Animación Universal: Persepolis

agosto 4, 2014

Por:

Arte, Cine

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 Tengo que admitir que aunque disfruto mucho del cine independiente y el extranjero, la cinta de la que hablaré en esta ocasión no era una que me entusiasmara ver demasiado. Probablemente esté mal decir esto, pero el tema de los países árabes no suele ser muy entretenido en términos realistas, donde en vez de ver folclor y cultura es más sobresaliente el concepto de la guerra y la pobreza. No digo que sea aburrido, pero si algo no apto para aquellos que odian ponerse tristes.

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 Algo así esperaba ver en Persepolis (Persepolis, 2007), una cinta de animación francesa dirigida por Vincent Paronnaud y Marjane Satrapi y que nos cuenta la historia de las aventuras (y desventuras) de una niña iraní cuya infancia se ve atormentada por la guerra y el descontento contra el Sha y que eventualmente se enfrenta al desprecio y la soledad cuando decide dejar su nación y probar suerte en países extranjeros.  No obstante, y contrario a mis expectativas que de hecho se incrementaron al ver que la cinta era en blanco y negro, la película no sólo fue divertida, sino que me pareció una verdadera obra maestra.

 Para empezar hay que destacar la animación, la cual es sencilla y con un diseño de personajes muy simple, pero que tiene una fluidez y una naturalidad sobresalientes, de hecho es una maravilla ver cada cuadro hecho de forma manual y con tanto cuidado que sin que podamos hacer nada, nos atrapará. El tono de la cinta es en cierta manera crudo, pero jamás se siente como una película deprimente, de hecho nos sacará varias risas. Es muy curioso ver secuencias tan caricaturescas tipo Tex Avery en una misma historia que usa temas tan fuertes como la muerte, la guerra, el sexo, la droga y por supuesto, algunas palabras altisonantes.

PERSEPOLIS

 No es una película para niños, sin embargo puedo decir sin equivocarme que los adultos volverán un poco a su infancia ante esta película tan madura y a la vez tan de niños. Tiene todo lo necesario en una trama que nos muestra el horror que se vivió en Irán en esas fechas, es una clase de historia y de superación fenomenal, pero a la vez tiene la frescura de una caricatura. Honestamente, jamás había visto una cinta que mezclara esos elementos de forma tan sublime.

 Los personajes son expresivos a más no poder y es imposible no identificarse con la protagonista. Incluso podría decir que es una cinta muy colorida a pesar del blanco y negro que caracteriza gran parte de ella (hay unas breves escenas a color). Por mucho, una cinta que no se pueden perder y un ejemplo más de por qué el cine francés es tan popular que hasta hacen maratones en nuestro país. Espero que algún día, esos maratones nos permitan ver esta película en la pantalla grande, sería una experiencia por la que sin duda pagaría.

PERSEPOLIS