Al final Piaf si se arrepiente

Cantar es dar vida, pero es imposible sin una buena letra, no importa cual buena sea la música.

Edith Piaf

Tardé en asimilar mi visita al Teatro Fernando Soler tras ver Piaf, Vivir por una voz. Muchas cosas pasaban por mi mente, entre ellas el recuerdo  de la primera vez que escuché una canción de Edith Piaf, tendría yo 10-11 años, no tenía la menor idea de quien era esa mujer, en que idioma hablaba o que querrían decir las palabras que acompañaban la música, sin embargo me hizo vibrar, sentir una tristeza y placer tal vez incomprensibles a esa edad. Pero así es la música de Piaf, toca sin fronteras.

Arianna & Julio Manino
Arianna & Julio Manino

 En Piaf, Vivir Por Una Voz, la autora Beatriz González Rubín nos acerca a la vida de Edith Piaf en el auge de su carrera, precisamente en el momento que su primer y verdadero amor llegó a su vida: el boxeador Marcel Cerdan, a partir de ese momento presenciaremos la trayectoria del pequeño gorrión hasta su día final. Siendo partícipes del proceso de degradación de la diva y las lapidaciones sociales que vivió en la búsqueda de su propia felicidad.

 A partir de este siguiente párrafo procedo con mi crítica a la ya mencionada puesta en escena dirigida por Cecilia Angulo. Como aclaración previa a clubs de fans y lecturas susceptibles: realizar una crítica no es sinónimo de destruir un trabajo o vituperarlo, sino señalar aciertos, flaquezas y dar un panorama que permita aconsejar al crecimiento de los involucrados; no se lo tomen a pecho, en otras palabras.

 La historia se desarrolla con ayuda elementos escenográficos sencillos y 3 cuadros que servirán de proyectores para llevarnos a los espacios que el texto apunta. Una propuesta digital bastante atractiva que casi en toda la obra se mantiene interesante y exitosa pues permite abrir mayor profundidad al contexto histórico en que la vida de la cantante francesa tuvo lugar.

 Todo inicia de maravilla, nos permiten adentrarnos de lleno al alma de la diva en plenitud de su fama y gozo por medio de sus temas. Conocemos a Momone (una desaprovechada Dobrina Cristeva) su fiel amiga y a Louis (Otto Sirgo) su representante. Todos hablan maravillas de Piaf, pero no olvidan su  lado humano. Luego Edith conoce a Marcel (Julio Manino)  y el asunto se va por la borda. Retratar una vida tan compleja no es fácil, claro está, y tal parece que Cecilia Angulo no supo qué hacer con el paquete ¿Por qué? A partir de que el personaje principal se topa de lleno a la experiencia amorosa cada acción y elemento entrante a escena comienza a ser torpe y sobrante.

 La intención de Angulo claramente era mostrarnos el alma gentil y delicada, empero, desafortunadamente lleva a la diva francesa por el camino de histeria y ego que también la caracterizaron, tornándola en una mujer frívola y caprichosa. A la par el texto de  González Rubín busca tomar los grandes momentos de la vida de Piaf tras su consolidación artística y pretende ahondar en todos con astucia, el resultado es evidente, un caos dónde cuestiones entran y salen sin tener mayor profundidad y desperdiciando áreas de carácter y crecimiento.

Dobrina Cristeva & Arianna
Dobrina Cristeva & Arianna

 La dirección atropella cualquier esperanza de ver a Edith Piaf en degradado, todo se mantiene en la misma línea hasta que se cae abruptamente. Resulta inverosímil por ejemplo que una mujer afrontando la muerte del ser al que más ha amado pues le enseñó a amar de nuevo, exprese su dolor de una forma robótica en primer instancia para después solventarlo todo en un número musical.

 Arianna aparece en escena dando vida a Edith con firmeza y convicción, su potente voz rinde homenaje a la intérprete con muy dignas versiones de las canciones que su personaje hiciera clásicas, mezcladas entre su idioma original y el español. Es notorio en todo momento el gran esfuerzo de la cantante por comunicar el sentir del ser humano al que está representado, su trabajo es bueno, mas tristemente se nota confundida en momentos, sin dirección fija y con movimientos acelerados para hacer crecer su personaje en un tiempo récord.

 Desnudos innecesarios que restan calidad al ser insertados por mero morbo, focos abiertos, una coreografía lineal, texto pretencioso lleno de frases pomposas, actuaciones sin réplica, personajes pobres de psicología o con construcción trunca, ritmo intermitente, subtemas que no conectan. Todo lo anterior son los primeros señalamientos que a simple vista se perciben en la primer media hora de la puesta, lamentablemente la lista sigue con el transcurrir de las dos horas de duración total, que por supuesto no se justifican y pudieron haber sido efectuadas en 90 minutos o menos.

 Honestamente este trabajo se siente como una camaradería maquiavélica entre autora y directora por lograr un producto que se vea bien y se venda, pero cuya calidad tal vez no es tan cierta. La obra nunca llega a ningún lado. El peor enemigo de Angulo son sus decisiones contrastantes, por ejemplo mostrar imágenes de la Edith Piaf real en su auténtico deterioro y después poner a su actriz luciendo glamurosa en todo momento sin siquiera un cambio o despeinado de peluca que indique al público signos de depresión o algo. Nada pasa, todo se queda quieto.

 Fallida es la palabra que describe a esta puesta, una lástima que al final  el público solo pueda decir a favor de lo que acaba de ver que Arianna aún interpreta bastante bien y que la selección musical fue muy atinada. La obra es vacía y débil, irónica situación ya que a juzgar por el material con el  que trabajaba tuvo que haber sido fuerte y entrañable. Por ello quise poner primero mi experiencia personal con Piaf, pues al final cualquiera se sentiría tan ofendido como yo de que se halla caricaturizado a un ser humano que aportó tanto a la historia musical.

 Véala bajo su propio riesgo, o mejor espere a que se lance el soundtrack o que Arianna grabe los temas que canta para un material propio, pues es en realidad lo único que mantiene al espectador en su asiento. Bueno, eso y el obvio panorama de que ya pagó su boleto.

Otto Sirgo & Arianna
Otto Sirgo & Arianna

Entre el conejo y el diablo

Y entonces, triste, pero firme, perdóname, te ofreceré una vida ya sin demonio ni alucinaciones.

José Hierro

María mira a través de la ventana como Alicia hiciera a través del espejo, siguiendo el modelo se introduce en lo que espera detrás y de pronto se ve de nuevo en un lugar que le es familiar, dónde empieza a hilar fragmentos de la vida que dejó atrás junto a la que le espera. Para el personaje de Lewis Carrol ese sitio era el País de las maravillas, para María será su mente.

10479181_530870727042254_5048194421326784215_n

 La Caja Fuerte del Foro Shakespeare entrega un producto de calidad escrito por Don Nigro, que lleva por título Una historia del diablo. María, protagonista de esta obra, es una joven violinista que comenzó una relación formal con su director de orquesta, pese al amor una idea se le ha metido en la cabeza: su novio le engaña. Así que se propone encontrar a la amante a como dé lugar, sin darse cuenta que en la búsqueda encontrará más cosas que la evidencien a ella misma en su situación actual que a la traición de su pareja.

 Cuando comienza la historia, los planos se rompen por completo, el sistema de la sala se altera, no solo la actriz está a distancia mínima de uno, su historia se vuelve nuestra, somos cómplices. Don Nigro nos narra una búsqueda bizarra e idealizada, que se cocina bajo la tesis de la nula creencia en Dios, para dar la misma al Diablo: María no cree en Dios, pero sí cree en el Diablo, en gran parte porque su madre lo hacía y tal vez ella creció  bajo ese trauma, pero las señales que le advierten la maligna presencia cada vez son más fuertes, ¿Cómo negar algo que se hace presente?

 El monólogo que el autor escribe confronta la posición del ser humano ante su sistema de creencias y valores cuando su paz está en juego. La mujer mira a su interior para contarnos una historia, que ella conoce con señas claras, sabe los quiebres que vivió. Más tal como Alicia, María seguirá los consejos y atenderá las inquietudes de su principal cómplice: un conejo de felpa que disfruta de cantar y ser elegante, para mantenerse fiel a su exposición y dejarnos saber de su investigación en amplio espectro de los hechos reales y los que pasaron por su mente.

 Me gustan las direcciones de Itari Marta pues siempre buscan esclarecer un embrollo a partir de la construcción y con atención a detalles al máximo, y esta historia no es la excepción. Marta toma al personaje de Nigro para acercarlo lo más posible a una sociedad mexicana que lo comprenda, sin dejar a un lado la naturaleza delicada y de actitudes  estadounidenses. La directora delimita a su actriz y le otorga el poder del movimiento suave para conducirse  y crecer su fuerza a una explosión intensa dentro de un espacio muy pequeño. El ritmo propuesto es lento, difícil de digerir si no se tiene la mente en blanco, pero apuesta y propone, cuestión que da frescura a su formación.

 Osada y campante, María se da el lujo de alterar la narrativa de su historia, desprende la linealidad para mostrarse como un ser humano de pensamientos complejos y revueltos sin mayor escala objetiva o de importancia. La dirección nos presenta la ambición mezclada con el traumatismo. A fin de cuentas no era la protagonista la del problema de creencia al diablo, era su madre, pero ahora ella trata de encontrar esto como un justificante a cada paso que da, en cada objeto que la rodea.

10270445_499218880207439_2353964817767286251_n

 La caja fuerte (nombre del espacio dónde sucede el montaje) se transforma Y ambienta (por obra de Hilda Palafox y Karla Balcázar) a un rincón de recuerdos, entre partituras, la vajilla, una caja fuerte, un juguetero, un piano viejo, etc. El ambiente se transforma con efectos mínimos y propone una introspección aún más grande a la mentalidad sumida en un desesperado rojo con tonos contrastantes a juego.

 Podríamos darle bastantes lecturas a esta propuesta y cada una sería de igual profundidad a la otra. Por una parte la aprehensión, por otra la crítica social, seguida por la búsqueda de la identidad, la repercusión de la palabra, el nicho familiar, etc. Sea cual sea la que el espectador elija dar, logra cubrir aspectos de lógica y ritmo con prestigio. Una vez más Itari Marta presiona a gran escala los elementos e imágenes que el autor proporciona para poder lucir y apoyar a su actriz, mientras a obra entera juega con la realidad para mostrar la dependencia existente entre la  moral y lo prohibido.

 Tato Alexander evoluciona completamente en escena. Nos lleva por las variantes de la postura de su personaje ante la realidad y su pasado. La actuación de la actriz permite la complicidad del público, es dulce y violenta, franca y natural. Podría decirse que va de sosa a frívola, pero todo depende del cristal con que se mire. Para interpretar una escalada tan arriesgada y profunda, Alexander ejecuta muy bien su trabajo y transmite cada palmo.

 Una Historia Del Diablo representa a una mente trastornada en proceso de asimilación, si bien se construye como atrevida y hasta por momentos entrañable, aprovecha la condición del título para volverse oscura, rompiendo con cualquier signo de predictibilidad.  Altamente recomendable.

Una montaña de significado

No es la ignorancia, sino el intento de explicar el mundo que lo rodea, lo que hace que el ser humano se invente sus temores y alegrías.

Anónimo

Desde la primera vez que fui llamado a conocer Lab Trece, laboratorio teatral en Isabel La Católica (Centro Histórico del D.F.), me sentí absorbido por la propuesta y me enamoré de la idea, del lugar y de la mayoría de los trabajos ejecutados en el mismo. Sí, soy fan.

10345768_523118831125317_2754013118224979863_n

 En esta ocasión, asistí a sentir Miedo, puesta en escena basada en la novela “Nada” de Jane Teller. Este montaje cuenta con la peculiaridad  de dirigirse por cuatro mentes: Alfonso Cárcamo, Omar Quintanar, Carla Soto y Julio Escartín.

Los directores nos inscriben en la Escuela Secundaria Isabel La Católica 13, tras un breve (y difícil) examen de colocación, uno es colocado en el grupo que le corresponde entre A, B y C. Al entrar a clases, los profesores nos contarán una historia ligada a su propio pasado, cuando siendo aún niños decidieron crear una montaña de significado con posesiones gran valor a para cada uno y con la cual le probarían a su compañero Pedro (quien había descubierto que nada importa) que se equivoca pues hay muchas cosas que dan valor a la existencia humana.

 Al transcurrir la historia, la narrativa original de Teller nos enfrenta a realidad en la que un simple juego de niños va adquiriendo un tono cruel sin límites aparentes, al cual no le importa el engaño o la pérdida, ni siquiera dañar la integridad de sus ejecutantes, pues todo conlleva al significado, todo conlleva a la nada. Una visión cruda y devastadora acerca del sacrificio, del egoísmo y del daño, que reta a entablar una tesis sobre la validez de los argumentos contrarios elaborados por la convicción y la experiencia contra la intolerancia del ignorante ante aquello que amenaza su zona de confort.

 Al entrar a los salones se va respetando una línea: estamos en una escuela, así que cada maestro da clases de diferente forma; por lo tanto, sea cual sea el grupo que le asignen al espectador, el contenido siempre será el mismo pero cambiando de presentación. En uno de forma expositiva, en otro se exigirá gran participación de los “estudiantes”, en otro la materia será impartida estrictamente.

Bq2tRYKCAAAtV3K

 El ritmo es alucinante, ágil y calmado, en momentos el desconcierto danza mientras se construye la historia. Los 4 profesores son seres complejos además de actuales que están exorcizando los demonios de su pasado reviviendo la violencia de sus actos junto a las perturbadas mentes infantiles que tenían. La interacción se va volviendo cada vez más cercana y difícil de asimilar, uno es parte de esa escuela, es un alumno más, probablemente fue compañero de esas personas y de sus acciones o las está viviendo por vez primera directo al fondo del alma.

 Los elementos escenográficos recrean viejos salones de secundaria, con todo y dibujos en las paredes, acentuado con detalles de iluminación que transforman el ambiente para analizar la mentalidad de cada personaje con cada parte que van recordando. El concepto escolar se hila con total detalle con la aparición de clásicos como la reta de fútbol en el receso, una cooperativa, un reto a la nostalgia incluso.

 Si analizamos el montaje íntegro a nivel coreográfico nos enfrentamos a una voraz y vertiginosa pesadilla llevada a la realidad, que no teme en mover al público para seguir la trama. Uno revive muchos aspectos de su propia etapa en la secundaria, siente suya la trama y se consterna ante el no saber qué pasará después; ésta obra es única pues en vez de lograr por sí misma una catarsis, la va consiguiendo junto al espectador.

 El trabajo actoral es pieza clave para el genial producto que se genera, Blanca Alarcón, Gabriela Leguizamo, Alberto Estrada y Rodrigo Salazar desenvuelven a las personalidades protagonistas con apego total al desequilibrio psicoemocional que les rodea. Cada uno es equidistante al otro, empero, se miden con la misma vara. Actuaciones correctas en tono y forma, pendientes de las necesidades orgánicas de sus roles, francas, vivas.

10340151_531719730265227_7035164241582920361_n

 Esta es sin temor a equivocarme la mejor obra de laboratorio producida en Lab Trece, no me malentiendan, han habido excelentes como Ella Es Doris & Los Colibríes, pero ambas obras antes mencionadas podrían funcionar en otro espacio alterno (Como Doris hace actualmente triunfando en Café 22), por su parte, Miedo exige ocupar todo el laboratorio, busca lucirse y lo logra, brilla en todo su esplendor el concepto del inmueble, lucen los detalles de iluminación, lucen los detalles de sonido, las actuaciones se hilan con la presencia del espectador. Simplemente una maravilla de la que es difícil reponerse o hablar fluidamente al finalizar pues somete a un bombardeo de información y emociones ambicioso y efectivo.

 Miedo es un sueño inquieto llevado a la escena, un digno rival en festivales, el límite entre la realidad y los recuerdos más oscuros, el silencio de un grito ahogado, significa. Es teatro, es imperdible.

 

Laramie se ve brillar desde lejos…

Un crimen de odio es lo más aterrador que hay en este mundo, pues quien lo comete en realidad cree que hace lo correcto.

Cher

Proyecto Laramie, escrita por Moisès Kaufman es una obra documental que nos acerca al panorama desolador de un crimen ocurrido décadas atrás, presentándose en el Teatro Arlequín bajo la producción de César Perrín.

foto13

 En 1998, Matthew Sheppard de 20 años fue raptado, asaltado y brutalmente golpeado mientras era sujeto a una cerca de madera a las afueras de Laramie, Wyoming (E.U.A), la razón del vandálico acto por parte de sus perpetradores era simplemente increíble e inaceptable: fue porque Matthew era homosexual.

 Moisés Kaufman y su compañía teatral, Tectonic Theater, viajaron entonces a Laramie para entrevistar a las personas cercanas a la víctima y demás gente en el condado para conocer más a fondo la problemática y vivir de cerca el proceso. Durante su estancia, pudieron ser testigos del juicio a los asesinos. Tras recopilar la información formaron una puesta en escena que retratara a la gente a la que entrevistaron y pudiera mostrar desde el ángulo teatral la devastadora tragedia.

 Lo primero que uno nota al comenzar esta obra es la cercanía que la dirección propone, 7 actores sujetos a sus respectivas sillas con un cajón propio en el que encontrarán toda la utilería necesaria para narrar la historia. Tras notar esto la narración de la trama acontece de la voz de estos seres que se transforman en varios habitantes del ya mencionado pueblo y que comienzan a estructurar el antes y después del siniestro.

 Conforme las personalidades desfilan y con ellas los pedazos de la historia que tienen que contarnos, el texto de Kaufman va dibujando figuras de una realidad casi palpable, no busca más que entregarnos a aquellos humanos que vivieron la noticia de cerca señalando la naturaleza de cada uno. Al tiempo que somos partícipes de una tesis acerca de las propiedades perversas sujetas a la condición humana como equivalentes a las acciones de compasión.

 La historia es plenamente honesta pese a tratar un tema de delicadeza total como lo es la homofobia y los crímenes de odio. No pretende juzgar directamente las acciones de quienes dieron fin a la vida del joven, ni transformar en un santo mártir a la víctima, empero, expone la realdad histórica para poder dar al público de apreciar todas las aristas de la historia antes de comenzar conjeturas. Se agradece de sobra que no se torne en un espectáculo pretencioso, sino exponencial.

 Ante la riqueza de material con el cual podía constituir el libreto, Kaufman selecciona a aquellos personajes que puedan imprimir en mayor proporción franqueza y realidad. Es este último elemento el esencial detonante para la gama de emociones que provoca la puesta, el hecho de saber simplemente que la terrible acción ejecutada fue real, y tener de frente a los principales allegados exponiendo esta barbarie no puede lograr otra cosa que sumergir al espectador ante los horrores de la sociedad aparentemente civilizada y conmover totalmente.

10402867_481527468645505_610610005237725296_n

 La dirección de Luciana Silveyra es acertada en todo momento, desde el trazo que aunque podría parecer totalmente lineal en realidad adquiere un fuerte movimiento, generado en breves acciones de peso en un timing delimitado que permiten asimilar con prontitud cada frase ejecutada en el escenario. Silveyra rescata toda fibra humana para conducir el producto hacia la protesta vivencial. Adentra a la audiencia a cada postura y la encara de frente a la escena del crimen, no pidiéndole identifique a la víctima como alguien cercano, sino que encuentre en esa víctima a un ser humano con la integridad desecha por la crueldad de otro. Un trabajo que se plantea tocar al receptor y si no bien cambiar su mentalidad, abrirla.

