Conan Doyle: La lupa bajo la novela del crimen

septiembre 29, 2014

Por:

Ilustración, Literatura, Medios, Objetos, Reseñas, Tacto, Vista

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El dramatismo serial, los acontecimientos más controversiales, el rumor del asesino en suerte, las noches llenas de protagonismo existencial, mentes desquiciadas y la lupa bajo las huellas del que parece estar desapercibido, son el escenario que le da vida a la obra de crimen de Conan Doyle.

doyle Nos causa controversia y también morbo, el escuchar o leer sobre asesinatos, violencia y demás situaciones que se le asemejen, esto se plasma en que constantemente somos consumistas de libros que reflejan la novela policíaca y de crimen, de películas que relatan y revelan la violencia que se manifiesta en las relaciones sociales, periódicos que lanzan miles de encabezados con palabras tan sangrientas y fuera de orden como: Fue violada y mutilada por su esposo –así de amarillista y cruel se torna el mensaje– y mientras, la familia en cuestión llora la pérdida de su ser querido.

Conan Doyle dio paso a la creación del personaje – quizá más conocido- de la escena del crimen y misterio: Sherlock Holmes. Persona que posee gran capacidad de raciocinio, retentiva y una habilidad pintoresca para deducir el porqué de la escena en asesinato y homicidio.

“El matar a un personaje sin testigos de vista ofrece indudables ventajas para el autor de novelas. Y si, además precipita el cadáver en un lugar del cual nadie podrá sacarlo, hace con ello imposible que la justicia levante el cadáver y deje constancia de su muerte.”

 El sentido operativo y táctico de cada una de las novelas del autor, aparecen en el momento preciso en que el lector se haya enfrascado entre la laguna del crimen y la persecución; situaciones que lo hacer leer una y otra página, hasta que todo termina envuelto en un sinfín de acontecimientos que lo dejan perturbado, para que por fin pierda el sueño.

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Crédito:Nuestro mercado.com

 La ficción parece convertirse en la realidad de un ataque que no parecía tener secuencia alguna pero conforme a la aparición de cada personaje, se va hilando una trama que permite dar cuenta de cómo la lupa y el rastro que van dejando, se unen para darle una temática llena de dramatismo y singular a cada párrafo. La deducciones, las va haciendo el propio lector, descubre y recrea un escenario que le permite tener los pelos de punta y tener en cuenta, quién parece ser el asesino.

 La serie novelística del autor, va de la mano con el contexto histórico en el que se desenvuelve –específicamente de la Primera Guerra Mundial-, donde la muerte y la contingencia social se unen para convocar una ola de sucesos que de lo inadmisible hacen lo posible.

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Crédito:Tumblr.

 Estudio en Escarlata (1887), El archivo de Sherlock Holmes (1924-26), Cuando la Tierra lanzó alaridos (1928), La máquina desintegradora (1929), forman parte de un listado de obras que permiten navegar sobre los magnicidios más extraños y somnolientos, que dan cuenta de la gran presencia para transmitir miedo y temor del célebre escritor escocés.

 Las casualidades no parecen existir, y mientras la recreación se ve fortalecida con un gran número de detalles, el acontecimiento parece que llegará a su fin, y de repente, la ruta cambia y parece ser que no hay cabida en el nuevo camino y entonces, el lector se desespera; lee y relee y sin embargo, ahora parece ser que todo tiene sentido y el cambio era prudente y necesario.

 El relato presenta más claridad conforme avanza, en el principio parece que sólo la crudeza cobra vida para representar a cada personaje  –por muy ofuscada que sea la aparición-–y la recreación de cada actividad, permite que no sólo se haga una deserción entre las causas y consecuencias de cada pista, el detective no es Sherlock Holmes, el detective suele ser el que tiene el libro entre sus manos y se muerde las uñas por saber quién resulta ser el asesino a sueldo.

 Y el último destello de sorpresa, aparece para vincular la idea con lo que plasmó el escritor. La novela de crimen, cobra vida desde que la imaginación trata de enlazar un nexo entre sujetos y acciones, no está demás mencionar que el misterio parece gustarle al lector y lo hace ser partícipe de una serie de eventualidades por las que pasa  la novela.

Alma Torres

El viaje es entre letras y utopías. Estudiante de Economía del IPN. Hagamos de la escritura, la revolución del amor mismo.