De pasos en la azotea

agosto 8, 2014

Por:

Arte, Extras, Festivales, Fotografía, Medios, Oido, Random, Reseñas, Tacto, teatro

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En mi último texto llamado “Teatro fuera del teatro para espectadores no convencionales” escribí acerca de la conveniencia que para los hacedores de teatro y su público representa la generación de una nueva forma de habitar un espacio,  y aquí una apuesta : “es que es imposible ignorar una azotea”, acuerdan los actores de Pasos en la azotea (Teatro de altura). Y resulta tremendamente cierto: hay una transformación ejecutándose en el espectador desde que, a la entrada del edifico Veracruz en Tlatelolco, recibe instrucciones sobre cómo hay que hacer para subir los  350 escalones que llevan al piso 19 “pero no hay que confundir el pie con el pie” dice ella,  y hay algo de Cortázar en esto, sí, es habitar de un nuevo modo el espacio y es también la vuelta a la atención a lo cotidiano, en el descanso del 19 hay algo que pudiera confundirse con un departamento, no lo es, en el juego de realidades es, en realidad, una zona de desapego, en que efectivamente hay que deslindarse de todo lo que evoca al mundo de allá abajo.

 Más escalones y el viento te recibe, hay en el público asistente un “algo” distinto: la fatiga, el enojo, el hartazgo y lo que sea de que se ha adueñado en el camino de subida, o en la semana, mágicamente desaparece, el ceño se desfrunce cuando se encuentra con la vista (hermosa dicho sea de paso), está ahora en un punto medio entre la ciudad y el cielo, los cerros “verdes arriba y con casas abajo” se divisan a lo lejos, a estos cambios nos referimos, hay una disposición distinta a la escena, distinta en su totalidad de la de esperar entre cuatro paredes la tercera llamada.

 El público contempla y se va, hasta que cae en la cuenta de que en realidad está invadiendo la vivienda de Lefo (Kaleb Oceguera), Chazcua (Armando Ventura), Pinita (Meztli Gutiérrez) y Dondina (Michel Ayala) quien al parecer, cometió la imprudencia de traernos hasta acá y hacernos cómplices. A setenta metros de altura se hace mejor la fotosíntesis, se sueña, se canta a las plantas y ellas responden dando frutos, se navega y se puede sentir como el pavimento se desprende del suelo, a setenta metros, el miedo, la procrastinación, la indecisión y todo lo que no permite el avance se va en un globo hacia abajo, el dinero no vale, se grita sin miedo a que dirán, se echa al viento lo que estorba y también se discute, a setenta metros hay un remanso de paz entre el cielo y el caos.

 “Pasos en la azotea, es un espectáculo que hay que ver por el simple hecho de vivir la experiencia”, asegura Meztli. Se han presentado en distintas azoteas en la ciudad de México a lo largo de cinco años con la finalidad de acercar al teatro, tanto, que la gente pueda sólo subir a su azotea y presenciar una realidad distinta; son actores fieles al discurso y sus planteamientos, que ofrecen desde el corazón una salida a todo lo que no para de lastimarnos “allá abajo”.

 Pasos en la azotea está en el edificio Veracruz en la Unidad Habitacional Nonoalco Tlatelolco los sábados de Agosto a las seis p.m. en el piso 21 del Edificio Veracruz, Tlatelolco.

 Cupo limitado: 25 personas.

$200 entrada general
$150 pre-venta
$150 vecinos de Tlatelolco (comprobante de domicilio)
$100 niños

 PREVENTA:
*Mezcalería El Bósforo, Luis Moya 31 casi esquina con Independencia. Col. Centro. Metro cercano San Juan de Letrán y Juárez.
Horario: Jueves a sábado a partir de las 6 pm.
Con Andrea Juárez y Michelle Ayala.

 *Cafetería “Tulix Káapeh”, Edificio Chihuahua local 12. Tlatelolco.
Horario: Lunes a sábado 9am – 11 pm Domingo 5 a 11 pm.
Con Sr. Manuel

teatro de altura

Brenda Mitchelle

Licenciada en mercadotecnia, actriz, productora, directora de teatro y escritora con frecuentes vaivenes de fe en la humanidad y miedos portentosos de ella. Convencida de ser hombre desde los ocho años.