 El trabajo de los actores convocados es innegablemente excepcional, claramente está demostrado un trabajo de dirección bien ejecutado, pero el talento de Paola Arrioja,Jonathan Persan, Itzel Souto, Ivàn Carbajal, Fernando Memije, Daniel Cervantes y Natalia Benvenuto es total. Sin duda un elenco  sólido y homogéneo dónde todos llevan el mismo ritmo y es difícil resaltar a alguien pues la actuación es muy buena en general. Estos seres maravillosos denominados actores, se arrojan con toda la utilería a un lado, controlando gran parte de los efectos de iluminación ejecutados y desdoblándose en personajes con identidades perfectamente distinguibles y cercanas; son francos y buscan hacer honor a la memoria con calidad y sensibilidad.

 Proyecto Laramie es un grito de paz frente al espejo y un  tratado con el corazón en la mano para desechar la exclusión en el concepto de sociedad. Esta reflexión acerca de la frivolidad y la integridad se cocina con imágenes bellísimas y detalles que dejan huella. Una invitación a conectarnos con nosotros mismo a través de quienes perdieron conocimiento de sí, que nadie debería rechazar.

 P.D. A la producción: no puedo personar el no tener un programa de mano que me diga quienes están detrás de esta creación.

foto10

Sondheim en pos del redux

Bonito no es lo mismo que bueno
Stephen Sondheim

Pero no hay de que alarmarse, la cita anterior no es una condena. El Teatro Xola –Julio Prieto lleva ya tiempo ofertando puestas entre semana, buscando el público correcto e interesantemente se arriesga ahora con un musical para los días lunes, sí, Las pequeñas cosas del gran Sondheim.

10330250_247926805412569_7387477281282287424_n

 Soy un amante del género musical, si me preguntasen ¿Qué disfrutarías más hacer Company o Traición (Betrayal, del gran Harold Pinter)? Lo confieso me iría sin dudar por la primera. El arte tiene reglas, por ende el teatro, en consecuencia el subgénero musical también, entre estas normativas hay una base: la música y la letra de la canción aparecen cuando el diálogo hablado como tal no basta para expresar el sentimiento, su magnitud y peso, entonces cantar es la respuesta, libera al alma y descompone la necesidad en notas variantes con un sentido y orientación; Las canciones deben de hilar la historia, obedecer un ritmo, lógica y no entorpecer la trama.

 Las pequeñas cosas del gran Sondheim (Ya sé, a mí también me cansa leer el título) es un tributo musical inspirado por el enorme catálogo que es la obra del autor estadounidense Stephen Sondheim, influencia y responsable de muchos elementos del teatro musical como lo conocemos hoy en día. Discípulo de Oscar Hammerstein II y responsable de títulos como la anteriormente mencionada Company, West Side Story, Gypsy, Into The Woods y muchas más.

 Las canciones seleccionadas (una lista muy bien elegida y justificada) buscan narrar la historia de cuatro personajes enfrentándose a la aparición, recepción, renovación y negación del amor. George busca obtener el amor de Sally que guarda luto a su anterior pareja, el amigo de George, Anthony no busca una pareja, sin embargo Desireé estaría encantada de ser parte de su mundo. Aunada a la historia está Fosca, una amiga en común de todos quien simplemente aparecerá para dar su postura ante el amor según su experiencia propia.

 Pues bien, debo de ser totalmente honesto en esta crítica: la puesta en escena es un arriesgado proyecto que en base es bueno, pero se queda a nivel trabajo de mesa y trazo. ¿Por qué? Si bien durante la hora y media que dura resulta entretenida y con varias interpretaciones que arrancan aplausos honestos del espectador, la ambiciosa historia no logra cuajar de lleno dada la ausencia de un guión sólido que sostenga y de fuerza a la acción ejecutada por las canciones, en su mayoría de personaje y en uno, que van casi de pared a pared.

10291788_244816812390235_8879591189339974726_n Una de las características del tributo musical es que la anécdota empleada para hilar la trama es un simple pretexto para presentar las canciones, por ende no es necesario ahondar en la evolución de personajes o en la historia misma, pero a cambio las subtramas deben ser sencillas y digeribles  fácilmente. El problema aquí es que el inexistente guión (bueno, al menos en el programa de mano no señalan a un responsable, pero de esto hablaré más adelante) ata y desata historias y posturas que piden a gritos una evolución el personaje a reflejarse mínimo en su vestuario, pero no pasa y entonces uno podría considerar frívolas muchas acciones en vez de actos de amor o simplemente humanos.

 La dirección de Yeyo Legorreta monta un espectáculo en un ritmo apresurado sin dar tiempo siquiera a los actores de respirar entre número y número, para -literalmente- contar la evolución del amor del alba al ocaso en dos actos que suman no más de 100 minutos. Y de poder hacer algo así se puede por supuesto, empero, ningún musical de Sondheim se narra en menos de dos horas y media. Lo sé, es un tributo no un montaje de la autoría de este compositor, más sus canciones exigen dedicación a la trama que las solicita, de lo contrario la obra evoluciona a algo así como un concierto conceptual.

 Incluir al autor en el título es honestamente pretencioso y sale sobrando, pudo resolverse en “Las pequeñas cosas” y al pie la leyenda “Basada en canciones de Stephen Sondheim”, pero no. Afortunadamente no todo está perdido, este montaje vale la pena por los miembros de su elenco, destacaré la potente voz de Majo Pérez, la atinada actuación de Mónica Martínez, la calidad interpretativa de José Luis Rodríguez y sobre todo  Alicia Paola, quien a pesar de aparecer brevemente con los discursos que intentan dar hilo a la trama para luego ser derogada a un ente gris, regresa a la recta final para literalmente cantar dos canciones con una auténtica entrega y tono llevándose la obra.

10320464_245147602357156_7562489044375050831_n

 La escenografía sale sobrando, pese a ser conceptualmente notable es desaprovechada. No necesitan grandes cambios escenográficos, no es Wicked ni quiere serlo, pero no sabe como efectivizar su simplicidad. No es una mala propuesta, simplemente aún le falta cocción. En nuestro país hemos visto musicales de Off Broadway como Spelling Bee triunfar con un formato pequeño y sin más acompañamiento que el piano (como es el caso aquí también, por cierto mención especial al buen trabajo del director musical David Pineda) así que con una idea buena, artistas de calidad y canciones gloriosas sólo falta pulir hasta lograr la calidad que se exige y apoyar a que esto ocurra.

 Ahora, en la sección de quejas directas a la producción: ¿Alguien revisó lo que el diseñador gráfico iba a entregar antes mandar a imprimir?, lo digo por el programa de mano plagado de errores ortográficos, las cajas de texto sin ningún orden tipográfico, y el mix de imágenes en diferentes colores y resoluciones.

 Por favor, no abandonen el barco con una carga tan valiosa dentro, mejor fijen el rumbo y surquen correctamente las olas.

Más allá del reino o de un caballo

La tragedia más larga de William Shakespeare y la última parte de su cuarteto de obras basadas en la historia de Inglaterra (claro, la historia que hasta ese entonces era como tal). Bajo la dirección de Mauricio García Lozano, Teatro del Farfullero presenta, en el Teatro Julio Castillo del centro Cultural Del Bosque, Ricardo III.

 Difícil es poder hablar de un autor que se ha interpretado de miles de formas, ¿cómo reinventar la narrativa en una solución atrayente y dominante? La  literatura shakesperiana es un material con el que se ha jugado de distintas formas para darle una estructura final alrededor de todo el mundo y desde la existencia de los mismos textos; Bastaría analizar tan solo cuántas obras de Shakespeare, o inspiradas en, se han montado en nuestro país en lo que va del 2014. La influencia es autoritaria.

10264062_324653131019593_8053458151226933492_o

 En Ricardo III, el bardo nos cuenta la historia de la abominable ambición de Ricardo de Gloster, Duque de York, por poseer la corona de Inglaterra, sin importar quien se cruce en su mortífero camino. Ricardo es un hombre frío, sin escrúpulos o interés en velar por el bien de alguien más que el de él mismo. Pesa con la existencia de una deformidad en su cuerpo, empero que no flaquea en su avasalladora campaña de hipocresía y despojo para alcanzar la cima del dominio real y así poder ser aún más respetado, temido y poderoso de lo que ya es. La política cobrando vidas ¿Actual o no tanto?

 El autor dibuja al monarca inglés como un abominable ser que busca no menos que partir del desprecio que siente a su propia sangre para cortar de tajo con los nexos y encontrarse así como un ente único y absoluto. Ricardo III es una mente maníaca y un ser humano despreciable que tiene la capacidad de hacernos reír, hacernos temerle, sentir pena por él y tenerle asco; Todo bajo el candor de la ironía depositada en la pluma y de la evolución del texto, una acción lleva a una reacción, así Shakespeare va quitándole las capas a la historia y tal como al quitar las capas a una cebolla: el olor cada vez es más fuerte.

No haré mucho ahínco en algo que todos sabemos: Mauricio García Lozano es un fantástico director (No me hagan hablar de La Pequeña Habitación Al Final De La Escalera de la cual, confió en los astros exista una pronta reposición). En esta ocasión propone una visión bastante fiel al texto original, ataviando a su reparto con la vestimenta de una aristocracia moderna y hasta cierto punto excéntrica y con fuertes influencias latinas. García Lozano filtra cualquier dejo de la sociedad isabelina para idear la puesta en el contemporáneo, para retomar lo violento del texto y darle vida con la violenta actualidad, logrando un Shakespeare visceral y muy directo que conecta de maravilla y es plenamente asimilable.

Carlos Aragón
Carlos Aragón

Para dar vida al Duque de York, el director convoca a Carlos Aragón, cuyo trabajo en el escenario es indudablemente único. Aragón se adentra en la piel y la ambición del monarca con el tono y forma correcto, dirigiéndose sobre las tablas con precisión, fuerza y determinación absolutas. La complejidad del personaje parece no ser en absoluto un factor de importancia para el histrión, pues adopta de forma natural cada acción y cada línea transformándose poderosamente en el monstruo que avanza tomando almas y partiéndolas entre la propia vida y la muerte.

Acompañando al actor, un reparto uniforme, sólido y congruente entre sí mismos. Una compañía que desempeña su labor con gran precisión y se desdobla en mil personajes con destreza y agilidad: Haydée Boetto (un gozo en todos los personajes que interpreta), Paloma Woolrich, Sophie Alexander-Katz, Leonardo Oztigris, Américo del Río, Tamara Vallarta, Assira Abbate, Daniel Haddad y Ricardo Esquerra. La compañía se siente unificada, la química es evidente. Ningún miembro del elenco construye personajes flacos, así sean breves todos crecen en la medida justa para permitir la interacción adecuada y el impacto, pocas veces se logra un reparto con tal homogeneidad dónde todos puedan responder con la misma entrega y dedicación a las psiques de aquellos a quienes interpretarán.

El director marca la acción en un trazo ágil, que aprovecha espacios al máximo y crea diversos puntos de fuga sin perder el foco ni el hilo dramático. El ritmo es ascendente, la tensión dramática es apabullante y logra atrapar a la trama desde el primer momento soltando preguntas que se responden con otra pregunta hasta llegar a la suma máxima, respeta la composición Shakesperiana. La escenografía (de Jorge Ballina) junto a la iluminación (de Ingrid SAC) son piezas clave para un producto fascinante, espacios que lucen simples y se transforman con mínimas inclusiones en todo un plano distinto constantemente, jugando tanto con la fragmentación a partir de la neutralidad y destacando una idea original de la obra: “una pequeña acción puede cambiar el rumbo de las cosas”.

10380075_324653904352849_7057769810960168550_o

Al principio uno entra y está aislado de todo, como cualquier cosa que a uno le dan en una bolsa de plástico al comprar en el supermercado, pero aquí no se saca al producto de la bolsa, sino que el público entra dentro de la bolsa para ver y sentir la hipocresía, la desesperación, la angustia y la muerte.

Lo fascinante de esta puesta en escena es que no es en ningún momento ajena, al contrario, cada vez es más cercana, destacable pues aunque Shakespeare sea un gran autor, no es algo fácil de trabajar para cualquier dirección. Ricardo III es dura, sangrienta, intensa, (en ciertos y gloriosos momentos) cómica y profundamente devastadora. Un espejo creado muchos años atrás que continúa reflejando los horrores de la sociedad y del poder a través de la rabiosa mirada de sus ocupantes. Perderse esta puesta es negarse a ver un clásico con una ejecución de primera.

Al margen de la vida, la litoral del corazón

La magia de Wadji Mouwad reside en la tersura de sus textos, el autor ahonda en la problemática de su sociedad para intentar esclarecer los objetívales de su existencia y pasiones. En el tenor de encontrarse a si mismo junto a la guía que redefiniera sus pasos elabora (tal vez sin planificación previa) 4 grandes obras que a la fecha son recordadas en  nuestro país con gran aclamo y fervor. Litoral, Bosques, Incendios y Cielos conforman la tetralogía de “La sangre de las promesas” dirigida por Hugo Arrevillaga, en honor del reestreno de Litoral  es tiempo de hablar de este montaje que vuelve al Foro Shakespeare.

unnamed

 Wilfrid ha perdido a su padre y está en busca de encontrar un sitio dónde darle correcta sepultura. Poco sabe en realidad de la correcta historia de amor de sus padres, empero el destino le preparará una amplia exposición de la misma que le permita juzgar a los intérpretes con exactitud. Al cruce de caminos aguarda una mujer que canta con furia las injusticias de la sociedad y que no teme clamar junto a el por un espacio de tierra dónde depositar los restos de su padre. La aventura del joven se rodeará de la horripilante realidad y los destellos de la vida misma, a la aventura la llamaremos: vida.

 Como tal, el autor nacido en Líbano desarrolla  una poética concepción de la necesidad de encontrar las raíces a las que pertenecemos para dar sentido y dirección al camino, buscar los mismos y dejar a un lado aquello que impida continuar el viaje ya sea por su estado putrefacto o por su inutilidad, cuidando el mantener en alto los sueños sin alejarlos de la realidad  histórica.

 Mouwad se permite acercarse a la condición social de su tierra natal para explorar las aristas de la violencia que acaece con la guerra y ligarlas a la inferioridad del ser humano, exterioriza pues el campo de batalla de las emociones, les da forma y armamento y les indica la estrategia de ataque; El objetivo es claro, ganar la justa, pero si al final todos son dueños de una porción del campo de batalla arrendado ¿cuál es la aspiración lógica? ¿Conseguir el dominio total dejando a un lado al prestamista? ¿Pueden las emociones, los sueños o los ideales existir sin aquel que les concibió? La respuesta es un rotundamente negativa, es más, exige al creador tomar el orden y ubicar en tierra a cada elemento. Pide al humano entender su condición, aceptarla y tenerle apego.

 Bajo la dirección de Arrevillaga 8 personas dan vida al texto que oscila entre 3 estados temporales: aquí, allá y ayer. Busca desde el primer momento distinguir al personaje principal y cuidar que la intromisión de los demás sea precisa, delicada y fieramente necesaria. El director hace ahínco en la ceguera social pactada ante la violencia, las falsas apariencias de la sociedad y los pensamientos cabales que son seducidos por la perfidia, contra la tesis de la fuerza absoluta del amor como principio y generador de la vida misma y su sentido.

 En el trazo que propone la dirección la interacción es fundamental y absoluta, esconde elementos para destacar a los que están en primer plano haciendo complicidad con la iluminación para marcar las necesidades inmediatas y jugando con la intromisión de la musicalización para acentuar los momentos de tensión.

unnamed

 El personaje central se desenvuelve ante el juzgado del público, es un testigo de sus propios actos declarando ante el juez con la ayuda de sus recuerdos. El vestuario de Lisette Barrios ayudará con la distinción con una barrera de colores opacos que permiten destacar al principal y ubicarnos en el contexto temporal y social de manera efectiva.

 La historia se va armando en una escenografía conceptual concebida por plataformas de embalaje (Diseño escenográfico de Auda Carraza y Atenea Sánchez) que se mueven y orientan para construir diversos espacios, lugares y territorios. Sin duda uno de los puntos más valiosos pues otorga un movimiento constante y único a la trama que va apoyando en las coreografías actorales y escenográficas su ritmo, además ¿quién no ama cuando la transformación de los objetos llama a la imaginación para darles forma y nombre?

 El discurso del texto es un canto que viene desde el corazón y que se recibe con lágrimas en los ojos. No sólo por su honestidad, sino por su posición desafiante, así es, confronta a aquel que lo escuche a encontrarse dentro de la narrativa y pide a la muerte y al miedo que le hace sombra entregar cuentas de vida.

unnamed Pero sin duda, no podría detenerme a contar lo maravilloso de este acto sin destacar el gran trabajo del reparto. Guillermo Villegas, Pedro Mira, Rebeca Trejo, Alejandra Chacón, Miguel Romero, Adrián Vázquez, Sonia Franco y Tomás Rojas son el ejemplo del casting consciente, pues cada actor se encuentra justo para ubicar a sus personajes en el diapasón actoral propio. Es imposible en pensar el destacar a algún elemento cuando la compañía es tan homogénea y precisa. Actores que viven la puesta y entregan pasión a cada línea, no más.

 Tal vez usted llegue a el final de esto pensando: “¡Cuántas flores!, suena a que está bien cursi”, pero no, Litoral es una gran pieza que incita a encontrar la belleza de la felicidad, y esta puesta es pues una búsqueda de la felicidad que se siente propia y reinventa la tragedia sin ser moralina o truculenta, solo es fiel y contestataria.

México vivirá el ciclo sin fin en 2015

Así las cosas señores: Disney Theatrical Productions en asociación con OCESA han anunciado el estreno en México del musical El Rey León, completamente en español, que se estaría presentando a partir del mes de mayo del 2015 en el Teatro Telcel de la Ciudad de México.

 Será el musical número 23 de gran formato llevado a escena por OCESA, con un elenco seleccionado especialmente para este montaje mexicano totalmente en español, del cual podemos adelantar algo obvio: Carlos Rivera interpretará a Simba, tal como lo hiciera en la producción española de esta obra.

 Con gran emoción puedo asegurar que es este el musical que faltaba en México para asegurar que se puede producir teatro de primer nivel en este país. Al estreno de Wicked la lista resumía a éste último título como el gran faltante, pues bien, el sueño se ha cumplido.

 Federico González Compeán, Presidente de la División Internacional del Grupo CIE y productor de la obra para México ha declarado: “Con  la llegada de El Rey León cumplimos un sueño acariciado largamente, al que llegamos maduros y confiados gracias a la experiencia que hemos alcanzado en los casi veinte años que tenemos de trabajo en el mundo de los grandes musicales”.

 No nos queda más que agradecer y felicitar a la productora teatral por este atinado logro y esperar con ansias el estreno. Sin embargo, una duda me carcome el alma ya que si El Rey León tendrá como casa el Teatro Telcel, ¿A dónde se dirigirá la producción de Wicked, cuyo indudable éxito le augura por lo menos llegar al año en cartelera, será que saldrá de la misma o se mudará de casa?

