De Klaus Nomi

agosto 29, 2014

Por:

Gusto, Oido

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Lo que es interesante de este atípico contratenor es la fascinación que genera cuando se lo ve en escena, también el se perdía, accediendo a otras dimensiones. Nomi, dueño de una magia innegable. Imposible no verlo subir al escenario, imposible quitarle la mirada de encima mientras “El extraterrestre” interpretaba, enfundado en trajes extravagantemente futuristas, con entradas excesivas, y maquillaje en dos tonos, la dualidad, la contraposición, el blanco y el negro, temas como “The cold song”, ” Death”, “Samson and Delilah” o “Total eclipse”.

 Parece que Nomi como tantos mostró tendencias singulares ya desde los primeros años, amante de la ópera, a diferencia de los otros niños, guardaba el dinero dado a él por su abuela para comprar discos de dicho género. En algún momento en su juventud buscando un acercamiento, trabajó como ayudante de la ópera Alemana de Berlín, al finalizar los conciertos, interpretaba temas de Maria Callas, de quien era ferviente admirador, para los trabajadores de mantenimiento.

En alguna entrevista dijo al respecto a sus motivaciones:

Una vez vi a María Callas y siempre tuve el sueño de conocerla. En Alemania, existe una costumbre en la noche de año nuevo que consiste en derretir algún metal sobre una vela, y cuando se vuelve líquido lo colocas en agua fría. Algo muy extraño sucede. La idea es que lo analices y juzgues por ti mismo lo que pueda significar para ti. Esta forma parecía como si dos personas estuvieran cara a cara, y por supuesto era María y yo. Bueno, tres meses más tarde fue anunciado que iba a venir a dar un concierto en la pequeña ciudad en donde vivía. Fue perfecto, de hecho, estuve presente y salté al escenario, la encaré lo más cerca posible que pude. Logré obtener un fugaz vistazo de sus ojos y fue como un incendio dentro de mí. Casi me desmayo. Al día siguiente fui a buscar una profesora de canto y comencé a cantar profesionalmente, y cada vez que tengo éxito en cualquier cosa, en honor a ella interpreto una de sus canciones.

 El apellido, Nomi, se dice, fue tomado  de la  palabra «Omni»,  título de su revista favorita de extraterrestres, y es que Klaus aseguraba haber sido enviado desde algún planeta distinto de éste para venir a cantar al mundo, y sea, la voz de Klaus Nomi, es electrizante, energetizante, abrumadora, entera, distinta, proveniente de otro mundo.

 La trayectoria grande y brevísima de Nomi, vio su fin con su fallecimiento en 1983, nublado de VIH, Nomi, es de los primeros famosos arrancado por la enfermedad, en aquellos tiempos en que era considerado fruto de la comunidad Gay a los 39 años, se vio abandonado por la gente que antes en tiempos de abundancia le prodigaba cariño.

Al respecto de la muerte de Klaus, Joey Arias (amigo):

Los doctores me obligaron a utilizar un traje de plástico cuando lo visité. Tenía prohibido toparle. Después de unas pocas semanas parecía haber mejorado. Tenía la fortaleza para caminar. Entonces abandonó el hospital y se fue a su casa. Su mánager le hizo firmar todos los papeles, como que si su vida valiera quinientos dólares. Desarrolló kaposis (un tipo de lesión asociada con el sarcoma de kaposi, que es una forma extraña de cáncer de piel relacionada con el sida), y empezó a tomar interferón. Eso le afectó terriblemente. Tenía marcas en todo su cuerpo y sus ojos tenían hendiduras púrpuras. Era como si alguien lo estuviera destruyendo. Solía hacer gracia de eso y decía, ‘ahora llámenme el Nomi de puntos’. Después realmente se debilitó y lo llevamos de urgencia al hospital. No podía ingerir alimentos por días porque tenía cáncer estomacal. Luego le brotó herpes por todo su cuerpo. Se convirtió en un monstruo. Me dolía tanto verlo. Hablé con él la noche del 5 de agosto y me dijo, ‘¿Joey y ahora qué hago? Ya no me quieren más en el hospital. Ya me desconectaron de todas las máquinas. Tengo que parar todo esto porque no estoy mejorando’. Tuve un sueño de que Klaus se mejoraba y cantaba nuevamente, sólo que esta vez un poco deformado, así que ahora tenía que estar detrás de una pantalla o algo. Le dije, ‘Ahora tú serás el fantasma de la ópera. Haremos presentaciones juntos y me respondió, ‘Sí, posiblemente’. Pero Klaus murió esa noche mientras dormía

 

 

Brenda Mitchelle

Licenciada en mercadotecnia, actriz, productora, directora de teatro y escritora con frecuentes vaivenes de fe en la humanidad y miedos portentosos de ella. Convencida de ser hombre desde los ocho años.