Deseos culturales para año nuevo

enero 2, 2015

Por:

Arte, Críticas, Extras

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Me permitiré hacer una excepción a la regla cultural que de corriente sigo, para hablar de un inicio, que por fuerza será para bien. He escuchado a muchos seres humanos referirse al año que terminó de recién como de los peores que han sufrido en sus flacas o gordas vidas, y es que la afectación ciertamente no ha sido sólo a nivel individual, por fuerza proviene de algo más fuerte y grande, sea que una desencadene a la otra o viceversa, a niveles mucho más poderosos se han sucedido eventos que han desestabilizado al país, Una suerte de campo mórfico para contextualizarnos.

 Entonces escribo esto para desear (como si no tuviéramos bastante de eso) salud, dinero, paz, pero  más bien para desearnos cultura y sensibilidad por respuesta y compañía inherente, porque tengo aún la convicción –que espero jamás perder– de que las respuestas en éste portento se encuentran, que un buen artista es primero un buen ser humano. Que la necesidad de la integralidad tal vez nunca alcanzada concede al humano lo que en verdad requiere, y entonces se ocupa en lo que en verdad debe, y deja de estar ejerciendo presión en el ajeno, en establecer comparaciones vacías de sentido que no le nutren ni le alimentan.

 La cultura merecedora del título nos permite ocuparnos de la naturaleza, la sensibiilidad que permite auténticamente preocuparse por el que lo necesita, llorar frente a un cuadro, ante una obra de arte, ante una montaña y la paz que provee, ante el mar y su inmensidad, esto lo necesitamos. Hacer buenas elecciones, subirse a un escenario y ganarse el derecho, elegir proyectos por el bien que conceden, la moral que rescatan, el amor de que proveen, la reflexión necesaria, la ruptura, la barrera quebrantada. Tal vez cambiar los libros de superación personal, de películas con carteleras llenas, sagas,  por la sensibilidad de Galdós, de Saramago, de Víctor Hugo, por la poesía con apertura, la televisión por la literatura, por las pinturas de una buena exposición, ponerse a dieta saludable de buena cultura, como todo es comida pues, pero es mejor la ensalada nutricia que la gorda de chicharrón, elegir la cultura que alimenta y dota. Cambiar el teatro comercial por el culto, la revista por el cuento de valor.

 Eso deseo, les deseo y me deseo,  para hacer de éste un mundo mejor…

Brenda Mitchelle

Licenciada en mercadotecnia, actriz, productora, directora de teatro y escritora con frecuentes vaivenes de fe en la humanidad y miedos portentosos de ella. Convencida de ser hombre desde los ocho años.