 Esperemos que la llegada de la sabana africana no deje sin hogar a las brujas de Oz.

El-rey-león-1

La verdad del amor en la palabra y los actos

Padre de la comedia francesa, el autor más interpretado, arduo defensor de la razón sobre la pretensión y el absurdo social: Jean Baptiste Poquelin, osea Molière,  escribió en 1666 El Misántropo o el violento enamorado, texto que bajo la batuta de David Olguín revive en el Centro Cultural Helénico.

 Quiero comenzar con una postura: no porque el texto sea un clásico y toda la obra de un autor sea ya dominio público (háblese de Molière, Shakespeare, Lope de Vega o quién en mente tenga) se vale el que  el genio del autor no merezca siquiera 3 líneas de descripción breve en el programa de mano, por supuesto que el director David Olguín comienza  su puesta con la firma y nombre del autor, pero vamos, una firma proyectada con un audio en francés no es precisamente el tipo de elemento que toda la audiencia pueda apreciar. Supongamos a un nuevo espectador, ajeno al teatro y al autor ¿no merece poder leer en un breve párrafo quién fue la mente maestra tras la pluma?

Sergio Zurita & David Hevia
Sergio Zurita & David Hevia

 Habiendo manifestado mi descontento a esta omisión, proseguiré con la descripción de la trama: Alceste, hombre misántropo, honorable y abominablemente sincero manifiesta el desencanto a la humanidad que le apodera, está rehusado a rodearse de las complacencias y falsas virtudes de la sociedad, su inquebrantable rectitud es suficiente prueba para el mismo ante el acto de apreciar la vileza humana. A pesar de todo ha encontrado la figura del amor en una fémina envuelta de pecado, su nombre es Celimena, una viuda joven que disfruta de ser pretendida por los hombres y dice amar a Alceste ¿Será que en realidad es un amor correspondido? Y de ser así ¿Cómo es que el hombre que odia a su propia raza encuentra encanto en la misma?

 Olguín entrega la naturaleza y base de los personajes del autor francés conservando tanto el diálogo original (impecablemente adaptado por Carmina Narro) como el ambiente aristócrata francés, pero actualizando los elementos de vestuario a combinaciones neutras y actuales que buscan lucir en una breve pasarela de las vanidades el estilo e identidad de los personajes. El director apunta un trazo activo con acotaciones (o dejos) de mexicanidad inmediatos, generando que la audiencia conecte directamente al ritmo que va llevando esta crítica a la hipocresía social.

 Para dar vida al hombre firme ante su voluntad, convencido de que su amor cambiará la conducta de desaires de su enamorada, Olguín convoca a David Hevia, que como nos tiene acostumbrados entrega al respetable una cátedra de actuación despampanante. Hevia ahonda en la naturaleza complicada del personaje, su esclavitud al encanto del pecado y la cómica frustración – mezclada con odio- al amor verdadero  logrando el reconocimiento e identificación inmediatos, provoca que el espectador ame desde sus primeras líneas la conflictuada mente de este entrañable ser para vivir junto a él su desdicha ante el mundo ciego de carácter. Los únicos problemas para con su actuación se encuentran en los breves atropellos de dicción, pero cuando el resto de la madera es de calidad una diminuta astilla no es perceptible.

Silvia Navarro & Judith Inda
Silvia Navarro & Judith Inda

 Junto a Hevia, Silvia Navarro da vida a la encantadora Celimena y es precisamente encantar lo que Navarro logra en escena, construyendo el personaje como una diva moderna que detesta la pobreza de espíritu y es tan viperina como su lengua le permite, por supuesto, con el tono correcto para manejar sus palabras  e indicar su pensar sin ser tan directa. Una grata sorpresa el ver a esta actriz desenvolverse tan bien en escena tornándose la carne del arrebato correspondido. Si bien su proyección vocal es disminuida en ciertas partes, logra salvar su interpretación con solidez y elegancia.

 Del resto del elenco me permitiré destacar las atinadas intervenciones de Sergio Zurita y de Judith Inda, fieles al espíritu de Molière, francos, correctos en dicción proyección y tono. Logran dar el soporte que sus respectivos roles deben aportar a la historia y los manejan con apuntada gracia y carisma sin perder el trasfondo que conllevan, por el contrario, analizando muy bien la identidad y deseos objetivos de sus personajes.

estimar a todo el mundo equivale a no estimar a nadie

Molière

 Pero pese a todo esto ¿A dónde apunta el autor con este texto? Molière narra el lenguaje de la naturaleza y la fuerza de la palabra tomando como elementos a los amorosos verdaderos. El misántropo odia el amor ajeno porque no le es correspondido, se podría decir que la complejidad de la psicología del rol es que su odio no de deposita en la forma humana, sino en las falsas poses que la cubren en una sociedad cegada a la verdad, así pues resulta estar empeñado en encontrar la realidad que a su corazón le plazca para liberarse de su propia debilidad y de las máscaras que los otros ponen ante él.

Foto Roberto P. Vázquez. Consulte cartelera
Foto Roberto P. Vázquez. Consulte cartelera

 La visión de Olguín respeta el ideal original, atreviéndose a romper en momentos con la inclusión de elementos de la falsedad social actual dentro del espacio y tiempo de la historia, dichos atrevimientos funcionan con gran efecto. Pero por cuidar estos detalles tan atinados, se pierden otros como el foco, el trazo de cada personaje (donde a momentos uno tapa al otro o queda completamente de espaldas al dar un diálogo importante) y la pérdida de ritmo en una parte (no se alarmen, afortunadamente esta es breve y se recupera). A esto aunar en que los personajes de menor peso se sienten planos, de ahí que el conjunto actoral no se sienta en absoluto en el mismo tenor.

 Pese a sus minucias, El misántropo o el violento enamorado es una fascinante oportunidad para ver a un actor de la talla de David Hevia lucirse en el escenario y para llevarse un muy buen sabor de  boca descubriendo otro aspecto actoral de una actriz como Silvia Navarro. Altamente recomendable.

Boliver, la actriz más peligrosa

Si el amor no sabe cómo dar y recibir sin restricciones, no es amor, sino una transacción que nunca deja de insistir en más o menos.

Emma Goldman

Sólo pido una cosa para el teatro mexicano del futuro: que la obra de Pilar Boliver sea escuela y base de muchos más creadores  teatrales que, como ella, se entreguen con totalidad y pasión al arte que les otorga la dicha  de poder desdoblar el alma en múltiple formas. Sólo eso. El Teatro La Capilla engalana sus lunes con la temporada de “Emma, la mujer más peligrosa”, texto y dirección originales de Carlos Pascual, producida y estelarizada por Pilar Boliver.

Emma.Pilar Boliver Crédito Alfredo Millán 4

 Si yo le preguntara a usted, ¿quién fue Emma Goldman?, probablemente no sabría darme respuesta a menos que usted haya estudiado historia, sociología o sea partidario de los movimientos pacifistas, feministas o laborales. Pues bien, esta mujer anarquista, originaria de Lituania, es la responsable de los derechos laborales y la libertad del género femenino que vivimos en la actualidad. Los cimientos de una humanidad en lucha por no desviar su naturaleza.

 Ante un diseño escenográfico y de iluminación a cargo de Martha Benítez, que cómplice absoluto de la música melancólica y los efectos de sonido transforma el espacio en múltiples y bellas imágenes de entrega y sacrificio, bailarinas entre luces estrambóticas y colores sólidos con tenues inserciones que son fieles a los sentimientos que trascienden en el personaje. Las tonalidades otoñales del verde que apuntan al ocre del amarillo, el amargo del azul, la soledad de las notas del violín y el bandoneón. Elementos intangibles pero que avivan y enmarcan los 34 años de lucha por lo mejor para la patria y para el mundo que Goldman sustentó.

 De la mano de Carlos Pascual, Boliver nos presenta a una mujer que desde que toma posesión del escenario se dirige con paso firme y postura rígida, narrándonos la historia de Emma desde su llegada a Nueva York a los últimos días de su vida y lucha. El personaje evoluciona de ser un ente vulnerable sumergido en el ajetreo de la nueva ciudadanía a un espíritu que despierta ante las injusticias del sector laboral hacia los inmigrantes para volverse el eco de la falta de atención a las condiciones de salud e higiene y levantar las voces de los que menos tienen y más aportan en búsqueda de la justicia.

 Emma se construye como una mujer que amó a la humanidad  y buscaba abrir los ojos de la misma ante la realidad, no es frívola, sino una persona harta de la falsa libertad y la ceguera ocasionada por los fanatismos religiosos que han restado laicidad al gobierno de su época, a quien enferman el puritanismo y oscurantismo que impiden el progreso e instrucción de la gente, pero sobre todo, una mujer que es dura por hablar solo con la verdad.

Emma.Pilar Boliver Crédito Alfredo Millán 7

 El texto de Pascual se fundamenta en la historia, destacando los hitos y delineando las necesidades de la época, como la búsqueda de trabajo, el control gubernamental, el exilio. Con un discurso sólido y nutrido elabora un panorama amplio al análisis del espectador, con ganchos de atracción bien ubicados. En su dirección, justifica las intervenciones de elementos escénicos en un trazo que avanza consciente del tiempo y da oportunidad de balancear las circunstancias sin perder foco.

 Boliver encarna con franqueza y honestidad a la dirigente, es clara con los actos y pensamientos del personaje, destaca sus fortalezas sin dejar atrás los puntos de debilidad que tiene. No busca subir al pedestal a nadie o legitimar una interpretación maniquea, al contrario, explora y destaca los matices del personaje para darle autenticidad y juicio. La actriz narra la historia con dominio pleno del texto y su contexto, hace evolucionar y crecer los ideales y sueños que lleva Emma en juego con su inevitable condición humana, de tal manera que no se aleja de la representación hacia la forma del superhéroe, al contrario, deja siempre en claro que esta es una mujer con ambiciones filantrópicas y temple de acero.

 La actuación de Pilar Boliver sólo podría resumirse en entrega, pasión y excelencia. Uno puede ser ajeno totalmente a la temática y el personaje, pero la actuación que otorga nos conduce por todas las aristas posibles logrando que adoptemos al ser, lo hagamos nuestro y se vuelva entrañable, para así vivir sus peleas, alegrándonos con sus victorias, sufriendo con sus decepciones y tristezas. El buen teatro logra catarsis y al ver a un alma que entre flores quería ver ubicada a la raza que tanto amó, preguntarse si hizo bien en luchar contra la tradición absurda al caminar entre la hojarasca de la cruenta realidad del campo de batalla, Pascual y Boliver nos ofrecen teatro, buen y sólido teatro.

 Imperdible.

Fotografía; Alfredo Millán. Consulte cartelera.
Fotografía; Alfredo Millán. Consulte cartelera.

La soledad de la condición humana

No hay forma de luchar contra lo que es forzoso
Sófocles

Siempre es un placer el encontrar textos poderosos, de los cuales uno pueda enamorarse con facilidad. Un vaso de agua no se le niega a nadie, pues el buen teatro tampoco y el Teatro La Capilla nos sirve agua nueva y fresca con En La Soledad De Los Campos De Algodón.

Daniel Bretón y Fernando Bueno
Daniel Bretón y Fernando Bueno

 Dos personajes, un dealer, un comprador. Los dos presentes en una calle durante la plenitud de la noche, los dos sujetos a su estrato social y al ritmo que la acción truculenta que planean debe convocar. Y entonces el panorama entra a la tensión del verbo, el aura cambia y la palabra se encarna, se siente física, algo está sucediendo en el diálogo de ambas partes, algo más allá de la transacción ¿será que comienzan a sentir simpatía por ellos mismos y entre ellos mismos? Y si es así ¿Dónde quedan los prejuicios y las barreras que podrían separar a dos personas tan distintas para sostener un diálogo?

 Bernard Marie Koltés, autor de breve vida pero legado pleno para el teatro francés contemporáneo, escribió esta puesta como un ensayo dialogado entre dos partes acerca de su condición humana y la fuerza del deseo y la pasión sobre los actos cometidos por inercia de la misma. Un discurso casi poético, exquisito en rima y con una narrativa natural, corpórea. Precisamente esta última característica otorga movimiento propio al texto cuando cada palabra entra en un espacio físico propio, perteneciente.

 Los subtemas revolotean en el intercambio de posturas y palabras: la distinción social entre el ciudadano promedio y el mercader ilícito. Narcotráfico como respuesta a la opresión gubernamental, discriminación, etc. Lo interesante (y de por medio complicado) de la aparición de estos es el desdoble de cada uno ¿realmente un probable adicto se acerca a un proveedor de drogas para adquirir el elemento impuro, o buscan algo más?

 Nora Manneck dirige con limpieza absoluta a sus actores en un plano escénico en pos de lograr el autodescubrimiento de su sentido pasional. A través de una enérgica coreografía, la directora marca un trazo que mantiene la fuerza del libreto en cada movimiento y ejecución vocal, cediendo al espectador la posibilidad libre de lar la lectura conveniente a cada circunstancia. Coordina luz, sonido y movimiento en una pieza franca, propositiva y dura que no necesita más utilería que un cajón de madera.

Los personajes del autor están solos dentro de sí en la quietud de la noche, a la espera ansiosa de algo que va más allá de sostener un negocio, así el choque de polos,  bajo el miedo a descubrir algo nuevo, hace que dos seres humanos encuentren su raíz gregaria, condición natural y persistente primitiva, son individuos que necesitan reconocerse en sí mismos a través de la mirada social que ahora hace reflecta en ellos, en la oscuridad no hay dónde esconderse pues sus almas son del mismo color, es el espacio idóneo para la autoconfrontación. La evolución de estos resulta interesante y compleja, pero ante todo bien resuelta, Manneck parte de la vulnerabilidad de los mismos para sostener un diálogo de sentimientos expuestos a la volatilidad de caracteres. La interacción es total, en ningún momento un elemento se aleja del otro, al contrario, juntos adquieren palmo a palmo la totalidad del texto apoderándose del escenario para construir en él un purgatorio con dejos Beckettianos.

 Fernando Bueno y Daniel Bretón son los actores encargados para dar vida a la puesta del dramaturgo francés. Ambos actores son viva imagen de la construcción inteligente y dedicada del personaje, de la psicología a la vestimenta, pasando por los tonos e intenciones correctas y colocadas al hablar. Los actores entregan un trabajo integral, dónde ejecutan con firmeza y suavidad los violentos actos coreográficos y entregan calidad de impresión al sentir de los seres a los que interpretan. Actuaciones que uno compra desde el primer diálogo. Orquestadas a un ritmo armónico y ágil. Amén del correcto trabajo de maquillaje para el personaje de Bueno, que a juego con la impecable combinación de luces de Lydia Margules ofrece un Dealer  bien retratado en cultura y contexto.

 En La Soledad De Los Campos De Algodón es una puesta que se torna propia al espectador, es un diálogo ubicable en nuestro país y circunstancia. El diseño de audio nos sumerge en los arrebatos actitudinales que conllevan al desequilibrio, tal vez mental, tal vez espiritual, tal vez físico. Muestra de cómo un trabajo de mesa y corporal evoluciona correctamente en sus etapas para conformar un producto de gran espectro y marca profunda.

 Lo único que uno puede decir al final de esta catártica experiencia teatral es ¿Dónde puedo conseguir ese texto?, sé que yo sí. Imperdible.

Sábados, Teatro La Capilla, consulte cartelera.
Sábados, Teatro La Capilla, consulte cartelera.

La nostalgia del tiempo en Austria

El matrimonio es una barca que lleva a dos personas por un mar tormentoso; si uno de los dos hace algún movimiento brusco, la barca se hunde. Leon Tolstoi

El arte, la escenografía, la vestimenta. Al sonar del primer beat, temí empezar a sumergirme en una puesta pretenciosa de aire indie y maliciosa. Afortunadamente, Heimweh Estaciones, en el Teatro La Capilla no fue así.

 Sol es mexicana, Jakob austriaco, son un matrimonio joven que ha intentado vivir en varios lugares y ahora se han estacionado en el país natal de él, dónde la economía fluye (al menos para él) y son felices. Pero Sol ha comenzado a sentirse ajena a ella misma, las cosas no marchan para ella ni para bien ni para mal, solo no lo hacen, se quedan atascadas en un sitio temporal indefinido dónde sus emociones la orillan a la creencia de que tal vez esta aventura no fue la mejor idea, si bien encontró en Jakob un cómplice y además quiso ver en él a la pareja para compartir y disfrutar del resto de sus días, ahora parece una idea romántica sumergida en las costumbres de un país más liberal al natal y más frio que el mismo.

ESTACIONES7

 Del invierno al otoño, la autora Myriam Orva expone un poderoso discurso de la soledad en la pareja y la imposibilidad de lograr una al querer ser la alianza de dos seres que no están del todo completos consigo mismos. Orva deconstruye el idilio amoroso y lo somete a la rutina de lo absurdo y el silencio. Si bien logra condensar un espectro dramático que construye seres enteramente humanos y con la capacidad de comunicación nata, al tiempo marca la inestabilidad que representan las barreras comunicacionales, deja al lado el lenguaje para juzgar la proxémica, los tonos, las posturas y la intensidad en la pareja al compás del transcurrir de las estaciones del año.

 Los personajes podrían llegar a lucir frívolos consigo mismos, podríamos pensar que Sol es injusta al no sentirse plena frente al hombre que se entrega en cuerpo y alma a ella, pero podríamos pensar que Jakob es un desalmado que no quiere lo suficiente a su mujer para entender que no es plena en el espacio y tiempo que está viviendo. Al final, la dirección de Isael Almanza levanta la postura del acto de amar como una experiencia intransferible que depende  de muchos factores para surgir en común. Ambos seres se aman, se unen y al mismo tiempo se separan cada vez más estando en la misma casa, la misma habitación o compartiendo el mismo diálogo, simplemente habitan un espacio pero no habitan sus propios cuerpos, necesitan de ese impulso que solo les podría dar el encontrarse a sí mismos.

ESTACIONES5

 Almanza delimita a sus actores y propone reconstruir los momentos clave de la historia de la pareja que crea Orva con la firme misión de ser sincero. Para ello, la escenografía de Anabel Altamirano propone resolver con plataformas de embalaje y un armatoste plástico reflector la sensación de existencia y al mismo tiempo ausencia en el conjunto general,  hay vacios en el espacio tal cual como en los personajes y su intento de compenetrar y justamente ambos tratan de resolver esta desdicha a partir de elementos materiales: una maceta se desdoblará a una propuesta, una mantel será la despedida y un automóvil una apertura. Interesante, estética, logra ser ligera y aprovechar los espacios de manera útil, sin embargo roba foco en momentos.

 Esta es una puesta en escena circular, dónde los personajes inician buscando encontrarse en la misma dirección sin algún éxito y concluyen en la misma situación. Confronta el papel de la tecnología como un aislante más que como un vaso comunicante. Podríamos decir que incluso es una obra rosa, pero lleva delicadamente el sentido reflexivo, haciendo imposible el no percibir la franqueza de las situaciones y la volatilidad a la que se amarra la condición humana cuando se juzgan sus fundamentos, apoyándose en una coreografía enérgica y contenida.

