Collage se escribe con Diéresis En la Efe

noviembre 14, 2014

Por:

Arte, Entrevistas, Exposiciones, Ilustración, Museos, Pintura

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Pese a que la técnica del collage surgió a inicios de 1900, y pese a la complicada situación sobre quién fue su inventor —si el talentoso Picasso o el innovador y sencillo George Braque— es claro que la conjunción o mezcla, derivada de recortes y pegotes, sobre un lienzo cualquiera es una característica mucho más aplicable para los últimos años del recientemente fallecido siglo XX y los futuristas años del siglo XXI.

 Hoy todo tiene un mix, una mezcla. El collage cumple una función más que estética al ser vía de re-creación. Re-creación, repito. En un mundo donde no hay nada nuevo bajo el sol, donde ya todo se ha inventado – incluso los nuevos alcances tecnológicos lo hemos leído, visto, soñado en algún filme de Godard, página de Huxley o Wells, o en algún capitulo de los Supersónicos- la forma y el reciclaje en el arte salen a flote como un lindo puerto prometedor, un puerto que para algunos es una forma de vida.

Mademoiselle K

 A Frappa, también conocido como Diéresis En la Efe, no le importa mi entrada anterior. Él adivinó al collage sin tanto antecedente:

 “Hace ya muchos años conocí a una chica de nombre Ophelili, con ella formaría un colectivo que nunca se concretó […] Inicié con el collage poco después de que la conocí. En ese entonces no tenía ni puta idea de lo que quería hacer para pasar (aprovechar) el tiempo. Andaba leyendo acerca del DADA y la técnica del collage de Marx Ernst (recuerdo mucho que ella gustaba de pronunciar varias veces “Max Ernst, Max Ernst, Max Ernst…”).

 Se acercaba el cumpleaños de la susodicha y decidí obsequiarle algo. Obtuve de un camarada un libro de pinturas de Salvador Dalí, y pues que le doy en su madre. Fue la primera vez que le pasaba tijera a un libro. Desde ese momento descubrí mi obsesión por la tijera y todo lo que me provoca. Ese fue mi primer frappa“.

Primer tijeretismo (Realizada enteramente por objetos de otras pinturas de S. D.)

 Desde que lo recuerdo, Frappa es un bohemio apasionado que no rebasa los treinta años, amante de las mujeres, de los vinos, atacante de las injusticias, que debió haber nacido en Francia —sí adivinaste— durante los primeros años de los 1900, y más exactamente en Cuaxies al sur de la mente de Alfred Jarry, quizá en alguna barricada, a la hora pico de un verano lleno de desnudos donde mujeres y cerveza le bautizaran:

 “Fräppa surge de hojear un diccionario en francés. Nos agradó la palabra frappant, significa impresionante. Le quitamos el “nt” para que quedara en Frappa y las diéresis en la primera a (no estoy seguro) pero creo que fue por la palabra alemana fräulein (señorita). Aún no cierro ese círculo con ella; sin embargo, siempre la tendré presente pues fue la detonante de lo que haré hasta el día en que muera”.

 sin titulo (2)¿Por ella eres artista?

 “Por ella no soy “artista“. No es que deteste esa palabra o lo que signifique, pero prefiero “tijeretista“. Más bien por ella es que descubrí que existe algo en la vida con lo que no me aburro fácilmente”.

 Dije: ¡Salud! ¿Qué más podría decir?: no estábamos en un bar, ni siquiera en el mismo sitio, la charla era por Facebook, y según los “manuales de cómo hacer una entrevista” estaba desviándome sobremanera del tema, pero nada de eso importa cuando te contestan de vuelta de la misma forma.

 Sin más, no quise demorar la charla sobre su trabajo, que en lo personal, le considero de los pocos artistas —lo siento, camarada— genuinos, de aquellos que se han resignado sólo a eso que les produce un dicha enorme y lo único que notas en sus obras es el mismo esmero, sentimiento que crece y mejora, que busca su confirmación:

 “Cada composición habla de lo que vivo, no puedo deslindar mi vida de lo que producen mis manos. Es una forma de escupir lo que me pasa, tanto lo grato como lo desafortunado. Siempre he mirado y me da rabia lo que pasa alrededor (tanta violencia, tanta gente de mierda). Por ello me encerraba en mí, aunque últimamente estoy saliendo del ensimismamiento… quiero y necesito mostrar la visión de lo cotidiano, para de alguna forma hacer eco”.

3 de 5 manifestantes pal fanzine collagero con Gráfica Santiamén

 Sus creaciones tienen cierto aire renacentista. Y no sólo porque literalmente profana libros de este tipo de arte, sino por la semejanza que también se tenía en aquella época, de retratar lo invisible, llegar al punto máximo de una realidad pictórica, para descubrir que no todo lo que se ve es real, ni todo lo que falta no existe. Esos retratos desfigurados, ultrajados; cristos desmembrados, mujeres desnudas… eso, es él:

 “Me encanta la mutilación y fragmentar rostros, retirar máscaras, hurgar los adentros, picar las entrañas. Con la figura de cristo… mis conflictos con la existencia humana. El fragmentar para recomponer es mi forma de inventar mi propio mundo, quizá utópico pero uno donde me siento (no a gusto) sólo menos vulnerable.

