Adiós a un grande: Manuel Pertegaz

septiembre 1, 2014

Por:

Diseño, Moda, Tacto

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Hace falta recordar que existieron personas grandiosas en este mundo. Y es que no se recuerdan, no por su falta de talento o su ingenio que permitió cambiar o innovar algo en este mundo. Las acciones, teorías, ensayos, libros, vestidos, trajes,  etc, fungen como un pequeño puente entre estas personas y su esencia, su mente, su corazón.

 Yves Saint Laurent, Christian Dior, Isabella Blow, entre otros muchos,  han dejado un legado en el mundo de la moda y basta decir que existen pocos que de verdad logran un reconocimiento a estas alturas. No es fácil trascender como lo han hecho estas personas y mucho menos lo es teniendo en cuenta las dificultades que se presentan comúnmente en la moda.

 Y con dificultades me refiero al gusto de la gente, a la innovación cuya revolución se vuelve sombra; el contexto social, las presiones de padres, hermanos, familia, amigos, que difícilmente creen en el trabajo, porque si bien la moda ofrece un campo extenso de visiones, aún existe gente que cree que eso sólo se enfoca en ciertos cánones que se ha de seguir con precisa rigurosidad.

 Pero hubo alguien, que pese a estas dificultades y pese al contexto social en el que vivió pudo sobrepasar y ofrecer nuevas propuestas. Se trata de Manuel Pertegaz, un hombre a quien a partir de hoy el mundo físico extrañará con gran ímpetu.

Manuel Pertegaz. Crédito: Vogue.es

 Él, español, empezó como aprendiz en una tienda de costura. ¿Qué le habrá llamado la atención de las agujas, la tela, la figura femenina y el poder de creación que uno posee al confeccionar una prenda de ropa?

 Pertegaz perteneció a una generación de diseñadores clásicos que fundó las bases para conocer lo que se conoce hoy del diseño textil. Seguramente vivió crisis, arrebatos de creatividad que hacían amar más la carrera, y que probablemente superó con ayuda de amigos y gente cercana.

 Empezó a formar estilos, mismos que le permitieron exportar sus colecciones a Nueva York o Suiza, y que también le dio la oportunidad de conocer París en la época de los 50. El mérito de lo que hacía no era sólo porque lo hacía bien, sino porque tenía pasión y amor al hacerlo.

 Con su partida se pierde no sólo una de tantas mentes brillantes del diseño español, sino que se pierde también a lo que varios medios han dicho “un espejo” de los 70 años de carrera de este, ahora, fallecido diseñador. Lo interesante es, sin duda, que fue partícipe de diversas manifestaciones sociales como la minifalda, y diversos estilos de tendencia que impactaron no sólo a España sino al mundo entero.

 La excelencia se alcanza con logros, disciplina y mucho trabajo. Y él fue uno de pocos que lo lograron. Prueba de ello son los múltiples premios que recibió a lo largo de su vida. Como la medalla de oro de la Universidad Complutense de Madrid  o la Aguja de Oro entre muchos más.  Uno de los trabajos más recientes y que quizá sea más fácil hacer referencia sería el vestido de novia de la Reina Doña Letizia.

 Manuel Pertegaz deja de ser un creador con inspiración para ser una inspiración a la creación. Y que muchos de nuevos diseñadores deben aprender no sólo por el ingenio y el talento sino la historia y la gran carrera de este diseñador.

Emiliano Villalba

Escribo porque quiero y porque quiero, escribo.