit leaves the body.

Vera Castillo

(DF, 1991) Egresada de la licenciatura en Historia por la Universidad Autónoma del Estado de Morelos. Durante la carrera enfocó gran parte de su estudio en la historia de la fotografía en México, específicamente de la segunda mitad del siglo XIX a la primera década del siglo XX. Fotógrafa aficionada con cursos y talleres de fotografía en la Escuela Activa de Fotografía y en la Facultad de Artes de la UAEM.