Crowdfunding: la independencia del arte

 Por Abraham Bojórquez

@abrahambr

Son buenos tiempos para los proyectos independientes de todo tipo. La tecnología disponible ha facilitado por años la tarea de realizarlos, pero últimamente ha surgido una poderosa faceta dentro del ámbito del internet: la posibilidad de financiarlos con la misma independencia con la que se producen.

El crowdfunding toma fuerza alrededor del mundo con plataformas como IndieGogo, Kickstarter y FansNextDoor entre muchas otras, mediante las cuales los emprendedores, creadores y artistas pueden recibir fondos vía internet de personas interesadas o conmovidas por sus proyectos y de esta manera hacerlos realidad.

¿Cómo funciona? Un creador independiente registra su proyecto en un sitio de crowdfunding. Una vez aprobado, el proyecto tiene un micrositio dentro de la plataforma en el cual se incluye un breve texto o un video que explican el trabajo e invitan al financiamiento. Las personas convencidas realizan una donación con su tarjeta de crédito o a través del sistema de pago por internet PayPal. Se establece una meta monetaria y una fecha límite o deadline para alcanzarla. En algunos sitios, si no se logra la meta en la fecha límite se pierde todo lo recaudado y en otros el creador puede retener los fondos aunque no se alcance la meta. En todos los casos, el sitio cobra por sus servicios una fracción del dinero recaudado y los patrocinadores del proyecto reciben algún tipo de recompensa.

La relevancia de estas herramientas está en la posibilidad de saltarse al sistema bancario, a los grandes corporativos de producción artística y a todos sus vicios para realizar ideas y proyectos valiosos. Como matar a dos pájaros de un tiro, o en este caso, a dos enormes aves del sistema económico que durante mucho tiempo han convertido a la acumulación de dinero en la prioridad número uno de su modus operandi al financiar y distribuir contenido. Ahora, el arte y las empresas independientes pueden materializar su trabajo con la ayuda de su comunidad local, regional, nacional y de internautas del otro lado del mundo. Esto, además, libera a los artistas y productores de cualquier interés ajeno.

Por supuesto que, al igual que otras maneras de recaudar fondos, el crowdfunding a través de internet requiere de un trabajo de promoción constante. Como se menciona en este completo artículo de PBS Media Shift, la publicación del proyecto es sólo el primer paso. Una buena idea puede no alcanzar su meta financiera si carece de una presentación concisa y atractiva y un lenguaje adecuado. Sobre todo, el éxito de una campaña de crowdfunding con frecuencia se sustenta en una promoción consistente y perseverante a través de redes sociales y de la convivencia personal, el boca en boca.

En México el crowdfunding online es apenas conocido. Iniciativas como el Festival del Tesechoacán han podido utilizar Kickstarter para recibir fondos, a pesar de que el sitio requiere que el destinatario de dichos fondos sea un ciudadano estadounidense con cuenta bancaria en ese país. Para eliminar ese obstáculo en nuestro país contamos ahora con Fondeadora, sitio de reciente lanzamiento que actualmente promueve para su financiamiento proyectos como La Hora de la Siesta, un largometraje documental sobre dos familias que perdieron a sus hijos en la tragedia de la Guardería ABC o Al Grito de Guerra, un videojuego de producción nacional ambientado en las batallas de la Revolución Mexicana.

El momento de tomar la cámara para hacer un documental, la guitarra y la laptop para producir un álbum o cualquier otra herramienta para verter el talento y la creatividad es ahora. Como nunca antes los artistas y emprendedores cuentan con la posibilidad de financiar y producir su trabajo de manera realmente independiente. El siguiente paso en el horizonte es la independencia en la promoción y distribución de este trabajo.

Originally posted 2012-07-30 11:00:00. Republished by Blog Post Promoter

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