 Paulina Sabugal y Gonzalo Guzmán dan vida a la obra, si bien son buenas actuaciones, se sienten muy medidas, pareciera que el director les hubiese pedido quedarse en la zona de confort y no buscar zonas de riesgo que conecten aún más con la audiencia. No obstante, son efectivas y disfrutables, sin embargo, es inevitable tratar de imaginar la misma obra con un elenco más maduro que precisamente de el extra de energía necesario, como Pedro de Tavira y Karina Díaz o tal vez Marina de Tavira. Insisto, no son comparaciones negativas, sino un ejemplo en pro de exaltar el talento de los actores que ya están arriba del escenario y que pueden (en verdad) lograr creaciones enternecedoras.

ESTACIONES6

 La iluminación jugará el negrito en el arroz, la dirección busca atreverse a delimitar espacios y recrear sin tanta necesidad de un juego, pero se siente perdida a ratos, y deja necesidades de verla interactuar más con la selección musical fría y directa.

 Heimweh Estaciones es pensar en uno para no hacerle mal al otro, pero primero, para no serle infiel a sí mismo. Un ensayo sobre la imposibilidad de responder a un sentimiento que no se siente pleno de expresarse. Una propuesta valiosa y que necesita ser vista.

¡Únete a la 1era Edición del RUBBER FESTIVAL!

Zapoteco_Films

¿Existe algún festival en nuestro país que combine cine y música? es difícil responder con certeza. En años recientes los festivales de cine han cobrado mayor fuerza entre las actividades culturales, principalmente. No sin dejar de mencionar, que la respuesta entre los jóvenes ha sido de gran interés.

 Es por ello que en esta ocasión hablaremos de un proyecto que logra conjuntar ambas disciplinas en un mismo festival. ZAPOTECO FILMS compañía creada para el desarrollo de proyectos cinematográficos independientes en México. Medio que pretende experimentar el arte de crear cine, posicionar nuevas tendencias que logren el desarrollo y crecimiento del mismo para una mayor difusión al público en general.

 Creada en el 2010 por Roberto Santos y Antonio Manrique, quienes cuentan con una amplia trayectoria en producciones como: Macabro Festival Internacional de Cine de Horror (2011,2012 y 2013), Mix, Festival de Diversidad Sexual en Cine y Video (2013), Alucardos: Retrato de un Vampiro (Alucardos: Retrato de un Vampiro, 2011), El Atentado (El Atentado,2007), Telehit (2010) y Lemon Films Presenta: El Productor (2008) principalmente.

 En base a dicha experiencia es que esté año logran crear  la primer edición del RUBBER Festival Internacional de la Música en el cine (a estrenarse del 18 al 27 de julio), proyecto sin fines de lucro que pretende acercar al espectador a la diversidad musical en nuestro país y otras culturas alrededor del mundo a través del séptimo arte. Vida y obra de compositores y agrupaciones que a lo largo del tiempo podrían considerarse  leyendas, o bien;  iconos de la cultura popular contemporánea.

Zapoteco_Beatles En esta primera edición podrán encontrar filmes como: SONIDOS DEL MUNDO, INDIA, SONIDOS DE MÉXICO, OAXACA. Homenajes a Kurt Cobain y los Beatles (en conmemoración a los cincuenta años de su llegada al continente americano), El cantante de Jazz y Santa (primeras películas sonoras).

 Además de contar con actividades como: música, danza, teatro y artes plásticas en las diferentes sedes: Museo Soumaya, Centro Cultural ALIAC y el Centro de Arte Bicentenario Poeta Hugo Gutiérrez Vega.

 Por último, los invitamos a que participen en la exposición RUBBER ART con motivo a condecorar el propio festival. A través de ilustraciones, fotografías o pinturas que aludan a la misma (la convocatoria cierra el dieciséis de mayo).

Gaarder conoce a Shakespeare o viceversa

¿Si el cerebro del ser humano fuera tan sencillo que lo pudiéramos entender, entonces seríamos tan estúpidos que tampoco lo entenderíamos?
Joestein Gaarder

Entre las grandes obras de William Shakespeare se encuentra una tragedia situada en Verona, Romeo y Julieta; junto a un romance tardío ubicado en el asilamiento de una isla desierta. La Tempestad. Ambas obras convergen en el patrón de personajes románticos con ambiciones y sueños truncados por la maniobra del destino a un fin mejor o equivalente a sus propias intenciones. No es ningún spoiler que al final de Romeo y Julieta la muerte alcanza a ambos para que al menos junto a ella puedan vivir libremente su amor, ni que en La Tempestad, el mago Próspero  termina renunciando a su magia por el amor a su hija. Pero ¿y si la historia hubiese acabado de otra forma?, la visión toma forma en el Teatro El Galeón del Centro Cultural del Bosque.

1656175_318871351597771_3192083043742404419_n

  José Sanchis Sinesterra (El lector por horas, El cerco de Leningrado) toma el marco Shakesperiano de tomar títulos predecesores para generar uno nuevo, así que sustrae a Próspero y a Julieta de sus respectivas historias para jugar con ellos al último capítulo de El Mundo De Sofía de Joestein Gaader.

 Próspero se encuentra conjurando a las tempestades en un ciclo aparentemente sin fin, su libro no ha terminado, Miranda sigue a su lado; al mismo tiempo, Julieta lleva 20 años encerrada en las criptas de Verona dada su fallida muerte, viendo la vida pasar junto al cadáver de su amado estacionado en la juventud, pero a ella la edad si ha pasado encima. Entonces un día los dos se encuentran, y comienzan a darse cuenta que siempre han estado ahí, en el mismo espacio, pero separados por una categoría quizás, sólo que nunca habían podido verse realmente al creerse fantasmas ajenos.

  Ambos personajes, manteniendo su línea shakesperiana, se muestran como  seres con añoranza de encontrar la estabilidad en sus vidas, cumplir sus objetivos. Los dos reniegan la posición que el destino les ha dado en el presente, más los dos piensan que hay algo más allá de los universos que comparten, ambos podrán descubrir de que se trata al reflexionar juntos y recordando sus historias.

 ¿Por qué la asociación a Gaader?, porque justo como él hace en  El Mundo De Sofía, Sanchis Sinesterra propone enfrentar a dos personajes  en directo a su creador, poniendo en la mesa la posibilidad de abandonar su plano para integrarse en forma espiritual al del ser que les ha dado vida y los ha colocado en tales infortunios.  Se burla de sus absurdos y de su prisa por vivir mediante un discurso circular que entrevé la locura sujeta a ambos caracteres, todo bajo un lenguaje isabelino mezclando en el coloquial contemporáneo.

1006103_318870931597813_3553632444891144648_n

 Ignacio Flores de la Lama dirige esta fantasía cómica, poniendo a los personajes sobre un armatoste escenográfico a base de madera que emula cajones, muebles, puertas, escalera y demás elementos sin relación aparente pero en un orden estratégico, todo esto representando la mente del Bardo. Es ahí donde el director propone acercar la reflexión de la verdadera propiedad y validez de los actos que una persona toma en su vida a juzgar por la sombra del designio superior que así lo quiso primero. Un acercamiento incluso muy leve a la cuestión de autenticidad del libre albedrío y sus teorías a favor y en contra.

 Shakespeare es una excusa para imaginar el interior de cualquier persona expuesto a los mandatos de la superioridad que rige al universo y la forma de poder escapar a la orden y construir el propio camino.

 Ausencio Cruz y Daniela Zavala encarnan a los desdichados personajes con una actuación justa y digna. Bajo la batuta de De La Lama, construyen seres si bien sujetos de raíz al ingenio del escritor inglés, cercanos a la realidad de un ser humano de la misma edad que representan y con las mismas limitantes, sin olvidar el sentido de la fantasía. Resultando dos actuaciones que son cercanas y disfrutables, que corren sin tropiezos con la trama e interactúan con gran naturalidad.

 Este desolado páramo, dónde los dos seres unen su desolación para aborrecer sus infames realidades, tiene dos puntos de quiebre: el pausado ritmo que puede llegar a perder la conexión con la audiencia y la iluminación. Esta última bastante simple y que si bien tiene muy buenos momentos, expone en su totalidad el espacio en general y desaprovecha los puntos de atracción fuertes a los elementos destacables. Otro elemento en tela de juicio podría ser el diseño del vestuario, el cual se aleja (en especial con Julieta) del contexto de los personajes y los muestra impecables y radiantes, contradictoria situación al resto de la puesta.

 La puesta en general es altamente disfrutable y recomendable, además logra generar el punto de reflexión en la audiencia y salvar la comicidad isabelina. Sin embargo insisto, para los que podemos relacionarla directamente a la obra de Gaarder no se sentirá tan auténtica, aunque no permeará en el gozo.

10336808_318871098264463_8894483888880908334_n

Allí me colé y en su fiesta me planté

2006 es el año, Hoy No Me Puedo Levantar, el musical de rockola español basado en canciones del grupo de mismo origen Mecano estrena su versión mexicana. Es la auténtica locura entonces, funciones abarrotadas, un grupo de fans que se forma de la nada y sube como espuma, colocando a la puesta y sus intérpretes en la cima, sumando un éxito a la lista de musicales producidos por Ocesa Teatro, que duraría más de un año en cartelera.

 Odié profundamente entonces ese montaje. Sí, fui parte del grupo de personas al cual les pareció un espectáculo visual apabullante, pero que fallaba al transmitir y lograr un todo, por precisamente tratar de comunicar mucho al mismo tiempo. p18jdour7r1s07ggc17boj2319ia7

 2014, ocho años más tarde, la puesta regresa al país, ahora bajo la producción de Alejandro Gou y dirección de Federico Barrios. La obra ha finalizado y esta vez no estoy adormilado en mi asiento, me encuentro de pie coreando y aplaudiendo el número final, junto a una multitud que casi llena por completo el Teatro Aldama. Ésta crítica pretende desenmarañar el porqué de tan abrupto cambio.

 La historia es sencilla, Mario y Colate, dos amigos de toda la vida dejan su pueblo natal para viajar a Madrid con la ilusión de ganar un concurso como banda de rock y grabar un sencillo que los catapulte a la cima. Colate abandona en el pueblo a su amada Ana, Mario conocerá el amor en María en el bar donde trabajarán, a pesar de sentir lo mismo por él no le hará caso. Dos chicos de pueblo expuestos a la ciudad en medio de los 80’s, con la cultura pop, las drogas y la música en una explosión creciente a su entorno. ¿Lograrán sus promesas?

 Ésta vez, Hoy No Me Puedo Levantar maneja un libreto sólido, que elimina toda la paja e incongruencias para entregar personajes mayormente delineados, más entrañables y sin duda más inteligentes. David Serrano pule su texto para hacerlo completamente entendible y disfrutable, hilando con mayor dedicación las melodías de Mecano, que aparecen justas y precisas para expresar musicalmente el sentir de los personajes y el transcurrir de la trama. Hasta aquí un primer punto a favor, ¡Ya respetan las reglas del teatro musical y las canciones finalmente cuentan la historia!

 El contexto socio político en el cual se desarrolla la trama, situado en la España convulsionante al golpe de estado y el desempleo desmedido, coloca a sus personajes principales con una decisión fija, buscar lograr las esperanzas que los inundan sin dar un paso atrás. Así, el discurso evoluciona para hablarnos de la importancia de cumplir con las promesas que hacemos y ser honestos con uno mismo.

 Es una desfragmentación de la naturaleza humana ante sus vicios, al ritmo de la acción poética y musical de Mecano, banda cuyas letras de por si indican en solitario toda una tesis a desenvolver.

 Si bien respeta aspectos de la dirección original de Nacho Cano, ya sea con la maravillosa introducción que nos marca a las fieras debajo de la cama, el boom de la cultura pop, el Drag, o la pasión desenvolviéndose en medio del caos, el desconsuelo y la esperanza en Lía, Federico Barrios toma estas diversas lecturas y da una atinada dirección para completar ciclos,  permitiendo que la historia lleve una guía en los aspectos ya mencionados, y deje de dar vueltas sobre una misma temática para hacer crecer a los personajes y marcar la evolución real del entorno.

p18jdour821r5g1o8t167r1kmu1qh5b

 Sergio Villegas adapta a México la escenografía original de Ricardo Sánchez Cuerda. Una ciudad gris que inunda de los colores de la ira, la pasión y la desesperación, moviéndose en un entorno psicodélico  que apoya su existencia en pantallas con animaciones y videoartes de muy buena calidad y utilidad.

 Las animaciones sustituyen gran parte de los elementos escenográficos, generando una mayor limpieza en el escenario  y un espacio destinado a una coreografía más fluida y orgánica, con más planos visuales y que delimita los focos con mejor acción. La isóptica generada es casi perfecta en verdad.

 La iluminación entra con mejor acción, cambios precisos, movimientos rápidos, pese a esto tiene momentos en los que aparece obsoleta. El vestuario es más uniforme, verdaderamente representa los 80’s en España y no dicha década alrededor del mundo.

 El nuevo elenco es casi perfecto. El ensamble apoya de maravilla y tiene una fuerza definitiva (aplauso a Las pepas). Mención honorífica a Carmen Sarahí, quien lo mismo es María, que Ana o Malena. Una actriz con una voz delicada y suave pero con fuerza, actuación noble y franca que otorga bastante apoyo a sus compañeros y complementaria,siempre correcta en tono y manera. Regina Blandón denota una gran versatilidad como Malena y Patricia, construyendo muy bien sus personajes, dándoles un sello personal y volviéndolos amenos sin descuidar la parte vocal que es bastante notable. Mismas características comparte Rogelio Suárez como el ya entrañable “Chakas”, que gracias a la nueva perspectiva de su personaje, es aún más memorable y  natural.

 Roger González es una gran revelación actoral, vocalmente no es una sorpresa la voz del joven actor, pero logra un Colate con solidez que trasciende y nos lleva delicadamente (y al mismo tiempo con gran fuerza) por todo el proceso de cambio y adaptación que sufrirá, manejando con gran atino la aparición y etapas de una enfermedad mortal, permitiendo verlo de manera humana.

 Rubén Cerda, Alan Estrada, José Daniel Figueroa y Erika Hau verdaderamente viven sus personajes. Sin embargo hay un negrito en el arroz y tristemente es María León, ¿Por qué?, si bien la actuación de la vocalista de Playa Limbo es buena y notable, la dicción de la intérprete y la técnica de canto destruyen totalmente sus apariciones musicales y por ende quitan fuerza a las mismas, en palabras de una amiga: “No se le oye cuando canta y lo que sí se oye no se entiende porque lo grita”. No podríamos culpar a la mezcla de audio, pues es totalmente asunto de la actriz.

p18jdour8csnl1ch9hvn1tq3186jg

 A pesar de los detalles, Hoy No Me Puedo Levantar tiene todo lo que necesitaba: ritmo, congruencia, sentimiento, acción, profundidad, calidad. Bien dice una línea de la obra: “El lastre se suelta para poder volar”, pues esta puesta lo soltó y ahora vuela con alas fuertes. Perdérsela ahora sí sería un error, pues estaría dejando a un lado la posibilidad de asistir a un bello canto enérgico a la alegría de vivir  y de amar.

 Seguramente en un futuro se planeará una película, si no es que ya se concina, guarden esta última línea. Por el momento sólo me queda una duda, ¿Alguien revisó el programa de mano antes de imprimirlo o las incongruencias de su contenido son en homenaje a la primer versión de la obra?

De Flores y Cerdos: Henry Miller y Anaïs Nin

¿Qué tienen en común los escritores Henry Miller y Anaïs Nin?

 Podríamos decir, fácilmente y en primer lugar, que sus textos formaron las bases de toda una generación que luchó abiertamente contra el puritanismo en la mayoría de los países occidentales con la llamada “Revolución Sexual” desde los años 50’s hasta nuestra actualidad.  También se puede hacer una relación entre sus estilos narrativos que conjugan, casi en su totalidad, un erotismo manchado de perversiones transgresoras…Pero con estos dos escritores, cualquier aproximación puramente literaria parece siempre quedarse corta, ya que justamente ambos se relacionarían de manera personal, rayando en lo excepcional y casi abrupto, que ocasionó una etapa precisa en sus vidas y que más tarde el mundo tendría libre acceso a la intimidad que plasmarían en papel.

Miller y Nin

 Curiosamente, tanto Miller que siempre se catalogó como autobiográfico en la mayoría de sus obras, y Nin, que obtuvo su éxito básicamente con los diarios personales donde relataba su vida, ambos escritores consagraron su lugar entre la historia, gracias a la realidad de sus pasiones que no tenían cabida sólo en su imaginación.

 Se encontraron por allá de los años 30´s donde su relación pasó de ser puramente profesional, a constatar un triángulo amoroso que protagonizaba a Nin como la amante, entre el matrimonio de Miller y June. (Véase el primer volumen de las versiones sin censura de los diarios de Anaïs Nin: Henry, su mujer y yo).

 Así, ambos escritores se formarían a través de las excéntricas realidades con las que se caracterizaban sus vidas. Y lo harían de tal forma que la mayoría de sus obras, en el caso de Miller, serían tachadas de obscenas, pujantes y hasta pornográficas.

 En este contexto surge la puesta en escena de la compañía Teatro del Vacío llamada De Flores y Cerdos, que es una versión libre de Luis Rodríguez Leal sobre los textos de estos dos autores.

 “Mediante una imaginaria terapia de grupo llevamos al escenario la voz y la narrativa de dos extraordinarios escritores de amplio reconocimiento, Henry Miller y Anaïs Nin, caracterizados por su poder de transgresión, su beligerante erotismo y su capacidad para el escándalo”

de flores y cerdos

 De Flores y Cerdos es dirigida por Alejandro Ainslie quien estudió Literatura Dramática y Teatro en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.  Y  que posteriormente tomó seminarios de Dirección con Héctor Mendoza y Ludwik Margules. Es director de escena en teatro y en televisión, actor, iluminador, adaptador y traductor.

 El elenco lo conforman Susana Ugalde y Luis Rodríguez Leal; la música original es de Vladimir Sagaydo, interpretada en vivo por él mismo y Alejandro M. Xolalpa; y la escenografía e iluminación de Patricia Gutiérrez.

 “Pretendemos presentar una lectura contemporánea de esos textos ya clásicos. Una lectura no exenta de ironía, que subraye el carácter lúdico. Por eso, proponemos crear un teatro dentro del teatro, para subrayar el carácter ‘de espectáculo del sexo’ que tiene la obra de estos autores. La idea es presentar una concepción teatralizada del mundo de la sexualidad a través de los textos y relatos de estos autores. Crear un pequeño circo de la sexualidad, donde las osadas aventuras del Henry y la Anaïs de la leyenda se conviertan en materia de reflexión”, comentó Luis Rodríguez Leal en entrevista para Bellas Artes.

 La obra se estará presentando hasta el 25 de Mayo en la Sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural Del Bosque. Con funciones los jueves y viernes a las 20:00 hrs. Los sábados a las 19:00 hrs. Y los domingos a las 18:00 hrs. Aquí la cartelera

 Ésta puesta en escena sirve como una especie de introducción hacia la literatura de ambos autores, y aunque funciona de manera superficial, logra aproximar al espectador a un interés por las historias que se cuentan a manera de terapia de grupo, y que exponen “el terreno minado de las fantasías sexuales y sentimentales de hombres y mujeres” en la actualidad.

