Animación Mexicana 21: Juan Escopeta

mayo 29, 2014

Por:

Arte, Cine

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 Como recordarán, una de las primeras cosas que comenté cuando expliqué algunos conceptos de la animación era aquella idea errónea que tienen algunos sobre que una producción animada debe ser enteramente para público infantil por ser una caricatura. Ya anteriormente di un ejemplo con El Santos vs la Tetona Mendoza (El Santos vs la Tetona Mendoza, 2012) de que esto no es verdad y la animación puede enfocarse al público adulto. En el caso de Animex, su última producción hasta la fecha también abordó de forma mucho más sutil estas historias maduras con el suficiente peso dramático como para caer en una historia para adultos.

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 Cuando supe que el título de la siguiente película de Animex sería nada menos que La Revolución de Juan Escopeta (La Revolución de Juan Escopeta, 2011) no pude evitar pensar en que sería una cinta orientada al sector infante. No obstante, la película resultó ser una grata sorpresa que si bien no carece de múltiples errores tanto en animación, como en el acting y la continuidad, termina siendo una película que combina de forma muy buena una travesía infantil junto con el lado oscuro de la vida, todo esto aprovechando la situación bélica de la revolución mexicana.

 Al igual que Nikté (Nikté, 2009) la película se desarrolla en una época histórica del país, mas no es si intención dar una clase de historia al respecto. Se trata de la aventura de Gaspar Tena, Gapo, un niño que vive en un humilde pueblo acompañado de su madre en espera del regreso de su hermano Damián, quien tiempo atrás partiera a la batalla.

 La vida de Gapo en es cierto modo sencilla y agradable, pero cuando el horror de la guerra llega a su hogar y lo deja desamparado, el niño no tendrá mejor opción que unirse a un legendario forajido llamado Juan Escopeta, lo cual lo llevará no solo a alejarse de su ciudad, sino de formar parte de ese cruel movimiento que todos recordamos en noviembre.

 El lado cómico es prácticamente nulo en esta cinta (cosa que caracterizaba al estudio en sus filmes anteriores), mas la cinta jamás se torna aburrida. La historia está bien estructurada en su mayoría y es lo suficientemente sólida para dejarnos con ese sabor de boca curioso por ser tan agradable y tan crudo al mismo tiempo. El final es verdaderamente inesperado pero me parece muy bien logrado, ya que sin el fin de dar spoilers, digamos que pasa de un momento en que todo parece haberse perdido a otro donde la esperanza y la determinación de continuar lo son todo. Podría decirse que es hasta un final un poco feliz… aunque no tanto.

 Donde la cinta falla es, como dije, un poco en la animación que no siempre es fluida y en el uso del 3D que en más de una ocasión resalta demasiado, quizá jugar un poco más con las texturas e iluminación no le hubiera caído nada mal. Así mismo, aunque la película tiene personajes bien estructurados, es lamentable el hecho de que salvo Gapo y Juan Escopeta, el resto del elenco tenga una participación tan corta. Esto es evidente sobre todo en el villano de la historia, El Zopilote, quien nos es presentado como un forajido siniestro, astuto y malvado hasta los huesos para ser derrotado de una forma, a mí parecer, demasiado rápida.

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 La dirección esta vez no estuvo a cargo de Ricardo Arnaiz (quien es productor de la cinta) sino de Jorge A. Estrada, aún así el diseño de personajes y el manejo artístico sigue siendo el que caracteriza a este estudio. Entre las voces tenemos de nueva cuenta a un elenco de primera con Joaquín Cosío, Bruno Bichir y Carlos Cobos (q.e.p.d).  La historia no es en sí demasiado fuerte, creo que es apta para todas las edades, pero si es recomendable no verla esperando un cuento de hadas donde los buenos se la pasan muy bien. Es una historia más madura, más realista y más fuerte.

 En conclusión, esta cinta es un muy interesante experimento que incluso pudiera ser digno de verse en épocas patrias, es entretenida y con un buen mensaje de lo difícil que es para un niño volverse hombre cuando menos lo espera. No es una obra maestra, pero tampoco una película olvidable, a mi parecer si es ampliamente recomendable.