Doble Negativo: De la Pintura al Objeto

junio 11, 2014

Por:

Arte, Exposiciones, Extras, Museos, Objetos, Pintura, Tacto, Vista

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“Lo que ves es lo que ves.”
Frank Stella

¿Cuántas veces hemos escuchado los términos “Minimalismo” “Arte abstracto” y “Arte Conceptual” hasta el punto en donde es difícil diferenciar uno de otro?  Si lo pensamos, tales conceptos pueden aplicarse a muchas disciplinas artísticas que van desde la arquitectura hasta la música. Y seguramente hemos oído que alguien reprueba una pieza, un cuadro o una canción, de esta forma, con tan solo una rápida mirada inquisitoria.

 A lo mejor algunas personas, relacionan estos conceptos artísticos a propuestas contemporáneas que se ven a diario en galerías, museos y básicamente en una gran porción de la producción artística actual, pero no sepan realmente cuáles fueron sus orígenes ( se remontan hace ya más de 60 años) y bajo qué preceptos construyeron sus definiciones con la intención de crear nuevas propuestas en contra de las vanguardias.

 Por otra parte, seguro que a muchos de ustedes les suenan los nombres de Robert Rauschenberg, John McCracken, Larry Bell o Jo Baer, y sepan de memoria la historia de las vanguardias en la primera mitad del siglo XX, y la importancia de éstas personas como verdaderos artistas revolucionarios que fueron en contra de lo que ya parecía ser una concepción radical del arte.

 Lo vemos en las fotografías, lo estudiamos con las infinitas lecturas que pretenden teorizar de la mejor manera posible las ideas que englobaron los trabajos de los artistas. Obviamente resulta fascinante el concepto, la idea y su manera de plantearlo.  Nos sabemos de memoria el papel que juegan los materiales industriales, la importancia de la noción del entorno físico y cómo los detalles posicionan a la mayoría de estas obras entre la pintura, la escultura y el objeto, al mismo tiempo.

 Pero parece faltar algo… La capacidad de experimentar una obra con su finalidad en el entorno y apreciar directamente cada uno de los detalles que funcionan de manera sistemática, a la vez que las sensaciones (incluso aún cuando las obras pretenden ser conceptos que nos inclinen a apreciarlas con el razonamiento) actúan directamente con las grandes dimensiones y tienen la capacidad de asombrar al espectador sólo con esa cualidad.   Porque en nada se compara ver el trabajo en vivo de Robert Mangold, con su increíble ilusión de movimiento que establecen, de manera natural, las formas geométricas, a observarlo en un libro donde la fotografía apenas si cubre una porción de la hoja. (Tal vez sea la razón por la que muchas personas no gustan de esta clase de arte y prefieren seguir admirando a los clásicos)

 Ya imaginarán que cuando me enteré de que estaba en el Tamayo la exposición Doble Negativo: de la pintura al objeto , con una selección de los artistas más significativos traídos desde el museo de arte contemporáneo de San Diego, corrí hasta el museo con una sonrisa de oreja a oreja que delataba mi tremenda emoción.

La muestra incluye una selección de los artistas más significativos de las décadas de los sesenta y setenta del siglo pasado en Estados Unidos. A partir de quince obras relacionadas con el arte conceptual, el minimalismo y la abstracción de esta época, la exposición presenta un capítulo específico de la historia del arte en el cual se transformaron la mayoría de los cánones modernos establecidos durante la primera mitad del siglo XX.

 Debo confesarles, desde ahora, que la impresión de ver esas 15 obras fue justamente la experiencia que necesitaba para entender de verdad el arte conceptual, minimalista y abstracto.  La exposición es bastante rápida y te da buen tiempo de contemplar cada una de las obras.  Mis favoritos de la muestra fueron sin duda: Composing on a Canvas de John Baldesari, que es una obra maestra de sarcasmo y humor hacia los cánones que encapsulaban el proceso de creación y composición de la pintura, antes de las vanguardias. La obra de Donald Judd que ahí se presenta es igualmente fascinante (recomendación: si no puedes ir con alguien pídele a alguna persona que se encuentre en el museo que miren en extremos opuestos de la escultura para contemplar todo el sistema visual de la obra).  Y los Nueve tablones IV de John McCracken es una obra que muestra con toda la fuerza expresiva del mundo, el protagonismo de los materiales que a su vez vuelven al espectador el principal objeto visual de la escultura, sin nombrar la belleza natural que se carga por sí sola la obra.

 Desafortunadamente cuando yo visité la exposición, la Hoja de Sala estaba ya agotada y tuve que descargarla desde mi celular antes de entrar. Se las dejamos para que nos les suceda lo mismo, ya que muchas personas entraban, veían y salían de la exposición más confundidos de lo que esperaban. Recuerden que al ser en su mayoría arte conceptual es necesario tener a la mano la explicación de la obra para comprender su orden y funcionamiento en relación con el espectador.

 La exposición estará sólo hasta el mes de Julio.  Si no estas muy familiarizado con el arte que aquí se exhibe, ésta puede ser la mejor manera de hacerlo. Y si eres de los que ya se conocen toda la teoría de estas propuestas, es obvio que sabrás lo importante de una exposición de este tipo. ¡No se la pueden perder!

Chulavista

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