Con sabor al norte – Viajes en el tiempo

septiembre 18, 2014

Por:

Cine, Literatura, Vista

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Hace tiempo tocamos el tema del deconstruccionismo como una filosofía capaz de crear arte, dado que era una ideología relativamente nueva por el filósofo Jacques Derrida, donde se basaba en el lenguaje como un montón de signos sin los cuales no existía nada. En vez del “Pienso, luego existo” era más bien “Si hay algo hablado, existe”.

Jacques Derrida

 Uno de los puntos más importantes que puede verse en el arte es La Metafísica de la Presencia, que es el ser y el tiempo (aunque existen otros tipos de pensamiento, como el flujo del tiempo, el eternalismo, etc). Pero lo que nos interesa es el uso de esto en el arte, por lo cual no se tocará toda la explicación deconstructiva, sino de su uso.

 De La Metafísica de la Presencia nacen las historias sobre viajes en el tiempo o universos. Ya sea que el autor esté consiente de que está usando esta escuela de pensamiento, es un punto aparte. Las historias sobre viajes multidimensionales se tocan desde hace años. El padre de las novelas en viajes en el tiempo fue René Barjavel con El Viajero Imprudente (1943).

El libro es una historia del autor francés René Barjavel

 Después de ahí, nacieron grandes historias como La máquina del tiempo de H.G. Wells (2002), Volver al futuro de Robert Zemeckis (1985) y series como Doctro Who y Star Trek. Por ellas, todo mundo tiene una noción universal sobre el viaje en el tiempo y es:

Todo lo que hagas va a tener una repercusión en el futuro. Y de ahí se desenmascaran los universos paralelos.

Volver al futuro es suna de las historias más famosas sobre continuidad del tiempo.

 Para poderlos explicar según como Ken Levine presentó este aspecto en el videojuego Bioshock Infinite: “Cada decisión que tomes produce una vertiente por cada opción posible. En un mundo puede ser que sí, en otro puede ser que no, de ahí van las variables cambiando, creando nuevas posibilidades y por lo tanto, realidades”.

Los viajes en el tiempo son también una buena opción para la temática de videojuegos porque pueden ser tramas con mucha acción.

 Si es difícil de explicar, es más complicado de sacar adelante como historia.

 Primero. Tiene que quedar claro cómo es que el protagonista viaja en el tiempo, como en el Efecto Mariposa (2004). Te explican que el niño nació con una posibilidad cerebral que le permite viajar en el tiempo a distintas etapas de su vida y lo cambia a su conveniencia.

 Segundo. Debe quedar bien especificado cuando es un mundo paralelo y cuál era la realidad de la cual se partió. Entendíamos en El Efecto Mariposa, que Evan (Ashton Kutcher, protagonista) tenía una vida de clase media-baja, con una madre soltera, con una chica y un chico que provenían de una casa con un padre abusivo y otro amigo que quería seguirles el paso. Luego Evan se mueve para mejorar su vida con la chica, que resulta ser la persona que él quiere, pero en cada realidad arruina de alguna manera su vida.

 Si estos dos aspectos no se hacen bien, toda la historia falla. El hecho de los viajes en el tiempo debe parecer creíble bajo una pseudociencia para que el espectador no diga “¡Qué tontería!”. Lo mismo sucedió con Inception (2010), que no era un viaje entre dimensiones reales, sino dimensiones en la mente de una persona. Para que la historia no fuera ridícula se fundamentó bien antes de que empezara todo el desarrollo de meterse en los sueños de un hombre para implantar una idea.

A pesar de que son dimensiones entre los sueños, tiene gran parecido con los viajes en el tiempo por que sigue la misma estructura.

 Por último, un gran porcentaje de estas historias son temas bastante oscuros. Esto es porque cambiar el tiempo, para muchos, supone que da una posibilidad infinita de opciones en las que, el final que desea el protagonista, está inmerso en millones de variantes.

 Por tanto, cada vez que vean una temática sobre viajes en el tiempo, tengan en cuenta los dos grandes aspectos para poder criticarlo, porque así podrán saber si es bueno, excelente, pasable o falto de explicación.

Alix Reyna Flores

Soy estudiante Lasallista, egresada en la carrera de Ciencias de la Comunicación y me dedico a la Investigación en Ciencias Sociales y los videojuegos en línea