Sucedió en un almacén

Mira si será malo el trabajo, que deben pagarte para que lo hagas.
Facundo Cabral 

El Señor Lino ha dado servicio por 29 años a  Salvaleon S.A., como encargado de uno de los almacenes  de la empresa. Veintinueve años, en los cuales los primeros 8 los pasó como asistente, ahora esa cantidad de tiempos e reducirá a 5 días, en los que deberá instruir al joven e inexperto Nin en su labor, pues el muchacho lo sustituirá ahora que su tiempo de jubilación ha llegado. ¡Sólo 5 días para transmitir la labor de casi 30 años!, una labor que nunca descansa, ¿o sí?

 El Foro Shakespeare abre una breve temporada de Almacenados, texto de David Desola dirigido por Fernando Bonilla, y como todo queda en familia, está representado por el primerísimo actor Héctor Bonilla, junto a su hijo Sergio Bonilla.

Héctor Bonilla

 A través de la historia del Señor Lino, uno encuentra un claro panorama de las desviaciones laborales. ¿Uno trabaja para ganarse la vida? O ¿Hace su vida trabajando? Desola nos presenta a un personaje de edad avanzada que ha vivido con la convicción de ser una pieza clave y elemental a la compañía a la que presta sus servicios. De tal forma que el discurso de la compañía y la promesa de venta de la misma se han tornado en el padre nuestro de cada día y norman su conducta.

 ¿Cuántas compañías actualmente no tratan de adentrarnos al sistema de racionalidad al que el señor Lino ha estado afín en toda su vida laboral? Las empresas nos lo dicen en su publicidad: amamos a nuestros empleados y al cliente, ¡Por supuesto!, el empleado crea el producto, el cliente da su dinero a cambio, ¡Quién no ama eso! Al final del día consumir es decisión del cliente, pero trabajar es una necesidad, es lo que pone el pan sobre la mesa, aún cuando la paga no sea siempre justa, uno debe  aguantar y salir adelante con eso, pero exigir justicia en la retribución, o de lo contrario, tragar pan de mentiras disfrazadas y pensar que el patrón y la empresa ven por uno.

 La dirección de Bonilla ubica a sus dos personajes en un conflicto emocional entrañable, los dos están frente a una mentira, uno la crea, el otro la fomenta y luego la crea, al final es un círculo dónde ofrece un contraste de mentalidades generacional, la juventud frente a la normatividad impuesta por las generaciones mayores, el cara a cara con justificaciones en mano de uno a otro por ver cual verdad es absoluta y cual necesaria.

Nin
Sergio Bonilla

 El texto de Desola es muy sincero, con personajes comunes en situaciones comunes, pero vistas desde un angular humano, lo que nos permite familiarizarnos y adoptar el contexto y circunstancia desde el primer trazo. Amén de que en su adaptación, Fernando Bonilla apunta detalles netamente clásicos de la cultura mexicana, enriqueciendo más la cercanía propuesta. Aún así, el ritmo que pauta el director se estanca por un breve lapso en su primera parte, incluso deja ir un poco su tensión y esto podría ser un factor determinante para conectar con el espectador, afortunadamente las geniales actuaciones logran soportar las marcas y darle de nuevo cadencia a la trama, bajo una iluminación propositiva y exponencial que acompaña muy bien el discurso.

 Héctor y Sergio Bonilla son simplemente una dupla imperdible en escena por muchos valores. En primera, por la cátedra de actuación de ambos, llevando el tono cómico y la tensión dramática con una soltura y empatía impecables, tonos y poses adecuadas y asimilación del personaje neta. En segunda, porque así como Almacenados es la visión del campo laboral desde la vía joven propositiva a la adulta clásica, este par de espléndidos actores forman el marco de la actuación contemporánea vista desde dos ejes generacionales muy importantes. Es sostenerse en la evolución de la técnica y el linaje de una familia consagrada al arte teatral, con la convicción y fuerza para contagiar esta pasión al que se deje.

 Ésta es una puesta en escena que homenajea y critica el panorama laboral mexicano de una forma exquisita, balanceándose entra la pasividad y la rebelión, con la inquietante reflexión final de la evolución de los personajes, ¿Qué pasará con el Señor Lino al Jubilarse?, ¿Nin seguirá los pasos de su pronto instructor? Al final la lectura es variada, el contrato con el espectador precisamente invita a ello, a echar a volar la imaginación, ubicando en los lugares de  los roles, a aquellas personas que todos conocemos y que encajan en los mismos cual piezas de un rompecabezas al que llamamos “vida cotidiana”. Una obra cuyos únicos defectos (además de los ya mencionados) residen en el diseño y ortografía de su programa de mano. Imperdible en verdad.

IMG_3781 copy

Destrucción con olor a tomate

Cuando quedas atrapado en la destrucción, debes abrir una puerta a la creación.
Anais Nin

Ocurre que los jueves, el Foro La Gruta del Centro Cultural Helénico, alberga a Taladro, montaje escrito y dirigido por José Alberto Gallardo. Sucede también que el simple nombre es inquietante, motiva y deja la semilla de las ganas (o necesidad) de encontrarle el sentido, es una palabra fuerte que implica la construcción de la destrucción, aquí entra la duda, ¿Qué representa este artefacto?

Damián Cordero
Damián Cordero

 La puesta es un cuadro presencial y físico que rompe de tajo con la cuarta pared. A través del análisis de la presencia radiofónica, un locutor transmitirá un programa de radio que entona ritmos de música experimental, acompañada con la narración del hombre acerca de como fracasó su última relación, con la que será la mujer que más ha amado. Las posturas de ambos aparecerán, para permitir a la audiencia hilar y dar lectura con diferentes perspectivas a la historia. ¿Quién derrumbó la unión?

 Él es un muro aparentemente sólido, pero que presenta cuarteaduras profundas. Ella es la imagen en movimiento, que ejecuta una danza violenta para acabar con los nexos que los sujetan a los fantasmas del pasado. Mediante una coreografía (de Dionisia Fandiño & Adriana Butoi) llena de fuerza, rabia y desgastante delicadeza, la mujer se construye en un eje que oscila entre la realidad y la fantasía, sin derogar sus complicaciones existenciales a otro espacio y tiempo que no sea el presente.

 Gallardo crea una historia que recurre a diversos elementos para transmitirnos la imagen de lo efímero que es el amor. La violencia, la impotencia, la frustración ante la falta de respuesta por parte del otro, son entre otros los factores que desatarán el caos entre la pareja protagonista. No sólo el hombre trata de suprimir sus recuerdos y de alzar la voz para cubrir la presencia de los argumentos en su contra, sino que el caos se torna audiovisual, los dos manejan discursos independientes en su expresión corporal y vocal. Una pareja que se desdobla en 4 elementos en conjunto. Es por demás intrigante.

 Conforme la trama se desarrolla, la música nos sumerge en una atmósfera perfecta para orquestar una demolición interior, los asistentes somos partícipes de una catarsis contra la autoviolación de la integridad humana. Veremos el otoño de un romance que busca desesperadamente recuperar los fragmentos de la estabilidad que algún día pudieron compartir, en la comida  por ejemplo y se consumió en los silencios y las ausencias.

Adriana Butoi
Adriana Butoi

 Las actuaciones van a cargo de Damián Cordero y Adriana Butoi. Ambos realizan un muy buen trabajo dando vida a este desorden que se cocina en salsa de tomate. La limpieza coreográfica que manejan es sumamente valiosa, así como la carga interpretativa, que aunque en momentos (por exigencia de libreto tal vez) se siente plana, va creciendo como una vorágine incontenible.

 El autor y director nos presenta un texto con heterogeneidad en sus estilos y situaciones que aletargan el ritmo, pero que se desvanecen para dar volumen a la tormenta de emociones requerida. Expone la capacidad de los humanos para volverse ajenos a su entorno, primero como una habilidad importante, que evoluciona para ser la principal debilidad.

 Dentro de los puntos negativos que podrían pesar en el espectador, es ese dejo de presuntuosidad que puede arrojar el conjunto, pero finalmente, es necesaria. De cierta forma, Gallardo logra generar una situación, que si bien podría ser en verdad presuntuosa, tira más hacia la franqueza y la honestidad de dos seres humanos expuestos ante el amor. Esta tesis, sumada a los trazos actorales, que pueden bien ser un performance independiente, conjunta una puesta cruda, sensible, caótica, intrigante y absorbente.

 Detestaría hacer la división de “este es teatro cultural”, pues todo el teatro es cultural. Tal vez, la forma de describir a Taladro, es como una inquietante pieza escénica acerca de la inmaterialidad de las relaciones humanas, que exige al espectador dar diferentes significados a sus componentes, así como seguir atentamente las acciones, para cada uno formular una perspectiva, que aunque distinta, toma la fuerza como eje común. Imperdible.

Consulte cartelera
Consulte cartelera

Ápeiron Teatro en palabras de Monroy

Ápeiron Teatro

Fernando Martínez Monroy es el director y cofundador de Ápeiron Teatro. En esta entrevista nos habla de la compañía, su pasión por lo que hace y nos da su opinión con respecto a la situación actual del teatro en México.

Monroy

¿Qué es Ápeiron Teatro?

 “Una compañía de teatro con 16 años de trayectoria…comenzó como un grupo de estudio, convoqué a los alumnos para ir trabajando fuera de clase. A esas reuniones llegaron 3. Fue a los 3 años que el mismo trabajo sobre las obras nos llevó a la escena Descubrimos que teníamos ya un trabajo en conjunto, una ideología similar y queríamos una compañía

Necesitábamos un nombre…

 Ápeiron es el término con el que Anaximandro nombraba a lo indeterminado. Es la sustancia primigenia de donde surge todo. Está formado de cuatro elementos esenciales (agua, aire, tierra y fuego) y curiosamente, los fundadores éramos uno de cada elemento, según la astrología. Por eso Ápeiron Teatro, los cuatro elementos son los que uniéndose y jugando generan todo lo que hay en el Universo.

 Como Asociación Civil buscamos tener los pies sobre la tierra, pues para que algo ocurra a nivel cultural, uno tiene que constituirse.

Yo te puedo decir lo que yo creo, lo que sé y lo que es….es una estructura que no tiene nada que ver con un proyecto artístico.

 Un proyecto artístico se gesta desde una propia necesidad que es la verdad y una serie de valores. La Asociación Civil es como la parte corporal que conecta el proyecto con una realidad social, económica, cultural, estatal y administrativa. Hay A.C. que funcionan muy bien porque desde su fundación tienen gente con mente administrativa, yo te puedo decir que tenemos mente artística y académica, y no sabemos qué hacer con la A.C. Son dos estructuras muy distintas.

apeiron teatro

    ¿TEATRO infantil PARA niños o adultos?

 Nosotros hacemos teatro para todo público, porque (en las obras infantiles) los niños no van solos, van con los adultos. Entonces tengo que hacer una obra para adultos que sea clara y divertida para los niños. No es cierto que sea una obra dirigida sólo para niños, quienes más la disfrutan, son los adultos.

TAlleres

talleres apeiron

 Los talleres son parte de nuestra esencia, porque esto empezó con las clases. A partir de su desarrollo es que la materia misma te va llevando a ser probado en escena.

 México es un país privilegiado porque en la universidad está el trabajo de Luisa Josefina Hernandez con la teoría del drama. Yo soy continuador de su trabajo, fui su profesor adjunto y soy el heredero de la cátedra. En resumidas cuentas, habla del teatro no como cosa teórica, sino práctica, pero para llegar a la práctica uno tiene que estar años, y años, y años trabajando, es como tocar un instrumento. El poder comprender lo que se está haciendo, no es de un momento, lleva toda una formación. En la compañía, todos somos de alguna forma maestros, pues los cursos son una manera de COMPROBAR. Las clases son como un laboratorio y la escena es un lugar de comprobación, no van desligadas. Es por eso que todos nosotros somos directores, músicos o actores, pero somos profesores también.

¿Por qué teatro?

 El arte es necesario porque somos seres vivos, pensamos y tenemos espíritu. El arte es una reflexión del espíritu sobre el mundo. Por eso el arte, es necesario para conocerse, es la consecuencia de conocerse.

 Teatro, porque es lo que nos gusta, así de sencillo…uno quiere estar bajo la luz, ver su nombre en el programa, porque todos nosotros somos vanidosos y egocéntricos; pero además de eso, tenemos una necesidad vital muy grande de entender las cosas. Es decir, de entender que todo tiene consecuencias y una vez que uno lo ha entendido, lo ha asumido, lo ha gritado, lo ha llorado, lo ha reído, tenemos el afán de compartirlo con la gente.

talleres

El actor y el público

 Un artista de teatro, es un artista que tiene una relación muy directa y muy intima con un montón de gente a la que no va a conocer. Entonces, se es profesor o se es artista de teatro porque hay una necesidad tremenda de expresar algo que se tiene, hacerse responsable de algo que se tiene que decir y que hacer y  que es necesario compartir con los demás entonces nuestro afán en la compañía es hacer un trabajo serio, un trabajo bien hecho que conmueva a los demás. El teatro es un arte que te conmueve y uno es testigo de esa conmoción, aunque luego no conozca a la gente y no sepa a quién. De repente uno se topa con gente que vio Electra,  y dice, después de eso decidió estudiar teatro.

 Si es una necesidad vanidosa y egocéntrica, pero hay mucha gente vanidosa y egocéntrica que no hace arte, no tiene capacidad de reflexión o búsqueda. Por eso teatro y por eso arte.

¿Por qué ir al teatro?

 Dice Luisa Josefina Hernández en una obra que se llama Zona Templada y es hermana de Las Bodas, “LA GENTE VIENE AL TEATRO A VERNOS VIVIR”.

 Acercarse al teatro es reflexionar, ver desde otro punto de vista nuestra propia vida. El teatro lo que va ha estar adoptando es otra posición. Los géneros de teatro son posiciones, lugares distintos desde donde se está mirando la existencia. Ser creativo implica saber qué se quiere hacer con la vida. así como se es creativo para deprimirse, se es creativo para encontrar veredas y soluciones para estar bien y encontrar la alegría y para motivarse uno y para motivar a los demás.

apeiron equipo 2011

 Vivir es difícil porque no sabemos de dónde vinimos, a dónde vamos o para qué existe la vida.

 Entonces una de las cosas que no se puede dejar de hacer, es reflexionar sobre ello. Sobre todo teniendo en cuenta que existen siglos y siglos de autores sabios a los que uno puede aspirar. Cuando uno siente que está conmovido por la obra, está un poco más cerca de Sófocles y de Eurípides, y de Sheakespeare y de Ibsen y de Miller, por eso vale la pena ir al teatro.

Teatro en México hoy en día

 Estamos en un momento de mal teatro, en un momento que se ha institucionalizado el error. A los dramaturgos actuales, muchos de ellos, no todos, están trabajando en una cuestión de vaciarse, de desahogo, no de construcción técnica. Muchas de las obras mexicanas que triunfan en el extranjero y en México y en las escuelas, son obras que en un momento de decencia hubieran pasado por malas obras. En este momento está de moda ser originales y de que cualquiera tiene su derecho a hablar porque tiene boca. Bueno, tener derecho a hablar implica que además de boca tiene  inteligencia y tiene espíritu elevado. Entonces, si todo es teatro, nada termina siendo teatro. Teatro sin acción…si la esencia del teatro es la acción y se la quitamos para ver que sale, estamos jugando a otra cosa.

El traje nuevo del emperador

 Yo pienso muy seriamente que todo lo que está pasando en teatro en México en este momento se parece mucho al cuento de Andersen del Traje Nuevo del Emperador, que todo mundo hace que lo ve para no pasar por estúpido.

 Eso es lo que yo creo del teatro en México.”

“El teatro es divertido, antes que otra cosa el teatro esta para divertir, y si aparte uno puede pensar conmover a los demás empieza a ser un acto generoso y deja de ser ególatra.”

Encuéntralos en Monterrey 319 Col. Roma

Amar, con M de México

Estos mayos y abriles se alargan hasta octubre. Todo el Valle de México de colores se cubre y hay en su poesía de otoñal primavera un largo sentimiento de esperanza que espera.
Carlos Pellicer

Los mexicanos tenemos mucho de qué sentirnos orgullosos día con día, de nuestra vasta cultura, de nuestros sabores, colores, en fin. Precisaría de escribir un ensayo entero que enunciara las bondades de esta nación, que si las vemos con esmero, llegan a ser más grandes que sus desdichas.

Rafael Inclán, Juan Ferrara, Rocío Banquells y Socorro Bonilla
Rafael Inclán, Juan Ferrara, Rocío Banquells y Socorro Bonilla

 Cuando la devaluación del peso ocurrió, Marisela y Osvaldo tuvieron que irse de México, sin nada más que el apoyo de sus únicos amigos, Yoli & “El negro”, quienes les dieron hasta el último centavo para que se lanzaran a E.U.A. a encontrar una nueva vida. 30 años después, las cosas han cambiado para bien de la primera pareja, pero parece ser que Yoli y “El negro” se quedaron atrapados en la precariedad en que dijeron adiós a sus amigos. Ahora los matrimonios se reúnen y la invitación está en el aire para los que aún radican en México: cambiar una vida de miserias por el sueño americano.

 Como en muchos hogares mexicanos, con base en el honrado trabajo duro es como se alcanzan las metas, aunque a veces no siempre se alcanzan, a veces uno tiene que conformarse y apechugar. “Aquí nos tocó vivir” y “Así nos tocó vivir”. La autora Nelly Fernandez Tiscornia, originalmente concibió la historia del “Negro” y la Yoli, dentro de su natal Argentina, bajo el nombre de Made In Lanús. Países latinos al fin de cuenta son Argentina y México, precisamente esto les permitirá conectarse bajo la adaptación del también director Manual González Gil y lograr Made In México.

 La escenografía nos sitúa dentro del hogar del matrimonio “Negro”-Yoli, una casa vieja que se conecta a un taller mecánico. Las paredes con la pintura gastada desquebrajándose ante la humedad, entreviendo los ladrillos que cimentaron el inmueble. Cualquier colonia de bajos recursos en el Distrito Federal es el espacio. Adentrarnos a esa casa es vivir alegorías directos a nuestra propia cultura, la persistencia de la vida a través de un pajarillo y de plantas, la instancia de la fe representada con una virgen en bulto, etc.

 Con la ayuda de Rafael Inclán, Manuel González Gil toma el texto argentino para impregnar la esencia mexicana y delimitar personajes totalmente empáticos al espectador y con psicologías muy ricas. Rasgos de la convivencia diaria propios de la cultura mexicana  denotan a diestra y siniestra, como el ingenio para el albur, o la necesidad de celebrar los buenos momentos, de manera orgánica, con una orquestación rítmica que si bien no conecta con todas las edades (dados ciertos guiños generacionales) al primer momento, lo hacen con el deshilar de la trama.

Teatro Jorge Negrete, consulte cartelera
Teatro Jorge Negrete, consulte cartelera

 La historia se complementa con intervenciones musicales, que habrán de expresar los sentimientos de los personajes, mediante el discurso de las melodías. Un movimiento atrevido y que funciona al hacer juego con la iluminación moderada. A través de la selección musical, el director comunica el patriotismo y la búsqueda de la identidad, profundizando en la esencia del texto que expone en su discurso la necesidad de no corromper las raíces con las que uno llega al mundo y de la importancia de la unión familiar ante toda situación. 