 Tanto la pintura gótica como renacentista me encanta; los temas religiosos (los cristos con rostros llenos de sufrimiento, el desgaste de los frescos aterrizados en los libros) y el placer se incrementa al tijeretear directamente el libro. No me agrada el papel de las revistas, además de que encuentro sumo interés en profanar un libro. Algunos dicen que es falta de respeto, ¡Pero venga!, de que terminen siendo roídos por un ratón o que pasen por el fuego, mejor los convierto en composiciones frägmentarias que después puedan pasar por el fuego”.

 Entonces ¿Qué es para ti el collage? Pregunta obligada, según las reglas del buen entrevistador, pero quise hacerlo rápido pues se le estaba soltando la lengua y eso debe aprovecharse:

 “La tijera sobre el papel, los sonidos que se producen en tal acto, esa violencia sutil… es una necesidad. Tanto que me encabrona cuando me dicen que me busque un trabajo. ¡Ese es mi trabajo! Me entra mucha ansiedad cuando no tengo material que recortar y me entra aún más ansiedad porque el recortar elimina mi ansiedad por el trago…”

sin titulo (4)

 Antoine Fräppa Dubois es humano, y como tal sufre de algún punto débil, alguna manía, alguna fobia, algún trance irreparable, algún miedo infinito… las debilidades nos definen, quizás más que los aciertos, y quizás no por la perspectiva mundana y fatalista, más bien por ser éstas las marcas que una vez superadas, nada podrá detenernos:

 “Encaje o no, no dejaré de hacer lo que hago y como lo hago. Siempre a mi manera, sólo que ahora utilizando más el coco y bajando un poco el trabajar desde las entrañas. Encontrar el mentado equilibrio. Siento que es momento de dar un gran tajo, darle al collage con las dimensiones que tienen los murales que últimamente hay tantos y por doquier. Sí, sí…. mucha pintura en los muros.

 Hace falta más papel en las calles, composiciones del tamaño de un elefante. Aunque quizá me esté yendo algo bien con lo que hago, pero debo esforzarme más para ver lograr ver a mi crío Mateo. Es un decir que me va bien pues no recibo algún ingreso monetario. Los dineros los gano de donde salgan… vendiendo botellas de cerveza, armando mudanzas, etc”.

 Mateo es su hijo, al cuál no ve desde hace medio año.

Nuevo $TCKR La octava maravilla Durante mucho tiempo, ha vagado por muchos grupos, intentado unir fuerzas y conseguir espacios. Hoy es Mexicollage el colectivo donde ha encontrado un espacio propicio para desarrollarse: Es un desmadre para mí trabajar con otras personas, aunque ahora integro uno que se llama Mexicollage… y sí, en tal colectivo todos le dan con la tijera.

 Siempre he dicho que la calaña y la camada importan. También me enteré por un post en la futura red social, próxima gobernante y dueña de un país al sur de África – Dios, perdona a los inocentes— sobre el taller que impartió en el Ovnibus Roma, los pasados 5 y 6 de noviembre de este año, y por supuesto le pregunté sobre la experiencia:

 “Me encantó, es una buena forma de retroalimentación además de que una buena manera de evolucionar la obra es compartiendo (ofreciendo) lo que ya se sabe, no ser celoso de los conocimientos, mañas o atajos que se han adquirido”.

Galería en el Ovnibus

 Los talleres fueron el festejo por su cuarta exposición individual en este bien logrado recinto que alberga siempre la otra mirada citadina, de menos reflectores pero mucha labia.

 Al husmear por su perfil en las redes sociales, encontré fotos en donde encontramos al artista – sí, así le considero- completamente en desnudo. Por no quedarme con la duda, le pregunté si aquello era parte de hurgar, de picar lo más hondo de las personas, si era parte de su obra, una extensión: “No lo es, simplemente me encanta estar en pelotas”.

sin titulo

 Diéresis En la Efe es un tijeretista justo en medio de la vieja escuela de Max Ernst, respecto a la forma de encontrar el verdadero fin del collage, que es, según las palabras de Frappa, la unificación de los elementos integrados; el equilibrio y relieve de una chica que se hace llamar HANDIEDAN y el parentesco con James Kerr “Scorpion Dagger” del cual adora sus gifs hilarantes, además de que también utiliza personajes y elementos pictóricos similares a los que use él.

 Sus trabajos han participado para ser portada de revistas importantes como El Fanzine y PICNIC, recibiendo reconocimiento y alcanzando los primeros lugares, además de tener varias notas en la web que hablan de su arte. Este año, El Gráfico, prensa nacional de muy baja calidad —hay que decirlo, siempre— le ha mirado y dedicado un espacio en sus páginas.

 Como lo dije al inicio, el collage me parece algo tan genuino que en ocasiones no concibo ya la forma original, ya no hay una línea entre el antes y el después, y esa imagen, pintura u objeto existen ya sólo de esa manera, fueron para ser profanados. De cualquier modo de encontrar alguna distinción, él diría: “No lo sé, de existir esa línea habrá que cortarla con tijera y re estructurarla”.

Más papel en la ciudad, más collage monumental, más frappas vendidos… tras tras tras c’est tout!

Cartel realizado con recortes de El Fa_____ne

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Seck

Adorador del árbol prohíbido, coleccionista de imágenes, admirador de las letras y dicípulo del arte