 Es protagonizada por Socorro Bonilla, Rafael Inclán, Rocío Banquells y Juan Ferrara. Un cuarteto sólido y complementario que se adentra en las necesidades comunes y propias de sus personajes de forma total. Sin duda, el hilo cómico se tensa gracias a la aparición de Inclán, quien, con una vasta trayectoria en el rango, domina el timing necesario para llegar al espectador, haciéndonos conocer la postura de cualquier padre de familia, dispuesto a sacrificar lo que sea por el bienestar de los suyos.

 Juan Ferrara y Rocío Banquells logran transmitir ambas caras de la moneda ante un caso de inmigración: la necesidad de volver a su patria olvidando el pasado, y el rencor absoluto. Tesis individuales pero ligadas, que tienen una solidez real en parlamento y acción. Generadas en actuaciones honestas y bien trazadas.

 Pero por supuesto, Socorro Bonilla se cuece aparte. La maestría con la que la primera actriz desempeña su rol es impecable. Nos entrega a una mujer en la encrucijada de la esperanza y la oportunidad real. Los matices y acentos que imprime para desenvolver el sentir de su personaje son exactos, aprovechando el coraje aprehendido para liderar el peso dramático con total ligereza y fuerza.

 En general, la dirección atina un espacio que permite la apreciación total de la acción, ubicando bien sus focos y con una coreografía funcional pese a constantes. Si bien, a pesar de lograr verse desapercibidos con el transcurso de la obra, el texto tiene momentos de incongruencia en la narrativa dentro de su primera parte.

 La importancia de este montaje radica en el mensaje central: los problemas deben solucionarse, salir adelante y aprender de la experiencia, no darles la espalda o vivir en la complejidad de su existencia en cualquier tiempo real. Made In México es una crítica de lectura social, política y cultural. Entrañable, conmovedora, empática y de justificación real; que logra sostener una fuerte argumentación con un diálogo natural. Pero lo más importante, que está contada con el corazón. Imperdible

destacadamade

La melodía otoñal de Bergman

Espero alegre la salida y espero no volver jamás
Frida Kahlo

Los fantasmas del pasado pueden ejercer una presión única sobre la actual realidad histórica de cada ser. El fantasma, en su naturaleza espectral, tiene ataduras a sus pertenecientes terrestres por aquellos asuntos que no logró culminar en su ciclo de vida. Al dejar pasar las oportunidades de afrontar nuestros problemas, al guardar rencores, todos generamos fantasmas, todos.

1477384_527005217410408_364921111_n
Fotografía de José Jorge Carreón

 Eva le ha pedido a Viktor, su marido, lleve al correo una carta dirigida a su madre, en la cual extiende una invitación para que la visite, hace años que no la ve. En la ausencia de la figura materna, Eva ha sacado a su hermana Helena del asilo en el que estuvo confinada para atender la enfermedad degenerativa que padece, ahora vive con ella. A la llegada de Charlotte, madre de ambas, los fantasmas comenzarán a nublar el panorama de Eva, al ritmo de las partituras de Chopin, la estación es otoño.

 Ingmar Berman concibió originalmente esta afronta como un filme, Sonata de otoño, ahora ya un clásico de la filmografía del maestro sueco. Bajo la dirección de Ignacio Ortiz Cruz llega a el Teatro El Granero Xavier Rojas. Estelarizada por Aída López, patricia Marrero, Jose Carlos Rodríguez y Diana Ávalos.

 En un espacio reducido a unas escaleras, un pasillo y un piano la acción toma forma. Ortiz Cruz toma la esencia de los personajes de Bergman, por un lado la madre, una pianista exitosa que dedicó su vida a atender su carrera más que a su familia. Y la hija que estuvo ahí, esperando el amor de su madre, y se quedó a la espera.

 Dividida en tres partes, orquestadas por tres movimientos de iluminación, el movimiento del atardecer, anochecer y mañana se cocina a un ritmo lento, que permite darle mayor apreciación y lecturas  diversas al texto, situación que funciona en gran parte pero llega a ser cansada en momentos. A pesar de estas fallas, el discurso acerca de las rupturas y las lejanías se va deshilando a la par que analizamos una relación familiar que se rompe en reclamos callados durante el tiempo.

 Aída López
Aída López

 Es necesario apreciar la tesis que antepone la puesta, acerca de la retención de las pasiones y los deseos. Por una parte , Eva manifiesta tener mucho que decir desde el primer momento que pone un pie en escena, desea poder expresar todo sentimiento que lleva dentro, desea poder continuar con su vida de una manera plena y nueva, pero oculta estos deseos bajo una máscara de comodidad y entendimiento.

 Charlotte siguió la pasión de la música, entregó a ella su amor, confianza, constancia y dedicación. “¿Por qué soy tan cruel?”, se pregunta el personaje en medio de una de las continuas reflexiones que sostiene en su soledad. Madre e hija se conectan a través del tiempo para encontrar que aunque no lo crean las dos llevan parte de la otra aún cuando no puedan creerlo o entenderlo.

 Sonata de otoño vislumbra el ocaso y la oportunidad, en un panorama que dónde la posibilidad tiembla sostenida en un muro que se resquebraja pero conserva la suficiente fuerza en sus cimientos para evitar derrumbarse. Un texto que demanda la correcta adjetivación de las condiciones humanas y pide ceder el cese a la hipocresía. Pero a la vez intenta depositar el mensaje de la importancia de no aprehender para poder aprender.

 El elenco destaca la estupenda actuación de la siempre grata Aída López, que se conduce con maestría en el tono exacto para desenvolver su papel y dar vida a Eva. López logra transmitir toda la fuerza contenida dentro de  los silencios de su rol para hacer vibrar, enternecer y exigir junto con ella la justicia indicada. Construye un personaje de una fragilidad deliciosamente imperativa, que aunque se acostumbra retenerse y prescindir de la defensa para evitar ser lastimada, derriba las paredes para atacar y salvar la identidad que le pueda sobrar, antes de que llegue el invierno.

1525276_532860143491582_2142031564_n copy
Teatro El Granero Xavier Rojas, Centro Cultural del Bosque, consulte cartelera.

 Patricia Marrero no es Ingrid Bergman, pero no demerita la correcta intención de la actriz al apoderarse de la madre desdichada que oculta su pena en su orgullo y las vanidades materiales. Rodríguez y Ávalos tienen actuaciones sólidas y estables, aunque presencias breves, lo cual otorga responsabilidad a los baches de ritmo, puesto que son elementos imprescindibles en zonas de apoyo y no aparecen en la totalidad requerida.

 Termina pues siendo Sonata de otoño una digna interpretación y homenaje a la memoria de Bergman, siendo en sí una sofisticada ejemplificación de la persistencia de la memoria ante el autodominio humano, dentro de una sociedad banal. Altamente recomendable.

Ska Shakesperiano

Una compañía teatral joven se reúne ante el público para manifestar su insatisfacción al trabajo que han preparado, puesto que carece de lo último, preparación. A pesar de todo, la mayoría de los miembros acuerdan presentar el intento de puesta por respeto a la audiencia. Les pidieron Ricardo Tercero de William Shakespeare, no prometen calidad, o sustancia, pero peor es nada.

DSC_0589
Adrián Alarcón

 Cuándo Shakespeare escribió Ricardo Tercero, el fin era hablar de la creación de la casa de los Tudor, en el tenor de analizar la escalada al poder como una búsqueda insaciable del que lo ansía, que deja entrever la naturaleza salvaje del mismo en el bardo paraje que da panorama a su alma.

Evolución(Del lat. evolutĭo, -ōnis).

6. f. Mudanza de conducta, de propósito o de actitud.

7. f. Desarrollo o transformación de las ideas o de las teorías.

 Resulta infame pensar que las metáforas que aplicaba Shakespeare a la ambición política y el juego de poder, lejos de ser propias de un tramo histórico medieval, se conviertan en una realidad histórica contemporánea, aplicable al cien a nuestra propia condición gubernamental mexicana.

 Y entonces David Gaitán, director y escritor de esta nueva adaptación del teatro clásico  titulada Ricardo III 0.1, parte de la teoría de la vigencia y postura del dramaturgo, contrapuestas a la actualidad. Aderezando con múltiples elementos que se orquestan en su propio desorden y dan partida a la carrera por transmitir el mensaje correcto.

 Entonces, la aplicación es una propuesta creativa, diferente y anticonvencional. En esta historia, el elenco que integra a la compañía va tomando fragmentos del original shakesperiano para objetivar su validez y desenmarañar las intenciones ocultas. Es un discurso de reclamo de identidad al propio William y a la “ausencia de dirección” que los  “actores” tuvieron para desempeñar su labor, cada uno de los miembros de la “compañía” buscará a como dé lugar lucirse, con aquello que si tienen preparadopara escenificar. Cada uno buscará tomar el control de la dirección que “no les dieron” para encaminarlo a lo que consideran mejor y en esa desquiciada carrera por llevar la batuta, la compañía da verdaderamente vida a la esencia de Ricardo III, la compañía “sin darse cuenta” entrega a Shakespeare accidentalmente.

 ¿Y entonces? Pues el ejercicio se ejecuta excelentemente, la comedia de la que  se vuelve presa el escritor y su trabajo original es un reflejo de creatividad y atrevimiento por parte de la dirección, que busca tanto divertir al público como honrar a la memoria clásica.

 El elenco que da pie a estos enredos, se unifica en el tono correcto para transmitir la sensación de inseguridad y desfachatez adecuada. Actores jóvenes que denotan una madurez general y claro entendimiento del contexto y ambiciones del proyecto al que son parte, lo cual es de agradecer y notar, pues sin estos elementos sería simplemente imposible que la propuesta escénica tuviera un resultado positivo.

DSC_0422
Foro Shakespeare, consulte cartelera

 Ricardo III 0.1 toma el ska como pretexto para hilar la trama, permitiendo una concepción musical alterna y equilibrada, que da volumen y fuerza a las acciones. No solo es importante y trascendente que el interesante juego que proponen se pueda transmitir y uno se dé cuenta desde la butaca del espectador de lo que en verdad está sucediendo, sino que aunque no se dé cuenta y en su vida haya leído (u ojeado aunque sea) la tragedia Shakesperiana en la que gira todo, se entiende y funciona, la comedia sale adelante limpia y victoriosa.

 No es solo una obra con guiños y entendibles fabulosos para la gente de teatro, es un acto disfrutable de principio a fin, sólido y con una propuesta cómica que no existe en la cartelera actual. Altamente recomendable.

La mujer ejerce su derecho de réplica

“La violencia no es sino una expresión del miedo”

Arturo Graf

En un paraje desértico está María Woyzeck, aunque  lleva muy pocas cosas en su bolsa, ha perdido algo en la misma sin poder hallarlo de ninguna forma. Pronto Franz, su marido llega, y ella comienza el diálogo a partir del objeto extraviado. María expone a su marido las vicisitudes que la han llevado a no poder encontrar “lo más importante” que venía cargando al tiempo que con el resto de los objetos en su bolso, cuenta la posición que juega en el aquí y ahora.

10155068_708605282537186_9207516444493309063_n
Marta Cristiana

 Georg Büchner murió sin finalizar su obra Woyzeck, en la cual exponía los límites que la presión social ocasionan sobre los estratos más indefensos, la condición humillante de la pobreza, la fidelidad, los celos y el ímpetu por ser libre en una sociedad opresora. Todo esto se relata por medio del personaje de Franz Woyzeck, soldado cuya mujer ha sido ultrajada por un superior, y al ser fiel a su idea de que fue infidelidad premeditada, la ira ciega su pensar y da muerte a su mujer; entre otras acciones importantes de la trama.

uneduned

 Hoy, Luis López escribe y dirige este monólogo corto,  titulado tal como el personaje víctima del párrafo anterior, María Woyzeck. Lo presenta en el Teatrino del Foro Shakespeare, con la interpretación de tres fabulosas actrices: Marta Cristiana (quién en verdad ofrece una experiencia humana), Inés De Tavira y Lorena Del Castillo.

 Al excluir un personaje incomprendido del texto original, López comienza a fragmentar la memoria de María, para otorgarle el derecho a réplica que le fue negado, dando cómo resultado que cuente su historia y su pensar ante la misma sociedad que orilló a su marido a asesinarla.

 Aunque es un texto con momentos redundantes y elementos tal vez ya conocidos, éste acto es un valioso material de crítica social que se adecúa a las necesidades actuales, presentado en un formato atrevido y una narración no lineal que adentra al espectador de lleno.

Junto a María, escucharemos una posición feminista acerca del cómo sería para las mujeres el poder ver a los hombres como las ven a ellas, como productos que se pueden adquirir, aprovechar y desechar, cual latas de comida por ejemplo. Equidad imposible será la tesis, comprobarla será tan sencillo que asusta.

 El director rescata de la muerte a María, un personaje perturbado y caótico por dentro (“¡Soy Iraq!”, grita exhausta de sí misma) para ubicarla en un limbo dónde sólo puede seguir adelante gracias a la persistencia de los recuerdos en su memoria, de sus demonios encarnados y de los sueños que le fueron robados y claman poder ser aunque sea contados de manera idílica.

1557507_708605292537185_4355806890014498618_n
Martes y Domingo. Consulte cartelera.

 Es la historia de una mujer que vivió siempre rodeada de la violencia y fue víctima física y psicológica de la violación hasta el final de sus días; sin embargo, nunca pudo explicar su historia, sólo se le adjetivó como una puta, una provocadora, una inmoral y una indecente. Todo sin darle permiso de defenderse del ataque. ¿Familiar al día a día acaso?

 La composición escenográfica es el talón de Aquiles (junto a los detalles del texto ya mencionados y a ligeros tropiezos de ritmo), puesto que no es coherente al discurso relatado que evoca a un páramo desértico, mostrando pues una pradera verde. A sumar con el radioarte que crea un sensorial al inicio de la trama y contiene información necesaria para planear la circunstancia, pero pasa desapercibido por su pobre combinación con el resto de los componentes, como la iluminación.

 A pesar de los aspectos técnicos, María Woyzeck es un atrevido reclamo a la violencia de género (y en general) que vale la pena presenciar. Toma fuerza de la sociedad actual para darle vida al contexto clásico, situado en la historia original en Europa durante 1800, apuntando con fuerza hacia puntos que nos hacen ver que en realidad ni el sistema social en que vivimos, ni el modo de pensar de las personas, han dejado de ser tan retrógradas como deberían de contrastar en ésta actualidad, por el contrario, apenas y hemos percibido cambios. Y ésa condición de víctimas y victimarios de nosotros mismos, ha permitido que vivamos en el caos dónde la idea de respeto y comprensión es un absurdo.

Lo que puede pasar en una semana y no más

“La amistad es más difícil y más rara que el amor. Por eso hay que salvarla como sea.”

Alberto Moravia

En México, Clément Michel ya es un viejo conocido. Su texto La Caja, fue traducido y montado por Ocesa Teatro en 2012, dentro del Teatro Renacimiento, durando más de un año en cartelera, convirtiéndose así en un gran éxito. Precisamente el éxito que representó La Caja, se debía a que la obra de este autor y director francés, era una simple comedia de vaudeville escrita sin más intenciones que hacer reír de una manera inteligente con acciones simples bien equilibradas. Ahora, Ocesa Teatro repite con un título del mismo autor, para integrarse al grupo de obras de cámara ejecutadas por la compañía,  Una semana ¡nada más! 

unamed

 Paul se acaba de mudar hace un mes a su nuevo departamento con Sofía, su novia. En realidad no hay más elementos en el departamento que pertenezcan a Paul que una silla. Éste será otro más de los factores en la lista de motivos para deshacerse de esa relación lo antes posible. Él sabe que no es normal, o sano, que día a día sueñe la horrible muerte de su novia ni que ya no aguante el siquiera verla despertar por las mañanas,  es como si todo el encanto que encontraba en Sofía se hubiera desvanecido en cuestión de unas semanas. Por ello, su desesperación lo llevará a pedirle a Martín, su mejor amigo,  que lo ayude a terminar con su relación, bajo un plan infalible de una semana de duración, en la cual Martín deberá mudarse al departamento hasta que Sofía explote y termine por irse, pero ¿pasará eso realmente?

 Bajo ésta simple premisa, Michel crea una puesta en escena genial, que conjunta entre los temas a tratar a la tolerancia, la vida en pareja, la honestidad y preponderantemente la amistad verdadera. Un libreto bastante flexible que permite darle lectura en muchos sentidos, en éste caso, el director Mauricio Galaz (por cierto, director residente de La Caja), toma el hilo cómico y lo sujeta a un ritmo ágil y práctico que permite el fluir de las acciones cómicas de forma ejemplar.

 3 personajes con actitudes comunes: Sofía es una novia dulce y amorosa pero con una carácter explosivo, Martín es algo así como el hombre perfecto que trabaja y atiende su hogar y Paul es la versión de Martín en fachas; dado el hecho de que son personajes totalmente identificables con la población de este país, es fácil identificarse con los personajes y adoptarlos desde el primer momento gracias a la atinada traducción y tropicalización implementadas, permitiendo sellos de la comedia francesa sí, pero con el toque mexicano que Galaz sabe orquestar a lo largo de la trama. Algo que puede distinguir a ésta producción sobre otras comedias en cartelera es que en realidad: es tan simple que da risa desde el primer apunte. Los personajes tienen una evolución balanceada y el planteamiento de las situaciones es atrapante.

 unnamedEstelarizando la puesta, nos encontramos a 4 actores de la familia de Ocesa, Violeta Isfel (Cheka tu mail), Ricardo Margaleff (Spamalot, coproducción de Gou Producciones y Ocesa Teatro) y Ricardo Fastlicht (Toc,Toc) alternando con Enrique Chi (Jesucristo Súper Estrella, Claudia:Mequieren volver loca, Cheka Tu Mail) en el rol de Paul. Un elenco que aunque podría pensarse no es sólido, en realidad tiene un equilibrio bastante idóneo y complementario, denotando química evidente que permite una mayor trascendencia al público. Siendo Margaleff, en quien se carga el peso por tener una capacidad de desdoble cómico nata y evidente, lo cual lo convierte en automático en el actor con el papel más memorable y persistente.

 Los actores se mueven en una coreografía práctica sobre el pequeño escenario del Teatro del Hotel NH, con una escenografía sencilla y una limpia iluminación que emula la sala y comedor del departamento de la pareja protagónica. Pero hasta aquí seguimos en el meollo del asunto ¿Por qué es tan buena?

 Del odio al amor sólo hay un paso, ¡pero del amor al odio sólo hay un mes! Y es ahí cuando todos nos identificamos con Paul, todos hemos querido alguna vez mucho a alguien (ó algo) y después su presencia comienza a ser aborrecedora. Para fortuna todos hemos tenido un Martín, un amigo incondicional dispuesto a apoyarnos y a quedarse con nosotros hasta el final y que aunque tenga que sacrificar algo, no dudará en hacerlo para ayudarnos. Un amigo fiel.

 Sobre esto versa el discurso primordial, la importancia de la amistan ante todas las situaciones diversas que se puedan general a su derredor, pero no dramatiza o crea paradojas psicológicas alrededor del conflicto, si bien podrían existir y hacer al texto algo muy rico, valioso y enternecedor tal vez, la obra como tal lleva un mensaje y cumple con su único objetivo: divertir y hacer pasar un rato sumamente agradable en cerca de 1 hora con 45 minutos que se pasan como el agua en el río. Pese a que en realidad no tiene un trasfondo que culturalmente la vuelva destacable o innovadora; empero, nos ofrece una oportunidad para ver a la división de teatro de Ocesa  probando nuevas direcciones sobre sus proyectos con resultados positivos.

Altamente recomendable.

bannercabecera_10_US

Doris al desnudo

“Un buen actor es un hombre que ofrece tan real la mentira que todos participan de ella". 
 Vittorio Gassman”

Cuando un actor se encuentra en el declive de su carrera artística (o farandulera, según sea el caso) tiene dos opciones: entregarse a la profunda melancolía  de la añoranza de la época fructífera, o bien, continuar luchando pese a la depresión de saber que la gloria quedó atrás.

 Hace años (preferiría no hacer cuentas) tuve la oportunidad de ver, en corta edad, a una gran actriz exponiendo sobre el escenario, con una divertida historia bajo el brazo, las vicisitudes a las que cualquier actor se puede ver previsto ante la ausencia de una oportunidad de empleo. Y es que al fin de cuentas, el histrión también es un humano, que necesita comer más que aplausos.

image001 copy
Annabel Ferreira es Doris

 Esa actriz era Rebecca Jones en Retrato de la artista desempleada, el discurso de la obra nos invitaba a meditar sobre la comunicación y los factores deshumanizantes que la tecnología comenzaba a traer consigo. Al día actual, la tecnología nos ha dominado prácticamente, el problema persiste, y la necesidad de hablar de una manera relajada pero crítica acerca de la labor del actor bajo esta constante ha surgido de nuevo, esta vez en Lab 13, de la mente de Alfonso Cárcamo, Annabel Ferreira se entrega en Ella es Doris.

 Doris es actriz, una de las últimas divas mexicanas y… está desempleada, sumida en la depresión, el alcoholismo y las ganas inmensas de poner fin a su vida. Para su buena fortuna, esto último le resultará imposible en cualquier vía. Todo cambia gracias a la aparición en su vida de Yola, su nueva manager, quien conseguirá un efervescente e inimaginable ascenso en la carrera de Doris, pero, ¿a cambio de qué?

 Como ya había mencionado, Alfonso Cárcamo crea esta obra, texto y dirección, en la cual nos entrega una mirada a la posición actual de la profesión del actor tanto al frente como detrás de la cámara y la opinión pública, Cárcamo idea un personaje femenino genial, que vive atada a su pasado y a su propia existencia, generando un desorden segmentado y uniforme en sus secciones, cada problema aislado del otro, pero conformando el mismo ser. Algo muy neoplasticista, tal como Piet Mondrian pintaba en sus “composiciones” de colores sólidos.

 El ágil ritmo de la puesta nos permite conocer el pasado y psicología del personaje de manera integral y rápida, dando oportunidad a que las cosas ocurran con naturalidad, pues desde el primer momento uno identifica y se gana a esa persona, cambiándole tal vez la cara y ubicando a alguien más ahí, pero queda  presente al fin. Bajo el tono de comedia que lleva el diálogo, Doris nos hace totalmente ameno el recorrido por su vida hasta el punto en que se presenta ante nosotros, asegurando risas puras de la audiencia a cada expresión emitida por la ponente.

 Si bien hay minúsculos detalles, como el atropello en la dicción y acciones que no terminan de atarse del todo, en realidad son minúsculas y casi imperceptibles, dado que las actrices a bordo, Annabel Ferreira y Naomy Romo, toman provecho salvando cada situación con inteligencia absoluta, llevando situaciones tan comunes como olvidar comprar mantequilla, a un plano cómico dónde esto representa una tragedia universal digna de una rabieta por parte de Doris a su empleada doméstica

image002 copy
Lunes y Martes, con previa reservación.

 La puesta no sólo toma en cuenta el lado humanístico, el director y autor  se da el lujo de introducir efectivos subtemas,  como la cuestión del star-system que sucede en las televisoras de nuestro país y sus descaradas acciones ante el público, la farmacodependencia, la vida en pareja; lo valioso es que estos puntos de reflexión van entrando con total ligereza, son naturales a la trama y hasta le dan más sazón, desarrollándola con un constante refrescamiento.

 Las referencias a la cultura del cine y la televisión mexicanos caen en un orden que deja aprovechar cada uno y reír por el conector que presentan a la situación actual de la protagonista. Desde la fallecida Fany Kaufman “Vitola” (que quedará gratamente homenajeada) a Paty (sí, la conductora de cierto programa de espectáculos), la representación de estos intermediarios queda a cargo de Naomy Romo, quien ejecutará estos papeles con la energía, dinamismo y vena cómica que la distinguen,  complementando la actuación de Ferreira en un dúo bastante agradable.

 Precisamente el gran destacable es la fantástica actuación de Annabel Ferreira, un papel que le cae como anillo al dedo a la actriz, al desarrollarse dentro del diapasón actoral que posee, haciéndolo suyo con total maestría y precisión. Annabel construye un personaje que es auténtico y franco pese a todo por lo que ha pasado, por esto mismo se vuelve tan entrañable y uno como espectador conecta de manera inmediata,  con un lenguaje coloquial, explicativo y abierto, sin  causar apatía ni perder el hilo conductor o el peso que cada parte va apuntando. No hay manera de no responder con risas automáticas y aplausos sinceros a la interpretación que otorga.

 La escenografía que viste este viaje es también semejante a cualquier composición de Mondrian, rectángulos y cuadros de colores amarillos, blancos, azules y rojos con marcos negros que los delimitan. Simples, funcionales y por momentos, soberbios. Precisamente la idea de montar esta puesta en un laboratorio teatral, permite que estas metáforas existan de la mejor manera y se agradecen al final, pues tenemos un claro mensaje del director por querernos divertir, pero también ubicar en un espacio psicológicamente diseñado para que sea bueno y no desaproveche nada.

 Hablar y hablar más podría, pero vale la pena que mejor  usted se acerque a enamorarse de esta valiosa muestra de la comedia contemporánea mexicana en esta segunda temporada. Y valdría la pena también, que en un futuro no muy lejano esta gran obra saliera de su laboratorio a un foro clásico.

Sobrevivir a los espíritus

“No hay que pensar en los seres queridos ni en el mundo que hay al otro lado de estos muros. Es la única manera de sobrevivir” 
Isabel Allende

Cuando me dijeron que la legendaria, La Casa De Los Espíritus de Isabel Allende, llegaría en su adaptación al teatro, no lo pude creer, me emocioné bastante, más tras ver Artús Chávez (Adiós Carlota) dirigiría la puesta.

 Protagonizada por un elenco multiestelar, que abarca a Maya Zapata, Johanna Murillo, Avelina Correa, Daniela Schmidt, Hamlet Ramírez, Sonia Franco, Tomás Rojas y más. Alba, la última descendiente de la familia Trueba, se dará cita en Las Tres Marías, hacienda de su difunto abuelo, Esteban Trueba, ahí, con la ayuda del espíritu de su abuela guiándola , Alba encontrará la respuesta al porqué del círculo de venganza y tragedia que asecha a su familia, denotando las historias que los espíritus que han vivido bajo ese techo tienen que contar. posterCE3

 La novela en la que se basa este texto, tuvo un éxito sin precedentes, se convirtió a días de su lanzamiento en un Best-Seller, que sería luego traducido a más de 37 idiomas , siendo así uno de los éxitos más grandes, registrados para una autora debutante. La exitosa historia fue adaptada al cine con Jeremy Irons y Meryl Streep en los principales.

 El discurso de esta adaptación de Caridad Svich, se centra en resaltar la problemática del ser humano en olvidar y perdonar, así como el aclimatarse a las nuevas ideas, trayendo consigo una serie de catastróficas desdichas. Isabel Allende propone esto también en un origen, claro que ella buscaba exorcizar los demonios que la rodeaban acerca de la dictadura de Pinochet, pero entonces ¿Por qué se siente tan alejada de su origen?

 Todos entendemos el sentido de la frase “Basado en”, osea, “no es igual a, sólo conserva la esencia”, el problema es que en realidad no conserva su esencia, la pauta en el texto de Svich va haciendo más lenta la forma en la que cuenta las situaciones, aunado a esto, sustrae casi todo elemento del realismo mágico impreso en la obra de Allende, junto a la problemática revolucionaria de Chile, la cual en realidad está sopesada y con severas fallas de señalización del espacio.

 En realidad, a menos que uno ponga mucha atención a los detalles (como la música), se nos informa que la historia ocurre en Chile, eso sí, sabemos que es Latinoamérica y reconocemos la moda de cada año, pero es innegable el que podamos pensar que la acción ocurre en México.

 La base de trabajo para los actores a cargo del director es sin duda el texto, el cual termina siendo simple, directo, y sin los ornamentos necesarios para dar fuerza a las acciones ni a los personajes. Artús Chávez logra al menos generar una atmósfera agradable y necesaria, coordinando a su cuerpo actoral en una coreografía proporcional y correcta que permite una interacción con forma y cierta estabilidad.

 La escenografía e iluminación a cargo de Ingrid SAC, conceptualiza los diarios de la familia que Alba irá leyendo, para desarrollar sobre ellos la trama, un diseño propositivo que se combina con utilería adecuada y proporcional. Pero la dirección musical de Deborah Silberer es uno de los puntos de conflicto, si bien los elementos usados son correctos, parecen no coordinarse con la dirección para cubrir los espacios en que son requeridos para cubrir las necesidades, siendo desaprovechados en gran aspecto.posterCE2

 Pese a las variaciones del guión, el director logra tomar lo mejor de su elenco y construir con la mayoría un personaje delimitado en carácter y tono, sin embargo, una vez más aquí hay un detalle, los personajes protagónicos son opacados en escena por los de menor impacto, si bien evolucionan en su carácter, actores con personajes recurrentes (y de peso) como Avelina Correa (con una Férula digna de comparar con la que hiciera Glenn Close incluso) , Guillermo Villegas o Hamlet Ramírez, roban foco involuntariamente dado al desequilibrio con sus compañeros que en ocasiones toman fuerza y en otras aparecen flojos y desangelados.

 ¿Si he leído la novela, vi la película y soy Allendebeliever, me va a gustar? Sí, pero no a fascinar, y sentirás que te queda a deber. Si no conoces nada en absoluto de esta historia, adelante, la disfrutarás, pero igual sentirás que el ritmo es muy lento y que le falta algo, queda a deber, no deja una reflexión.

 Considero que falta arriesgar más, hay un muy buen material, pero falta pulir, es algo que incluso pude percibir en el público con el que compartí la función: este sentimiento de “está buena”, que podría ser (y merecería ser), “es impresionante”, hacerse justicia a sí mismos será su misión principal.

¿Cuándo es aquí? ¿Estamos ahora?

“Algunos están dispuestos a
cualquier cosa, menos a vivir aquí y ahora.” 
John Lennon

Se abre un nuevo foro teatral en esta ciudad, ubicado en la calle de Lucerna, el Foro Lucerna, es un espacio acondicionado dentro del complejo formado por el Teatro Milán, el mencionado foro y el Liceo Milán Lucerna. Propiedad de los actores (y teatreros en general) Mariana Garza y Pablo Perroni, encontramos un grato espacio para el desarrollo del teatro de cámara. Para inaugurar este espacio, la puesta elegida es Aquí y ahoraSONY DSC

 La historia ubica a una pareja que se acaba de mudar a su nuevo departamento hace apenas 6 meses, tiempo en el que sus vecinos de enfrente estuvieron en un viaje bastante prolongado. Alicia y Benito (la pareja) habrían sufrido una gran pérdida justo al mudarse y lo que más desean es recuperar la tranquilidad en sus ritmos de vida. Cuando un día los vecinos de enfrente, los Izquierdo,  deciden ir  a visitarlos para conocerse mejor, poco a poco la situación se irá tornando entre densa y familiar, será como si lentamente invadieran sus vidas, hasta ponerlos a cuestionar si sus vidas son realmente las que estaban viviendo.

 Original de Catherine-Anne Toupin, traducida por Humberto Pérez Mortera, quien curiosamente es uno de los traductores de cabecera del director: Hugo Arrevillaga, este thriller es simplemente sensacional. Planteando desde el primer momento un aura de irrealidad danzante entre las situaciones, encontramos un discurso que nos habla acerca de la perversidad existencialista que se oculta tras la moral, tras el buen decir y el bien obrar, las decisiones, las costumbres, la verdad.

 Alicia y Benito serán los conectores para mostrar una imagen confusa, fuerte y directa. El texto comienza situándonos en un espacio y tiempo, para consecuentemente llevarnos por una pendiente en la que comenzamos a dudar de lo que acontece, es decir, vemos que está pasando pero ¿Está pasando?, o será simplemente una muestra de lo que a los personajes les gustaría que pasara.

 Los Izquierdo son una familia poco ortodoxa, conformada por Julieta y Gil, matrimonio de una edad ya avanzada, que viven en compañía a su hijo de 35 años Francisco. Cuando Julieta invade el apartamento de Alicia junto a Francisco, una frase retumba en la conversación, “Estarías muy bien aquí”, dice Julieta a su hijo, frente a la estupefacta impresión de Alicia que no entiende la referencia de la frase. Es así como Arrevillaga comienza a armar un rompecabezas propuesto por la autora, dónde las situaciones del presente están llenas de detalles que causarán una reacción directa al futuro y los verdaderos deseos serán la llave para desencadenar la ubicación de los seres.

 Arrevillaga logra implementar un ritmo ágil, con ya clásicos acentos de su dirección, como el señalar gráficamente el paso de las escenas para guiar notoriamente al espectador(En Estrellas por ejemplo, los personajes van mencionando en que escena van, aquí se proyecta el número de  la misma, como hace en Antes Te Gustaba La Lluvia) y el uso de un lenguaje bastante franco y directo, que va redondeando el conjunto en el que ubica a sus personajes, los cuales son delineados a mano, con detalles específicos, ademanes, movimientos de voz y psicologías complicadas. 

SONY DSC

 El espacio en el que ocurre la acción será  el departamento de la pareja, una escenografía bastante simple, funcional y conceptual de Auda Carraza & Atenea Sánchez, que se une a la perfección al buen diseño de vestuario de Jerildy Bosch. El director juega con su espacio cual si fuese una partida  de ajedrez, donde las blancas serán la pareja, y serán acorraladas poco a poco por las negras, moviéndose con inteligencia por el tablero, sin desaprovechar el espacio, poniendo atención minuciosa a la iluminación y los efectos de la misma y orquestando con suma delicadeza la inclusión de la música (la cual es una selección bastante adecuada); Así el público es testigo de este perverso juego mental.

 El elenco es simplemente una delicia, de las que pocas veces ocurren. Empatados totalmente en el tono necesario (y calibre actoral para llevar con maestría un drama construido en el suspenso, con un pesado humor en sus cimientos), Mariana Garza, Pablo Perroni, Concepción Márquez, Marco Antonio Silva y Antón Araiza dan vida a la puesta, ofreciendo una auténtica batalla de honestas y seductoras actuaciones, de la cual es muy difícil escoger a un ganador.

 Tensión, divertimento, impacto, catarsis, reflexión. Todo esto y más logra provocar el viajar con el titán teatral que es Aquí y ahora. Es inevitable pensar en cómo este equipo podría dar vida a más y más textos, de una manera tan interesante como lo hacen en esta ocasión;  por ejemplo, Agosto: Condado de Osage, Las 33 Variaciones o El Testamento de Mary. Amén por lo que venga Milán-Lucerna.

 

 

La historia de una, en un millón

“Entonces los ideales por los que luchamos comienzan a difuminarse, la sombra de nuestro pasado se levanta con vida propia y la mancha del presente corrompe nuestra esencia, nos ha consumido la realidad”

375081_486489421419589_1853091829_n

Juana In A Million existe actualmente en el Foro La Gruta, por ya muy poco tiempo. Un monólogo siempre es la ventana abierta para explorar en plenitud el potencial de un actor, finalmente, no hay nadie más junto a él, no puede apoyar su interpretación en otro elemento más que el mismo, el reto sin lugar a duda se manifiesta fuerte y conciso, transmitir el mensaje, permitir que el código se desenvuelva en la audiencia, sin morir en el intento.

Sin duda, la migración es un tema del cual hay mucha tela para cortar, llena de posturas que hablan a favor, en contra, en protesta, todos estos a la vez tienen subtemas, de los cuales se desprenden ramas que localizan el contexto del espacio y tiempo dónde ocurre la acción ya planteada. Cuando una persona decide abandonar su patria y esta persona responde a un nivel socioeconómico menor, y un ambiente social devastador, generalmente lo hace para buscar un nuevo sitio dónde vivir y que permita el cambio de la situación actual de su vida. Claro que en muchas ocasiones no sucede así.

Juana es una joven mujer michoacana, que abandona su tierra, dónde ha crecido trabajando en el restaurante de su madre y dónde la violencia es pan de cada día. Una amiga de ella se ha ido a Londres, aparentemente le va bien, la sociedad europea es más civilizada, seguramente ahí encontrará un mejor espacio para vivir, seguramente ahí podrá ser ella misma, coexistir, tener ambiciones, cumplir metas, soñar; Pero al llegar  a la Capital del Reino Unido, las cosas no son como debieran ser, las condiciones de los latinos parecen ser incluso aún más duras que las terribles cosas que se escuchan acerca de los inmigrantes en Estados Unidos, ser mujer se reduce a labores domésticas, empleos de baja remuneración o transformarse en objetos de acompañamiento. Limpiara baños, o abrirá las piernas.

La historia de Juana In A Million parte de una pieza de la realidad histórica de la mujer y la sociedad latina vista desde el panorama social de la migración hacia Europa, busca acercarse con el corazón desnudo al espectador, para enternecer y hacer una conexión en busca de respuesta y apoyo, para permitir apreciar desde la manera más humana posible el entorno que genera la desilusión y el fracaso, cuando los mismos llevan un contexto de derrota que data desde años atrás.

A Juana la rodea el fantasma de su pueblo prehispánico sometido ante el yugo español, la sombra de su familia rodeada de la inseguridad asestada por el narcotráfico, la vulnerabilidad de ser mujer ante una sociedad estúpidamente machista, pero sobre todo, las barreras culturales del lenguaje y la imposibilidad de reclamar sus derechos en una nación que no le pertenece por ser una indocumentada, situación a  lo que en vez de responder con apoyo, le responderían con la deportación.

Una vez presenciando el desarrollo de esta puesta, todos nos convertimos en Juana, todos entendemos su frustración, soñamos con ella, buscamos su impulso ante el mundo, pero no podemos evitar imaginar que por más que luche, su situación no depende solo de ella. Vicky Araico y Nir Paldi escriben pues un guión con una solidez y precisión de tal calidad que impacta línea a línea, recrea y familiariza, soltando hilos conectores que danzan al compás que el trazo escénico se desenvuelve. Es teatro físico, que entrega una tormenta de fuerza y delicadeza, semejante a lo que pudiese ser una mariposa dentro de un tornado, Paldi (la directora) busca transmitir esta acción en un movimiento que se apodera del público.

Juana_in_a_Million

La actuación de Vicky Araico Casas es en verdad una de las más poderosas muestras de lo que un actor puede lograr al hacerse parte en totalidad de un texto. Araico se transforma en muchos personajes con una maestría impecable, da cátedra de técnica vocal y expresión corporal, al tiempo que construye un canal de comunicación tan bueno que nos va adentrando más y más al mensaje. Impone su presencia que atavía con un sencillo vestido blanco (diseño de Kate Rigby) que guarda rasgos prehispánicos combinados con un corte estilizado que encierra la inocencia y el silencio, ambos elementos se rompen con el discurso dramático al cual la actriz hace digna justicia y representa con liderazgo.

La puesta de la que les hablo es un grito que pide ser escuchado, y debe ser atendido. La historia de Juana es la historia de muchas mujeres en Inglaterra y el mundo, la pérdida de la identidad nos corresponde a todos, no es sólo un asunto de categorías políticas, es una urgente necesidad de atención humana. Desgraciadamente la obra cierra temporada ya en el Foro La Gruta, más la calidad de la misma, que la ha hecho acreedora  al Fringe Firste en el Festival Fringe de Edimburgo (2012) y nominada al Off West Ende a Mejor Actriz (2014), la lleven pronto a otro escenario de este país, dónde será responsabilidad de usted querido lector, el atender el llamado de esta imperdible muestra de la desmaterialización  de un ser.

La importancia de celebrar y difundir Teatro

 

     “Cuando el teatro es necesario, no hay nada más necesario”
Peter Brook

El pasado 27 de marzo se llevó a cabo el día mundial del teatro en miles de recintos del mundo, presentándose “n” cantidad de obras para conmemorarlo, pero, ¿Cómo es que se eligió ese día para celebrarlo?

 El teatro es un lugar donde el actor se transforma, comparte con el público lo más íntimo de si: se desinhibe en una catarsis que saca todos esos sentimientos acumulados en su persona, con el fin de que el espectador los haga suyos también, de modo que se transmite a todos los asistentes creando una atmósfera de energía única.

 Si el teatro provoca tantas emociones y te mantiene al filo de la butaca ¡por qué no otorgarle a este arte un día?

guiones-para-obras-de-teatro-cortas5

 En el año 1948, diferentes personalidades del mundo teatral, propusieron conjuntamente con la UNESCO, la creación de un Instituto Internacional de Teatro (ITI/UNESCO), que hoy en día, es la ONG más famosa en el campo de las artes escénicas.

 En una de las reuniones que anualmente mantiene el Instituto, concretamente en Helsinki y después en Viena, durante el noveno congreso mundial del ITI en junio de 1961, el presidente Arvi Kivimaa, propuso en nombre del Centro Finlandés y apoyado por los Centros Escandinavos, que fuera creado un Día Mundial del Teatro. Esta propuesta fue aprobada con aclamación.

teatro

 Se eligió entonces el 27 de marzo para conmemorar oficialmente a esta bella arte, gracias a que  en esta fecha de 1962, tuvo lugar la apertura de temporada e inauguración oficial del Teatro de las Naciones de París. Desde entonces, personalidades base del teatro moderno, de la talla de Jean Cocteau, Arthur Miller, Laurence Oliver, Jean Louis Barrault, Peter Brook, Edward Albee, Vaclav Havel, Richard Burton, Luchino Visconti, entre otros han emitido a todo el mundo sus mensajes en dicho recinto con diferentes puestas (y directores),

Pero lo que es lamentable es que mucha gente desconozca la celebración de este día, en parte se debe a la poca difusión artística en los lugares y a la falta de integración de la gente hacia la creación de este tipo de eventos que enriquecen la cultura, abriendo paso al talento. Pero aún más increíble, es que muchas obras teatrales sean presentadas de forma gratuita y poco gente se dé  cita a su evento. Es pues deber civil e humanitario el difundir más los eventos de esta índole, para que muchos actores sigan alimentando al público con sus sentimientos y nosotros a ellos con nuestros aplausos. Más aún en nuestro país, dónde gracias al poco interés gubernamental y social, es casi un milagro el que exista teatro.

 

miller_arthur

“El teatro no puede desaparecer porque es el único arte donde la humanidad se enfrenta a sí misma”.

Arthur Miller

La presión de los cuerpos sumergidos al agua

Frente a las situaciones que nos rodean y presionan, ubicamos nuestro ser dentro de un profundo mar, del cual buscamos la forma de salir a la superficie para aspirar la libertad de la paz, más en ocasiones, el peligro que se corre de morir ahogado, es equivalente al de asfixiarse en la libertad de nuestros propios actos.

 Diego Del Río es uno de los directores de teatro actuales de mayor importancia, además del más destacable de su generación. Sus propuestas se perciben siempre con esta intención de afectar directamente a la emoción desde el principio, para así, adentrarnos  en el contrato de la puesta y hacerla tan nuestra como plantea. Definitivamente un trabajo bien concebido en “El principio de Arquímides”, presentándose en el Teatro Julio Castillo del Centro Cultural del Bosque.

Mariano Palacios & Humberto Busto
Mariano Palacios & Humberto Busto

 El texto nos adentra a una problemática ocurrida en una escuela de natación, un joven maestro ha sido acusado por una alumna de 5 años de dar un beso en los labios a uno de sus compañeros. El educador defiende que lo hizo para tranquilizar al pequeño que tenía miedo de entrar a la alberca sin flotis, además recalca que fue un beso en la mejilla. Pero la situación actual de esta sociedad no permite tolerancia ante tales sospechas, ¿Qué hará la directora?, ¿Qué opinan sus compañeros de trabajo?, ¿Los padres de familia conocerán la acusación hecha por la pequeña?

 Quiero aplaudir en un principio el inteligente texto de Josep Maria Miró, autor oriundo de España. En este diálogo nos habla acerca de la doble moral persistente en la sociedad que cada vez proclama ser mas “abierta”, de los prejuicios, del miedo, la inseguridad, del existencialismo, de la adjetivación, de la violencia (en un amplio espectro) y más, todo bajo el fantasma de la paranoia en la que todos estamos presos en la actualidad.

  Miró propone una mirada honesta a una agravante que va creciendo como la presión en una tetera, hacia un suceso cotidianidad existente: una acción que originalmente se puede catalogar como inocente, pero que también podría ser mal intencionada. ¿De qué depende entonces la visión de la realidad que está ante nosotros?, esta respuesta se balancea entre los hechos tangibles, la cultura previa y la sospecha, bendita arma de letalidad impune o caluroso abrigo.

Héctor Kotsifakis & Fernanda Borches
Héctor Kotsifakis & Fernanda Borches

 Luego entonces, Del Río toma la historia para llevarlos a su máxima veracidad y apego a la realidad perceptible,  montando una línea dónde nos otorga información, corta y repite pero con nuevos detalles, luego adelanta el tiempo, luego lo atrasa. Esta narrativa no lineal resulta un juego bastante interesante que permite analizar el caso expuesto desde diferentes aspectos y valores a juicio, más finalmente no nos dejará descubrir uniformemente la verdad, y es que como pasa en la sociedad común: cada quién ve lo que quiere ver.

 La escenografía de Matías Gorlero resulta bastante atrayente e interesante, nos presenta la sala de profesores de esta institución de manera total, con salidas, movimientos y cambios de iluminación que aportan un grato ritmo y soporte al trazo escénico. Curiosamente se adapta a un patrón dado en las 2 últimas direcciones de Diego Del Río (Tribus, Proyecto Chéjov Vanya) dónde el escenario queda al centro del espectador para ver la acción en totalidad en dos frentes, cual si fuésemos los observadores de la cámara de Gesell.

 Los personajes comparten un elemento vital: el miedo. Miedo a que se descubra una verdad, miedo a que se complique más una mentira, miedo de creer en algo que no conocen, miedo por alguien al que aman. Generan pues una fantástica tensión que se apodera del ambiente y envuelve en la intriga, nos convierte en los jueces y cómplices. Son seres que descubren horrorizados que la rutina se ha disfrazado entre ellos como el “conocer” a quién convive a su lado el día a día.

 Un elenco bastante equilibrado, dónde Huberto Busto, Mariano Palacios (un grato redescubrir actoral, ahora en el drama), Fernanda Borches y Héctor Kotsifakis (Alternando con Arturo Barba), viven en verdad la trama y la comunican con éxito, respetando los lineamientos del discurso y la intensión de la dirección a la orden. Se pertenecen.

 Resulta pues un producto que nos explica la ambigüedad de las relaciones humanas y el peligro que las mismas pueden representar, pero de las cuales no podemos escapar, pues podríamos hundirnos. Imperdible.

Consulte cartelera
Consulte cartelera

Día Mundial del Títere en Coyoacán

El pasado domingo, me interné en coyoacán con la intensión de vivir una aventura titiritera

DSC00812

Conforme me iba aproximando al centro, podía ver todo tipo de familias en los locales, vecinos disfrutando de un domingo particular. Niños por todos lados, unos tranquilos, algunos llorando, otros tantos con una pequeña marioneta en la mano. Gran diversidad de personajes saltarines de madera: pinochos voladores, orugas viviendo su etapa de mariposa (sin siquiera haberse convertido en crisalida), moviéndose con gran libertad en una frecuencia arrítmica de patrones de vuelo provenientes de la mano de los pequeños infantes.

titiriteros

 El Quiosco de Coyoacán fue el espacio determinado para celebrar el día mundial del Títere, transformado en un escenario donde sólo los pedazos de trapo más valientes hacen de aquel público tan diverso, su eterno confidente.

mano marioneta

 Tan pronto se cierra el telón, las marionetas intentan lo inimaginable, se infiltran cual dobles agentes entre la jovial audiencia, saludándolos afectuosamente e invitándoles a revivir la dramaturgia de papel maché el próximo domingo. UNIMA (Unión Internacional de la Marioneta) estará presente nuevamente, esta vez se celebrará el Día Mundial del Teatro. Con breves escenificaciónes, abriendo una brecha transdimensional procurando la convivencia de actores tanto de carne y hueso como de tela e hilos reflejando la esencia del teatro en cada ademán, en cada maniobra.

Bazar Artesanal

artesanias

 De igual manera, celebran la recién inaugurada Feria Nacional Artesanal con un bazar de gran surtido a lo largo de 23 estados de la república. Infinidad de artesanías propias de las regiones mexicanas y su mosaico cultural se exponen en el Bazar Artesanal Mexicano de Coyoacán. Continuará hasta el 23 de marzo.

El día a día en Coyoacán

perro volador

Mimos, músicos y gigantes, algo de cada domingo en esta pintoresca delegación.

Fotografía a cargo de MariCarmen Martínez

Día Mundial del Títere

¿Te gustan los títeres?

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Si es así, te invito a verlos desfilar este domingo 23 de marzo desde el Parque Tagle de Miguel Ángel de Quevedo con Ignacio Allende este domingo en punto de las 12:00 de la tarde. Después del gran desfile llegarán al Centro de Coyoacán donde habrá varios escenarios con obras de teatro interpretadas por estos simpáticos actores de tela y madera.

desfile titeres

 Ya en el Centro de Coyoacán desde las 13:00 hasta las 18:00 horas, UNIMA DF tiene varias actividades planeadas con la colaboración de otros grupos artísticos y organizaciones. Conoce el evento más a detalle presionando este hipervínculo. Por ejemplo, la Banda Mixanteña de Santa Cecilia tocará música tradicional de la Costa Montaña de Guerrero.

 Este día se conmemorará en diversos países a lo largo del mundo con un sólo objetivo: los títeres.

una-marioneta-con-una-media-01

 

 

 

¿no sabes quiénes son UNIMA? Entérate dando click aquí.

APOIDEA, breve ópera hexagonal

Estamos a mitad del Festival del Centro Histórico, donde todo tipo de expresiones artísticas latinoamericanas se dan a conocer. Conoce más de cerca las actividades que ofrecen, pues ciertamente hay una gama interesante. En lo personal, un evento que disfruté mucho fue la ópera infantil: APOIDEA.

APOIDEA
Catalina Pereda, mezzosoprano

 Tomando como base que Apoidea es el nombre científico que se le atribuye a las abejas, podrán imaginarse el tema de ésta ópera tan peculiar. Nos cuentan de principio a fin la historia de una abeja reina, el cómo debe matar a sus hermanas para ser coronada, ser fecundada y finalmente tener descendencia a partir de la cual se renueva el ciclo. Una “condena de miel” ante la cual no tiene escapatoria: la tragedia de una reina camuflada por la idolatría de su reino y la tradición.

Coronación APOIDEA
Carlos Brown, Alejandro Camacho, Leonardo Ortizgris y Catalina Pereda

 Con una puesta en escena muy original, este sábado 16 y domingo 17, se presentaron en la plaza de Santo Domingo. Entre el público había gran variedad de niños que disfrutaban de aquella mezcla de colores, humor, música en vivo y buenas coreografías que se alzaban frente a sus ojos.

 Abeja reina

 Satisfactorio, puedo aseverar, es el resultado de esta sinergia tan particular en la dirección creativa: Germán Panarisi como escritor y Jose Miguel Delgado (Jomi Delgado) como compositor y director. Juntos dieron vida a la trama, pintándola de tonos tricolores que nos remontan a México, pues originalmente fue escrita para celebrar el bicentenario de la Independencia mexicana en República Checa.

“Finalmente llegaba la hora de componer la música. Pensé que, ya que la obra se interpretaría en un país tan lejano y distinto, sería interesante evocar a México con la música.”

Jomi Delgado

Danzón Nupcial
Danzón nupcial

  Uno de los momentos más amenos dentro de la función, es cuando los zánganos fecundan a la abeja, a través de un baile en la sección del danzón nupcial. La reina baila con destreza y juega con los pretendientes dando como resultado un baile enérgico y divertido.

ensamble apoidea

El Ensamble Apoidea te sumerge exitósamente en este pequeño mundo hexagonal. Con Vincent Touzet en la flauta, Pablo Ramírez en el clarinete, Haroldo de León en el violín, Natalia Pérez Turner en el violonchelo, César Castellanos en la guitarra y Mauricio Castaño en las percusiones, la música es realmente ilustrativa y en ocasiones, hasta cómica.

abeja fecundada

 La puesta en escena a cargo de Jesusa Rodríguez; vestuario, Mariana Gandía; coreografía (danzón) Diego Vázquez; asistente de producción, Benjamín Macías; ingeniero de sonido, Carlos Barraza; y el diseño de poster, Rossana Rodríguez.

apoidea dando a luz

Los mantendremos al tanto de próximas fechas en que se presentarán de nuevo.

Apoidea, una gran experiencia escénica que vale la pena conocer.

¨Danzón Nupcial¨ de Jomi Delgado

Fotografía a cargo de MariCarmen Martínez

Retrato de la vida marital tras el paso de los años

Es una afirmación cuando se dice que el matrimonio es una institución, a la cual inevitablemente se accede mediante un contrato, que une a dos personas bajo  su propia voluntad para compartir sus vidas por  el resto de sus vidas (estimando, claro está). A este pacto, ambas partes llegan cuando su amor les pide unir sus caminos en uno solo, pero ¿ese amor tiene fecha de vencimiento? ¿Qué pasa cuando ya no hay interés de las partes en continuar por este camino?

 La canadiense Michel Riml busca ejemplificar este dilema en su obra “Sexy Laundry” (La Ropa Sexy Se Lava En Casa), que llega al Teatro Renacimiento en nuestro país. La trama nos presenta a Luis & Ana, una pareja de mediana edad que lleva 25 años de unión matrimonial, pero que en este momento de sus vidas, reunidos en el cuarto más lujoso de un hotel spa, buscan rejuvenecer su relación confiando hallar respuesta a su problemas en el libro Sexo para Dummies.

unnaed

 Luis es un arquitecto que enfrenta muchos miedos personales, como el enfrentarse a las nuevas condiciones del presente, Ana es un ama de casa, que tiene como oficio hobby los bienes raíces, en el cual por cierto no le va nada mal. Tienen 3 maravillosos hijos y toda una historia juntos, aún así, Ana se ha dado cuenta que la mancuerna ha llegado a un punto de estanque y ella no puede levantarla por sí sola, por ello esperará que Luis  comprenda la necesidad de arreglar sus relación, aunque sea en un hotel.

 Riml hace un gran despliegue de elementos propios de una comedia de situación, en búsqueda de abordar de una manera suave algo tan doloroso como el encontrar que tras tanto tiempo una promesa de amor eterno parece estar desvaneciéndose. Su discurso para argumentar los motivos por los cuales las parejas se van alejando de sí mismas, resulta bueno, en partes muy conmovedor y en partes muy realista y exponencial. Pero ahí está el detalle: en partes.

 No se puede decir que tiene una estructura completamente funcional el texto, pues pese a la buena adaptación de Claudia Romero (que notoriamente busca mayor apertura al público) hay bastantes líneas y chistes que no entran con la facilidad que lo hacen en su idioma original, por ende si conllevan un mensaje importante, este no llega a ser bien entendido.

 Con el texto está en un 70 por ciento de optimización, la actuación de César Bono llega a salvar la puesta. El actor, con su gran carrera y dominio de la comedia, presenta un personaje que se vuelve familiar al instante, todos conocemos a un hombre como Luis, como todos nos hemos llegado a sentir como él, de eso parte el histrión para desempeñar un trabajo creíble, balanceado, fiel al mensaje y honesto, que deja un muy buen sabor de boca.

 Pero en un polo opuesto podemos ubicar a su compañera de elenco, Raquel Garza. Yo sólo tengo una duda ¿Por qué elegirla para un personaje que no entra del todo en su diapasón actoral? Empezando porque ni siquiera es creíble a simple vista que ambos actores tengan la misma edad (como expone la autora), aunado a que, a pesar que Garza pone su mejor esfuerzo y logra empatía con el público en varias ocasiones, su actuación se siente floja y ajena a ratos de la sensibilidad de la trama, resultando un desempeño poco convincente y que no se siente en el mismo nivel que el de Bono. Sabemos que María Rojo declinó el papel, pero,  ¿Y si se le hubiese ofrecido este personaje a Pilar Boliver, o incluso a Maribel Fernández (Sí, “La Pelangocha”)?

unnamed

 La labor de dirección de Jaime Matarredona es aceptable, pese a que deja espacios en blanco, fuerza interacciones con el público y trata de meter con calzador recursos innecesarios, como el video. No, no podemos decir que es una dirección  mala, logra transmitir el mensaje a fin de cuentas, más si podríamos decir que tal vez una visión diferente hubiese sido más interesante pues, cuando se trata de Ocesa Teatro, ya estamos acostumbrados a que Matarredona nos cuente la historia y siempre los cambios son favorables.

 Como destacable, la escenografía de Paula Sabina guarda una que otra buena sorpresa, lo cual se agradece pues aligera la puesta en sus momentos de uso. Como producto final ¿Es una buena opción?, sí, pero no para todo el público. Es muy recomendable para parejas (un poco más maduras que jóvenes, aunque sea arma de doble filo) y familias en búsqueda de divertimento en una ligera comedia.